Parte 274: El ninja de las sombras

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Era de noche y una fuerte tormenta estaba azotando la zona donde se ubicaba la mansión de Veigar. La casa en sí estaba totalmente cerrada.

Sin embargo hay una persona observando su casa bajo la lluvia sin que nadie le mire. Su figura era totalmente reconocible, era Zed, el ninja de las sombras.

"Esta es la casa de Veigar... tiene que ser rápido..."

¿Estás seguro de esto? Zed...

"........"

El ninja desapareció en un segundo y reapareció justo delante de la puerta. Agarró el pomo y la forzó, pudiendo romperlo sin hacer ruido.

¿Sin encantamientos mágicos? Extraño... pero seré demasiado rápido...

"........"

No se lo diré a nadie...

"No quiero que se entere de mi presencia..."

El villano se ocultó fácilmente en la oscuridad, deambulando por los pasillos.

Finalmente llegó a la biblioteca, donde empezó a buscar entre los libros con cuidado.

"Tiene que encontrarse por aquí... mis ninjas descubrieron su ubicación hace tiempo..." - dijo mientras se cruzaba de brazos

Lo obtendré... Syndra...

"Debe de estar por aquí..."

En ese momento vio una foto encima de la mesa del hechicero, se acercó lentamente y vio que era de algunos Emisarios del Mal, poco después de conocerse.

"Él tiene a Akali y a Kennen... el equilibrio le dio a ellos... no... no está..."

"No está del todo equilibrado, eh"

"........"

Zed desenvainó sus cuchillas y se giró para encontrarse a alguien cubierto por las sombras y sosteniendo un libro en sus manos.

"¿Un intruso?"

"Es gracioso que seas tú quién lo digas..."

"No... no te he reconocido por el..."

El ninja estaba algo mareado en ese momento, parecía que le dolía la cabeza.

"¿Te ocurre algo?"

"........"

"¿O acaso no has reconocido al dueño de esta casa?"

"........"

"¿Te ha comido la lengua el poro?"

Veigar salió de la oscuridad, algo molesto a juzgar por su voz.

"No te esperaba despierto..." - le dijo el ninja plegando sus armas - "De verdad que no..."

"Te falta saber mucho de la magia"

"........"

"¿Por qué has invadido mi casa?"

"Mi orden detectó un libro por el que estoy muy interesado..."

"Ya decía yo que había notado algo raro..." - comentó el brujo - "¿Pero por qué no has venido a pedírmelo?"

"Ese libro explica secretos muy poderosos, supuse que no lo soltarías así sin más"

"Así que secretos poderosos..."

"Poderosos dependiendo de quienes lo usen"

El Maestro del Mal pareció entender a qué libro se estaba refiriendo, el único que podría interesarle.

"Ese libro es sobre la manipulación de sombras... y si no te lo he dado es por algo" - le comentó el hechicero

"........"

"Aún así hubiera sido un detalle por tu parte preguntar primero"

"Si mi orden quiere acabar con Shen tiene que aprender a manejar las sombras"

"Un ejercito de Zeds es lo más loco que te he oído decir... lo cual es raro"

"He visto... ideas más locas por tu parte..."

"¿Y no crees que podría salir mal?"

Veigar sabía que los ninjas de la Orden de las Sombras eran usuarios de las sombras, pero no tenían la maestría de Zed.

Además, aquellos que obtenían dichos poderes corrían el extremo peligro de ser consumidos.

"Mi sensatez es un don..." - dijo mientras se acercaba

"Eres mi amigo, pero si digo que no es que no... no me obligues..."

"No te obligo... tu te obligas... algo que debe ser roto..."

"No quiero hacerte daño Zed..."

"Mi viejo amigo... sabía que todo esto pasaría..." - le respondió mientras invocaba a su sombra

"¿De verdad? Porque creí que yo no..."

"Siempre pasa..."

Ambos se encontraban frente a frente, ninja contra yordle, luchador contra mago. Ambos en el más absoluto silencio.

Lo más curioso fue que antes de la pelea Zed no pudo evitar echar un vistazo atrás... cuando se convirtió en el ninja de las sombras...

Las Crónicas de VeigarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora