Al día siguiente, cuando fui a clase, abrí la taquilla para coger el libro de Lengua y…

…me encontré una notita en la taquilla. En realidad me asusté porque se me pasó por la cabeza de que alguien haya conseguido abrir mi taquilla. En fin, desenvolví la notita y decía:

 ‘’Averiguarás quien se hizo pasar por ti mirando el vídeo de la verbena de Igueste’’.

¡Bien! ¡Encontré una pista! A lo mejor le servirá a Diego.

Y en ese momento, lo vi. Lo llamé y le dije que viniera:

-Mira esto-dije y le enseñé la notita:-¿Podría ser una pista de quien fue la persona que se hizo pasar por mí?.

-Supongo que sí-respondió Diego:-¿Tienes el vídeo de la verbena?

Afirmé y puse el vídeo desde mi móvil.

Como no, salían Álvaro y Carla besándose pero en el fondo, había más gente. Estaba Celeste, una examiga mía. Fuimos amigas en el colegio, nada más. También salía Eduardo, un chico de 4 de letras y compañero de Álvaro, Iris, una de mi clase, y otro chico pero no sé quién era. Lo que me extrañó fue que no saliese Diana, en fin.

-A ver-dijo Diego:-En ese vídeo salen: Álvaro, Carla, Celeste, Eduardo, Iris y otro chico, pero a ese no lo conocemos de nada. La notita quiere decir que una de esas personas que están ahí se ha hecho pasar por ti, pero no se sabe quién es. Necesitamos más pistas por lo que hay que esperar, aunque lo único que puedes averiguar por ahora es quién escribió la notita.

...No había pensado en eso:

-Vale, pues lo intentaré averiguar-le dije:-Gracias.

-De nada-me dijo y me sonrió.

En ese momento, vi a David acercándose a mí. Me saludó y luego habló con Diego:

-Diego, ¿podemos hablar un momento a solas por favor?

-Sí, vale-respondió.

En ese momento había pensado que David iba a hablar con Diego para que fuesen a hablar con las chicas SEIL de la conversación.

Y sí, hicieron justo lo que había pensado.

Vi como las chicas SEIL se acercaron a mí y Emily fue la primera en hablarme. La vi llorando y me abrazó:

-Perdóname Sandra. He sido tan idiota de no haberte creído. Debía saber desde el principio que esa chica no eras tú.

-Yo también digo lo mismo-habló Lucía, que también estaba llorando, sólo que Emily estaba peor que ella:-Eres nuestra amiga y te hemos fallado.

-Todas queremos pedirte perdón por no haber confiado en vosotras. Te prometemos que vamos a averiguar quién se ha metido en tu vida y quién ha hecho esa cosa tan desagradable-comentó Irene. Ella era la única que no estaba llorando, pero se notaba que estaba mal.

-Y si es un chico le arrancamos las pelotas-comentó Emily.

-Emily no seas salvaje anda-dijo Diego.

-Bah, yo la quiero igualmente-le respondí a Diego y abracé a Emily como si fuese un osito de peluche.

Bueno, el caso es que mis amigas me pidieron perdón gracias a David y a Diego.

Y lo iba a compensar yendo el viernes a cenar con él al Da Canio :)

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!