Me desperté a eso de las 12. Cuando me levanté, encendí mi móvil y vi que tenía un mensaje de Álvaro:


¿Quedamos esta tarde? Me gustaría verte de nuevo.


La verdad es que no sé si podré quedar. Creo que debería ponerme a hacer la tarea o a repasar algo de clase porque estamos en abril y junio se acerca. Aún así, después del viaje a Roma tendré que seguir estudiando para los exámenes:


No sé si podré cariño. He de hacer la tarea y de repasar algo de clase. Nos vemos el lunes en clase.


Después de desayunar y de recoger mi cuarto, revisé mi agenda. Por ahora no tengo exámenes la próxima semana, pero tengo tarea de Francés, Física y Química y Mates. Dos horas más tardes, ya tenía preparado todo lo que tenía que tener hecho para la próxima semana. Quizás me dé tiempo de ver a Álvaro.

Cogí mi móvil y:


Bueno, podrías venirte a eso de las 6. Vente por favor, mis padres no están en casa.


Como se nota que es un chico. Siempre aprovechan en sus casas cuando sus padres no están presente. Todavía sigo replanteándome lo de acostarme con Álvaro. Por una parte quiero, porque quiero a Álvaro y es muy importante para mí, pero por otra, me asusta, porque soy virgen y tengo miedo de que ésa primera vez sea una mierda... Y también por más cosas, miedos y nervios, básicamente. ¡Ah! Y porque es demasiado pronto ¿no creéis?

La pregunta que me suelo hacer últimamente es ''¿Y él ya lo ha hecho?'' Que yo recuerde, soy su primera novia (a Carla no la cuento), pero quizás esté equivocada, porque es casi imposible que un chico tan guapo como él, no haya salido con otras chicas anteriormente.

La tarde se me pasó volando, y a las 6 fui a casa de Álvaro. Cuando llegué a su casa, toqué la puerta y cuando me accedió el paso estaba sin camiseta y en pantalón corto de deporte. Fue una de las pocas veces que lo he visto sin camiseta, y he de admitir que Álvaro está mas bueno así:

-¿Y tus padres dónde están?-pregunté.

-Quedaron con unos amigos a cenar.

-¿A cenar? ¿A las seis de la tarde?-puse los ojos en blanco.

-Bueno, fueron también a dar una vuelta y eso. Lo importante es que ahora estamos solos tú y yo y sin nadie más-me sonrió.

Dejé mi bolso en el sofá del salón y lo seguí a su cuarto. Cuando entré, me fijé en que en su cama habían pétalos de rosa roja y velas colocadas alrededor de la cama. 

''Qué cursi'' pensé ''Seguro que querrá follarme''. Pero...¡le dejé claro que no estaba preparada! Que todavía era pronto. ¿Por qué insistirá tanto?:

-Vaya, qué...

''Cursi y común'' habló mi subconsciente:

-¿No te lo esperabas?-me preguntó.

-Pues no...la verdad es que no-respondí con los ojos en blanco.

Álvaro se sentó en el borde de la cama y me colocó en su regazo:

-Yo...te quiero Sandra. Te deseo...mucho más de lo que te imaginas...por eso te he traído aquí y...te he preparado esto. Quiero sentirte en mí. Sentir tus caricias, tus besos, tus gemidos y...

Me sentí bastante rara en esta situación, así que lo interrumpí juntando mi boca con la suya, para que parara de decirme cursilerías. Me colocó boca arriba en su cama y se puso encima de mí, escondiendo su cabeza en mi cuello y besándome esa zona de mi cuerpo. Se apartó, me quitó la camisa y me besó, mientras metió su mano por mi espalda intentando desabrocharme el sujetador.

''No,no lo hagas Sandra'' habló mi mente. La voz que me habló dentro de ella me resultaba familiar mmm ¿David?. ¿Se puede saber qué hacía hablando en mi mente? Fue todo muy surrealista y...fantástico. Noté como mi corazón me decía ''intenta dejarte llevar'' y mi cabeza ''No, no lo hagas. Tú todavía sigues queriendo a David''.

Mi cabeza invadió los sentimientos de mi corazón justo cuando Álvaro consiguió desabrocharme el sujetador:

-¿Ocurre algo?-me preguntó.

Me levanté de su cama, apartándolo. Intenté abrocharme el sujetador y entonces empecé a darle explicaciones:

-No puedo.

-¿Cómo que no puedes?.

-Álvaro...no estoy preparada ¿vale? Es mi primera vez...entiéndelo.

-Se supone que deberías tener ganas de hacerlo conmigo porque me quieres ¿no?.

''Qué testarudo'' pensé. ¿No capta los mensajes o qué?:

-Eso no tiene nada que ver Álvaro. Claro que quiero, pero es que...

-¿Pero es que qué Sandra?-empezó a ponerse algo borde.

No me puedo creer que Álvaro se fuera a molestar por esa tremenda gilipollez. ¿A qué quiere llegar con esto?:

-Mira Álvaro, ¡si vas a obligarme a follar contigo, olvídate de mí!-exclamé y me fui de su habitación, hasta que me cogió de la mano e intentó que retrocediera a donde empezamos nuestra primera relación ''sexual'':

-No te enfades, por favor-me pidió.

-Pues eso es lo que estás consiguiendo, porque me da la sensación que lo quieres es sexo del duro y ya nada.

Estaba segura de que si ahora mismo, hubiera grabado lo que he dicho hace nada, y lo hubiera visto un día tranquilamente en mi casa, me estaría riendo como una loca:

-Vale, sí...tienes razón, perdóname. Seguiré queriendo hacerlo contigo pero...ya no te insistiré más. Esperaré lo que haga falta-me dijo y pegó su frente contra la mía

Sus palabras eran sinceras y honestas, cosa que me tranquilizó más y que hizo desaparecer el enojo que tenía encima por lo de antes. Me dio un beso suave y ligero en los labios como signo de ''perdón'' y apoyé mi cabeza en su pecho. Al instante, rodeó mi cuerpo con sus grandes y largos brazos fundiéndonos en un gran abrazo:

-¿Quieres comer algo?-me preguntó dejando el tema del sexo a un lado.

-Vale-afirmé y bajamos juntos por las escaleras en dirección a la cocina.

Después de esa mini discusión, seguimos charlando sobre otro tipo de cosas, evitando el hacerlo con él. Me contó que su hermana, la que se casó, estaba embaraza de dos meses y que él estaba contento de que fuera a tener un sobrino (o sobrina). Cuando naciera, me encantaría conocerlo o conocerla y jugar con él o ella, y también que los tres pasáramos el rato juntos, como si fuéramos una familia...

¡Espera, Sandra! Si de verdad te gustaría tener hijos con Álvaro, antes tendrías que perder la virginidad con él, ¿no lo has pensado antes pedazo de idiota?.



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