Capítulo 26

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            En brazos de André, soy llevada dentro de la casa mientras escucho las voces preocupadas de todos. El dolor en el pecho que antes sentía, ahora no se compara con el dolor que siento apenas y tocan alguna parte de mi cuerpo. El vampiro me deja en la cama con mucho cuidado. Violet opta por quitar mi ropa y se lo agradezco.

Por varios minutos intento tranquilizarme y tratar de soportar el dolor que ejercen las mantas sobre mi piel. Trato de no alterarme pero las simples voces preocupadas de todos los presentes me hacen entrar en pánico. Giro mi cabeza hacia la ventana y veo como cintos de murciélagos vuelan afuera.

― ¿Cómo... como saben que me convertiré en un vampiro? ―pregunto temiendo por la respuesta.

― Tanto vampiros como híbridos pasamos por una transición, diferentes síntomas para cada uno de nosotros, pero siempre llevando al mismo resultado. Nuestro apetito sobre la comida se va por un tiempo y solo bebemos sangre, nuestros colmillos se alargan y algo en nuestra complexión física sucede ―explica Violet―. La cuestión es que... cada vez que alguien pasa por su transición, miles de murciélagos acuden a nosotros, alguna especie de celebración, aunque no estoy segura en tu caso...

― ¿Me convertiré en algo más? ―esta vez miro a Iván.

― Si.

― ¿Cuanto exactamente duro tu transición? ―el príncipe de hielo pregunto, con un tono de voz bastante agobiado.

― Solo un poco...

― ¿¡Cuanto!?

― Dos días.

Perfecto. Simplemente esto es perfecto. Sigo escuchando el sin fin de preguntas que le hacen a Iván respecto a la transición. Pero yo en lo único que puedo pensar es en la muerte, prefiero mil veces morir a pasar por eso. Realmente ya no quiero saber nada, no quiero averiguar que tantos secretos guarda Fény, tampoco quiero saber la historia de las profecías. Yo tan solo quiero regresar a casa, con mi familia. Es en lo único que puedo pensar, en mi familia.

André de repente grita desesperado y veo como proyecta su puño en la puerta que da al baño, haciendo un gran hoyo. Se convierte en alguien completamente loco y enojado corre a todos de la habitación. Por un momento se queda parado en medio de la habitación, tomando su cabeza entre las manos.

El príncipe alza su mirada y mira con pánico mi cuerpo lleno de enormes hematomas; viene hacia mi he intenta tomar una de mis manos pero inmediatamente me quejo de dolor. Desesperado, intenta contener sus propias emociones, emociones que no pensaba que tenía.

Se limita acaricia mi cabello, es lo único que no duele y con mucho cuidado se recuesta a mi lado.

― Estarás bien inimă, te lo prometo ―susurra muy cerca de mi oído, así que giro mi cabeza para verlo.

― Duele mucho.

― Lo sé, pero pasara... ―niego de forma frenética.

― Mátame André, te lo pido... ¡te lo ruego! ―las lágrimas descienden por mi rostro

― No puedo inimă, no me pidas que haga eso porque no puedo.

― Si me amas, entonces no me hagas sufrir.

― Es que no puedo ―y por primera vez veo las lágrimas de un príncipe que aparentemente no tiene sentimientos y mucho menos corazón.

My Immortal (Fény 1#)   |   EN EDICIÓNDonde viven las historias. Descúbrelo ahora