-Tu madre es una gran cocinera-le enuncié.

-Lo sé. Y seguro que la tuya también.

-Jajaja, pues claro. Si vieses las natillas que hace...

-Tendré que probarlas un día-contestó Álvaro.

-Por supuesto. Cuando quieras-le dije y le sonreí alegremente.

Cuando llegué a mi casa, a coger la ropa del día siguiente, vi que mi madre había venido de trabajar. Le comenté de que iba a quedarme a dormir en su casa, y sinceramente, supuso que entre él y yo hay algo.

No hay nada entre Álvaro y yo. No obstante, sigo pensando que su relación con Carla es demasiada rara. Además, también sigo sin entender por qué Álvaro me besó en Praga:

-¿Quieres ver mi cuarto, ya que acabamos de cenar?.

-Sí claro. ¿Dónde dejo mi plato?

-Déjalo ahí, y luego fregamos.-me dijo.

Nos dirigimos a su cuarto. Es un poco más grande que la de David, pero también está ordenada.

Había una foto de Álvaro de pequeño con una niña morena:

-¿Quién es la de la foto?-pregunté:-Nunca la he visto en el colegio...

-Esa eres tú, Sandra.

Puse los ojos en blanco:

-No puede ser...-le dije y me eché a reír:-¿Cuando nos sacamos esa foto?

-En sexto. Nos la sacó Celeste.

-Todavía me acuerdo cuando nos peleamos ella y yo...Pero...me da igual el pasado. Celeste es una buena chica, me lo ha demostrado.

-Pues sí, pobre. Estará mal por David.

-Ya conocerá a alguien. Y se enamorará también, pero nunca va a olvidar a David, eso sí está claro-dije.

-En eso estoy contigo.

Me fijé en más fotos que estaban pegadas en la pared. En ellas, Álvaro estaba con sus amigos, jugando a fútbol, con su hermana, con sus padres... hasta que vi que habían cuatro fotos en las que yo salía con él. La primera fue en nuestra primera cita, la segunda en el parque La Granja, la tercera en la boda (salíamos besándonos, por cierto) y la cuarta fue en Praga, cuando visitamos un museo de arte.

Todas esas fotos significaba el trayecto de nuestra relación, empezando siendo novios y acabando siendo amigos, porque una empezaba desde la primera vez que quedamos y otra acababa en el viaje que hicimos juntos:

-Me encanta esta foto-señalé la tercera foto, la de la boda.

-Y a mí. Estabas preciosa en esa foto.

Me eché a reír:

-Si supieras que compré el vestido y los tacones una o dos horas antes de que me recogieses con tus abuelos...

Pero espera...¿y por qué no hay fotos de Álvaro con su novia actual, que es Carla?:

-¿No tienes fotos con Carla?-pregunté de una forma bastante directa.

-No he tenido la oportunidad de sacármela perfecta con ella.-esa fue su respuesta.

-Bueno, ¿no crees que será mejor que ahora bajemos para recoger y fregar los platos?-propuse, a pesar de que fuese una invitada en esa casa.

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