Abrí los ojos despacio y noté que estaba en un sitio diferente. Al abrirlos, me di cuenta de que estaba en el hospital, pero ¿por qué estaba ahora aquí?.

Ah vale, que Carla y Diana me metieron una paliza, por mostrar el audio delante de Carla para desenmascararla, como venganza. No me había acordado, me dieron tan fuerte, que caí débil, en el sueño más profundo. Lo último que recuerdo, fue que llamé a Álvaro para pedirle ayuda, y que buscara a algún profesor...

Pero y ahora...¿por qué Álvaro no está conmigo?. Con todo lo que lo necesito en este momento... No obstante, descubrí que en la habitación, estaban todos mis amigos conmigo: Emily, Lucy, Irene, Diego y Celeste, y bastante preocupados:

-¡Sandra!-me dijo Lucy, que estaba sentada a mi lado:-¿Cómo te encuentras?.

-Bien-respondí con un tono firme:-pero me encuentro algo débil. Me duele todo, como si tuviera agujetas de estar siete horas por lo menos en el gimnasio.

-Sandra, no sabías todo lo que nos preocupaste-intervino Diego.

-Sois unos exagerados-respondí triste.

-No, no somos unos exagerados-se metió Emily:-Estábamos muy preocupados, y tus padres y Álvaro también. Cuando te vimos en el suelo del baño de chicas, tirada y dormida, con el labio sangrentado y llena de marcas de dedos, de tortazos y de moratones, casi nos da algo. Tenías un aspecto horrible...¿cómo no vamos a estar preocupados si somos tus amigos, si eres mi única mejor amiga?-me dijo llorando al acabar de decir la última frase.

-Me encuentro mal, pero no de salud-respondí:-sino sentimentalmente. Me siento como una mierda. No sabía que Carla era capaz de hacer todo esto, al igual que Diana.

-Nadie de aquí, se esperaba esto-dijo Celeste:-pero te prometemos que las pagarán, como Celeste que me llamo. No se irá de rositas como siempre...

-Pero...¿y si me vuelven a hacer algo de nuevo?-pregunté asustada.

-¡Claro que no te volverá a hacer nada!-exclamó Irene:-Porque nosotros, tu novio, tu tutora y tus padres, haremos lo que sea para que Carla y Diana sean expulsadas.

-No las pueden expulsar-les respondí:-Estamos acabando casi el curso.

-¿Y qué?-respondió Diego:-Te hicieron ir al hospital y preocuparnos a todos nosotros, y encima, te encuentras pachucha. ¿En serio que crees que no las van a expulsar estando a finales de curso?, porque si no lo harán, denunciaremos si hará falta.

-Más problemas no, por favor...-sollocé.

Bastante me siento mal, como para que denuncien a Carla y a Diana por agresiones físicas. Ahora mismo, prefiero dejarlo estar:

-Da igual lo que digas-respondió Celeste:-Se llevarán su castigo, y no nos harás cambiar de opinión, por lo menos, a mí no.

-Chicos...,gracias.

-No las des, cielo-me agarró Lucy de la mano, estrechándola con cariño:-Bueno, te dejamos, para que descanses, además, tus padres y Álvaro querrán entrar para ir a verte.

-¿Dónde están por cierto?-pregunté.

-Álvaro intentó convencer a tu madre, para que fuera a la cafetería a comer algo, y mientras estaban comiendo, apareció tu padre.-respondió Emily, se acercó a mí, y me dio un beso en la frente.

Mis amigos se fueron, dejándome sola y pensando. La verdad, es que estoy bastante harta de esas dos, y en cierta parte, mis amigos tienen razón. Se merecen un castigo muy gordo, aunque también, si no hubiera desenmascarado a Carla, no habría pasado esto, no estaría ahora mismo en el hospital, pero no habría vuelto con Álvaro...

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