Al día siguiente, era sábado y quedé con las chicas del grupo SEIL para ir a dar una vuelta por el centro comercial. Les conté lo que pasó ayer mientras grabábamos:

-Dios…¡besaste a Álvaro!- exclamó Irene.

-¿Te gustó Sandra?- me preguntó Emily.

-De eso…quería hablaros yo.-hablé tristemente:- Me gustó el beso. Por una vez me había olvidado de las cosas malas que me pasó con él antes del beso. Y había dejado de pensar si era un idiota o no.

-Yo misma sé que he cambiado- dijo Lucía:- Lo conozco desde que teníamos 5 años y nuestros padres eran amigos. Se hace el duro pero en el fondo es muy buena persona.

-Y eso es lo que no le entra en la cabeza a Sandra-comentó Irene.

-La apuesta sigue en pie- dijo Emily:- Pero…¿te gusta?

-No me puede gustar alguien que no conozco- le contesté.

-Pero el beso te ha gustado Sandra. ¿Por qué no le das un voto de confianza?- me preguntó Irene.

-Es el pasado lo que me lo impide.-respondí.

Se oyó el sonido de un móvil:

-Es el mío- dijo Lucía, lo sacó y lo desbloqueó:- Tengo un mensaje de Álvaro. Dejadme hablar con él y si es algo interesante os enseño la conversación.

Hubo un ratito en el que Lucía no paraba de hablar con Álvaro y cuando se acabó la conversación…:

-Léela Sandra- me pidió Lucía.

Esta era la conversación:

-Lucía confío en ti a muerte. Sabes que eres mi mejor amiga.

-¿A qué viene esto?

-Pues que te quiero decir una cosa y que no quiero que abras la boca.

-¿Sobre qué es?- preguntó Lucía

-Sobre Sandra.

Oh dios mío, a saber que habrá dicho de mí…:

-¡Vaya! Nunca me has hablado de Sandra…¿qué pasó?.

-Verás es que estoy con ella en ATU y estoy haciendo una película. He tenido que besarla y bueno lo hice porque era parte del guión.

-Y…¿te ha gustado?.

-Es que eso es lo que no sé Lucía. Me ha gustado el beso sí, pero es que es parece bollera por su forma de ser con los chicos.

SERÁ…LO MATO. ¡EL LUNES SE VA A ENTERAR!:

-No parece ni es bollera, créeme. Dale un voto de confianza.

-¿Para qué? Si me va a rechazar…ninguna chica me ha rechazado en toda mi vida. Todas las chicas siempre van a por mí.

-No todas, Sandra nunca ha estado interesada en ti.

-Por eso mismo, ¿para qué le voy a dar un voto de confianza?.

-A ver Álvaro, aclárate…¿te gusta o no te gusta?.

-Me gusta pero tengo miedo a quererla. Todo el mundo me ha visto como el típico donjuán que se va con cualquier chica pero ya sabes que no soy así. Intento parecer lo que no soy. Yo busco una chica como ella.

-Pero si acabas de decir que parece bollera por cómo es con los chicos.

-Joder Lucía, es que es rara.

-Habla con ella y dile lo que sientes. Es mejor ser sinceros el uno con el otro Álvaro.

-¡Pero si me va a rechazar!.

-Álvaro hazme caso por una vez. Y deja ya de quejarte.

Y ahí se acabó la conversación:

-El lunes lo voy a matar- dije enfadada:- Me ha dicho que parezco bollera. Que me digan que parezco rara vale pero ¡¿bollera!?...

-En eso se ha pasado unos cuantos pueblos- comentó Irene:- Pero Lucía ganó la apuesta. Ha cambiado.

-No ha cambiado Irene. Me ha llamado bollera. Sigue siendo un niñato.-le corregí.

-Sí ha cambiado. Ha dicho: Me gusta pero tengo miedo a quererla. Todo el mundo me ha visto como el típico donjuán que se va con cualquier chica pero ya sabes que yo no soy así. Intento parecer lo que no soy. Y busco una chica como ella- leyó Lucía lo que le escribió Álvaro:- Sí ha cambiado. En el colegio le gustaba Carla, que es una niñata consentida y que se lo sabe todo. Menuda rubia tonta. Y ahora dijo que le gustas sabiendo que tú eres rara, cosa que no lo eres. Sólo eres diferente a los demás. Ha madurado.

Carla es una chica de mi clase que me cae muy mal. Es coneja, se hace la inocente y la víctima cuando alguien le ataca. Tiene a todos los chicos en el bote sólo por ser rubia y tener los ojos azules.

Por tener ese físico, no significa que sea guapa. Ni que ella fuese la mujer ideal del Romanticismo

-O sea que tú,Lucy…has ganado la apuesta ¿no?- intentó aclararse Emily.

-Sí, he ganado la apuesta- respondió Lucía:- Por lo tanto, ya sabes, ten una cita con él. Era parte de la apuesta.

¡No! He perdido L ¡¿por qué me pasa esto!?. Lucía tiene razón: era parte de la apuesta la cita así que tengo que salir con él en plan cita.

Aunque, quizás me guste la cita…a parte del beso.

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!