-¿No os estáis dando cuenta de que nos estamos comportando como una manada de animales?-intervine.

Ninguno de mis compañeros habló, ni siquiera David, que no ha dicho ninguna palabra en toda la pelea:

-Sandra tiene razón-habló Emily:-Nuestro comportamiento ha sido...demasiado infantil.

-Yo no pienso lo mismo-dijo Agustín:-Te lo merecías Sandra.

-¡No tenías ningún derecho a pegarla!-le gritó Álvaro:-A las chicas no se les pegan, ¿no te habían enseñado eso?.

Quise ignorar las palabras de Álvaro, y me acerqué a David, la persona que más me tenía preocupada en ese momento:

-David...¿cómo estás?

No se limitó ni siquiera a responderme. David se marchó del patio automarginándose.

Me siento culpable de lo que está sucediendo ahora. Si no hubiese dejado a David, nada de esto habría pasado. Quizás me haya ocultado la verdad por varias razones...

Me di la vuelta y vi a un profesor hablando con mis amigas, los ''amigos'' de David, Diego, Celeste, Alex y Álvaro. Temí que nos iba a mandar al despacho del director a ponernos un castigo. Hasta que...

...me había equivocado. Vi a Nacho, Agustín, Héctor y Christian subiendo las escaleras junto con ese profesor. Me pregunto de qué habrán hablado...

Mis amigos se acercaron y Celeste fue la primera en hablar:

-Les hemos dicho al profe que Nacho, Agustín, Héctor y Christian se estaban metiendo con David, otra vez.

-La gracia que me hace es que no los expulsa ni nada porque la semana pasada le abrieron el expediente-intervino Irene, que fue la única que no estuvo muy involucrada en la pelea.

-Es verdad-estuvo de acuerdo Lucy:-Tantas charlas que nos hacen sobre el bullying y mira las medidas que toman.

David me está preocupando mucho. Nunca había sido una persona tan apagada:

-Conclusión-habló Diego:-La próxima vez que esa panda de críos se vuelvan a meter con David, hablo con el director para que los expulse, aunque sea un día, pero ya está bien.

-Nunca me ha caído muy bien David, pero aquí tiene todo mi apoyo para lo que sea-comentó Álvaro.

Álvaro y David nunca se han llevado muy bien, y sinceramente, no conozco el motivo, pero he de admitir que me entra curiosidad, porque ninguno de ellos no me ha contado por qué no se llevan bien el uno con el otro. Y si se ven en la calle, se saludan con un ''hola'' seco.

-Chicos...¿qué hora es?-preguntó Emily, dejando a un lado el tema de David.

Álex sacó el móvil y miró la hora:

-¡Mierda!-exclamó:- Son las doce, deberíamos estar ya en clase. ¿Qué tenemos ahora?.

-Lengua-respondí.

-¿Y nosotros Álvaro?-preguntó Lucy.

-Mmm, creo que vosotras tenéis Latín y yo Plástica.

-Pero es que me extraña, porque no hemos oído el timbre-se sorprendió Celeste:-Mmm, ahora tengo...Historia-y puso cara de asco. Celeste odia Historia con toda su alma.

-La conserje nos ha dicho que el timbre se ha roto-respondió Irene:-Dejemos esto ya de una vez, y vayamos a clase, que seguramente tendremos la falta o el retraso.

Celeste se fue a Historia; Álvaro a Plástica; Irene y Lucy a Latín y Álex, Emily, Diego y yo nos fuimos a Lengua.

Durante las demás clases, David ha estado desaparecido, de hecho, Celeste me comentó que no estaba en clase.

El viaje de Praga me ha sentado bastante bien, pero no me está sentando bien enfrentarme a estos problemas, justo, después del regreso.

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