Han pasado varias semanas desde que Álvaro y yo hicimos un mes.

Es increíble como pude odiar a muerte a una persona y luego más tarde quererla…o…enamorarse de ella.

De eso quería hablar, creo que estoy enamorada de Álvaro. Me trata tan bien, no sé cómo pude pensar que era un idiota, porque es todo lo contrario. Ahí aprendí que las apariencias engañan porque yo decía que era un idiota conociendo su apariencia.

Hoy es viernes y ya empezamos el mes de Octubre. La verdad es que el tiempo se me ha pasado volando.

Y aparte de que hoy sea viernes y empecemos Octubre. Hoy quedé con Álvaro para ir a Santa Cruz.

Cogimos el autobús y fuimos al parque La Granja. Es un parque enorme y hermosísimo. Gracias a su bonito paisaje, puedes tumbarte en el césped o hacer un picnic con tus amigos.

Traje una manta, la puse en el césped y nos acostamos juntos.

Álvaro estaba muy serio y eso fue lo que me preocupó:

-¿Te pasa algo Álvaro?

-Sí…verás…es que te quiero decir algo…y no sé si te lo tomaras bien.

En serio, me estaba asustando. Estaba asustada porque a lo mejor iba a decir que me dejaba o tal…soy una persona bastante nerviosa y cuando me dicen algo así  a lo ‘’tengo que hablar contigo’’ me pongo muy nerviosa y asustada:

-El primer día que te vi, que fue en el colegio, pasaba de ti, y tú de mí. Yo en ese momento estaba pillado por Carla, que jamás entenderé por qué lo estuve. Aunque pasaba de ti siempre pensé que eras rara, y por eso no te dirigía la palabra. Pero…ahora que coincidimos en ATU, mi mente ha cambiado…me he dado cuenta de que no eres rara, sino que eres especial. Cuando te pedí salir y me dijiste que no, porque no nos conocíamos, me revolucionaste las hormonas porque cualquier chica hubiera dicho que sí. He malinterpretado mis palabras y descubrí que eres una persona que vale la pena luchar.

-Pero…¿a qué viene esto Álvaro?- le pregunté.

-A que estoy perdido por tus huesos. Estoy enamorado de ti.

Jamás me habían dicho cosas como las que me dijo Álvaro. Jamás. Todos los chicos que estuvieron y están conmigo siempre me criticaban por mi rareza, y él es la única persona que sabe apreciar lo que soy, que me acepta con mis defectos y virtudes, que sabe que soy imperfecta y que me ha demostrado su amor durante este tiempo.

Tenía los ojos húmedos. Ha conseguido que llore de la emoción:

-¿Estás llorando?

-Yo no lloro, Álvaro- le respondí.

-Conmigo no te hagas la dura. Eso no funciona.- me dijo.

-Vale sí… pérdoname, pero jamás he oído estas palabras. Yo también he pensado mal de ti, y…

-Y…

-Y creo que es hora de confesarte por qué soy tan dura contigo y con la gente.- le dije:- Todos los chicos que me han gustado o me han utilizado, o me han tenido de segundo plato…o me hacían cosas desagradables. Estuve muy mal Álvaro, me sentía como una mierda. Ningún chico me ha dicho cosas tan sinceras como las que me has dicho ahora. Y al oírte…pues estoy llorando de la emoción.

Bueno en realidad, tenía los ojos un poco húmedos. Creo que he exagerado un poco…:

-Dos cosas:- me habló. Estaba encima de mí, y mientras estaba acostada, podía ver sus preciosos ojos verdes y su bonita sonrisa:- La primera: al ser diferente, te tratan como una mierda y la segunda: A mí también me ha pasado lo mismo con las chicas, por eso yo también soy así de duro como tú. ¿Te das cuenta que esto es como la película de ATU? Dos chicos que se enamoran por su pasado: su madre se muere y en la realidad dos chicos se enamoran también por su pasado: porque les han hecho daño.

-Tienes razón ahora que pienso- dije. Y en ese momento pensé con toda seguridad en decirle lo que siento por él. Mostrar mis sentimientos y dejar a un lado mi frialdad y mi pasado:- Y yo también estoy enamorada de ti.

Álvaro me sonrió y me besó. Notaba como su lengua se entrelazaba con la mía y eran como una.Y creo que ya era hora de olvidarme de mi pasado y de pensar en estar con él…y sólo estar con él…

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!