Parte 95: Tormento

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Veigar se paseaba de un lado a otro de la sala, con los brazos a la espalda y pensativo por lo que ocurrió ese mismo día entre él y Lulu.

Fue durante este momento que Rammus apareció por la puerta, totalmente desconocedor de lo que había ocurrido.

"Hey, ¿qué pasa Veigar?" - preguntó calmado

"Lulu se ha enfadado conmigo"

"Por lo de la voz, ¿verdad?" - le preguntó de forma retorica

"¿Cómo lo has sabido?"

"Es realmente obvio, se veía venir, además hemos sido numero uno en twitter #DefendamosaLulu"

"¿Twitter? ¿De qué hablas?"

"Cosas de la cuarta pared..."

"Parece que mis torturas finalmente quiebran tu cordura"

"Si tu lo dices... supongo que será verdad..."

"De todos modos no sé por qué se ha enfadado tanto...." - dijo con cierto tono de indignación

"Hombre, has jugado con sus sentimientos"

"Ella hace esas bromas constantemente conmigo y no monto la del quince"

"En primer lugar sí que montas una oleada de quejas y gritos"

"Pero por lo general bien razonados"

"Discutible... segundo, y el problema, es que ella no bromea..." - dijo Rammus agarrando el periódico y yéndose

"Espera... ¿qué?"

El maestro del mal estaba muy confundido. Fue hacia el salón, se sentó y agarró una foto que tenía en la mesa de él y Lulu en la playa.

Veigar... te odio...

"Sentimientos... hacía años que no los tenía..."

¡Hey! ¡Veigi! ¡Vamos a jugar!

N-no es lo que piensas...

El Poro apareció y subió encima del sofá, empezando a lamerle la cara.

"Estate quieto...."

"¿........?"

"¿Sabes? Ella dijo que no le importaba la cara... y es cierto, nunca le ha importado..."

"........"

Tal vez debería decirle lo que siente, si es que realmente sentía algo por ella. Tal vez debería tragarse el orgullo por una vez.

"Soy un (bababui)" - se dijo a si mismo mientras salía de la habitación

"¡........!"

"No, no hace falta que vengas"

Veigar avanzó por el pasillo y miró hacia el jardín, el mismo donde se encontró con todas sus versiones alternativas, la mayoría felices con sus respectivas Lulu. ¿Por qué él no era así?

"¿Por qué me niego a verme a mi?"

¿Solo porque sea un villano no puedo casarme?

Está la herrmosa señorrita Lulu...

Yo le llamo Luli...

"Todos ellos la persiguieron pero yo no, supongo que al final fui el más débil..."

El brujo siguió andando por su mansión hasta llegar a la puerta de Lulu, llegados a este punto él estaba temblando, su mente no sabía qué hacer.

"Lulu, soy yo, ábreme..."

"........"

Todo se quedó en silencio durante varios segundos, Lulu no respondía.

"Lulu, siempre haces cosas que me irritas, por una vez que lo hago yo no deberías molestarte tanto, sé que he sido un imbécil y por eso..."

"........"

A pesar de que su voz parecía la fría y cruda de siempre, realmente estaba arrepentido. Volvió el silencio y parecía ser que ella no hablaría.

"Es curioso, una vez paso algo similar, ¿recuerdas? cuando quisiste irte y yo quise impedírtelo, desde entonces ha llovido mucho..."

"........"

"Por favor olvida esto..."

En ese momento se oyó un ruido y la puerta empezó a abrirse, de dentro salió Lulu, con la cara y los ojos rojos de llorar y con el sombrero agachado.

"Lulu... yo lo siento..."

"No puedo olvidar esto... no quiero seguir viviendo aquí... quiero irme..." - dijo con una voz seca

En ese momento los ojos de Veigar se abrieron, acababa de cometer su mayor error hasta el momento.

Las Crónicas de VeigarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora