Al salir de la tercera hora de clase: Historia, la gente estaba demasiada contenta. No soportaban al profesor de Historia. Incluso yo tampoco lo aguanto.

En fin, eso es lo de menos, lo que me importa ahora es que no estoy feliz. No lo estoy desde que David me lo confesó todo. Me dio pena dejarlo, pero odio que me mientan, y él lo sabe perfectamente, por algo fue mi novio.

Sin embargo, Emily, Lucía y Diego seguían pensando que todavía seguía perfectamente bien con David. Y seguro que Celeste también lo seguiría pensando. ¡Hablando de Celeste!, se nos quedó una conversación pendiente...

En el recreo, estaba comiendo mi sándwich de jamón serrano. Estaba demasiada callada, cosa que les extrañó demasiado a mis amigos:

-¿Qué te pasa?-me preguntó Emily:-Estás demasiada callada.

-He...he dejado a David.

Mis amigos, excepto Irene, que ya lo sabía todo, se asombraron mucho:

-¿Pero por qué?, ¿te ha hecho algo?-intervino Diego.

-¡Joder Sandra! ¡Tienes que contarlo! Esto no es nada normal. Debe haber una muy buena causa por la cual, lo has dejado.-habló Lucía.

-Y la hay Lucía. No te preocupes.

Empecé a contar todo pero que todo lo que sucedió desde el día en el cual, Celeste me confesó que David era la x persona. Y como no, conté toda la verdad que me reveló mi ex:

-Mira qué zorra la niña-comentó mi mejor amigo:-Yo ya sabía que esa chica no era buena, pero tampoco sabía que fuese capaz de cometer esa locura.

-Lo sé. Una lástima que Álvaro tenga una novia así-le dije.

-¿Él lo sabe todo?-preguntó la mejor amiga de Álvaro.

-No. Él no sabe nada.-respondió Irene:-Y es mejor que no se lo cuente nadie, ni siquiera Sandra, porque si no, Carla se va a hacer la santita y la que se llevará toda la culpa va a ser Sandra, y para el colmo, Álvaro estaría defendiendo a su queridita novia.

-¡Arg!-se quejó mi amiga rubia:-¡Cómo la odio! ¡Es que la veo y le arranco los pelos!

-Emily. Tranquilízate, que ya conozco tus intenciones.-le habló Diego.

-Igualmente, no deberías haber dejado a David-comentó Emily:-¡Te quería! Y...si te ha mandado notitas diciéndote las pistas, es porque quería ayudarte pero de otra forma. Tienes que entenderlo Sandra, es así.

¡Oh, no! ¡Venga ya! El comentario que hizo Emily me hizo recordar a cuando dejé a Álvaro por ''ponerme los cuernos'' y mis amigas me decían que me seguía queriendo, que por qué lo dejé, blablabla y etc.

¡Ah! Y yo no pienso lo mismo que Emily, pero igualmente, no quiero debatir con nadie porque estoy demasiada cansada de esta movida:

-En el fondo, me alegro de haberme enterado de que en realidad, Álvaro no te puso los cuernos. Eso me alivia mucho más-dijo Lucía.

-Y a mí también-opiné:-Chicos, necesito estar sola. Lo siento.

-Vale, no te preocupes-me dijo Lucy y me besó en la frente:-Pero como te vea llorar me enfado contigo ¿eh?.

Mis amigos se fueron para dejarme sola. Me acosté boca arriba en el banco, en el cual, estaba sentada.

Todos los días recordaba las palabras que me decía David, las cuales, me revelaban la verdad. Es que esto es increíble. Lo que me está sucediendo es algo surrealista.

Estaba observando de lejos a Álvaro y a Carla. Estaban sentados juntos y besándose. ¡Arg! ¡Es que me molesta ver a esos dos acaramelados! No es que esté celosa ni nada, sino que Carla me quitó a lo que más quería y encima, no puedo decirle nada a Álvaro sin tener pruebas, porque como explicó antes Irene, si se lo cuento todo a Álvaro, defenderá a su novia, Carla se hará la santita y luego yo me llevaría toda la culpa.

De repente, me asusté, porque noté a alguien acariciándome el pie:

-¡Ah! ¡Qué susto!-exlamé. Me levanté y me di cuenta de que era Álvaro:-Gracias por el susto Álvaro.

-De nada-me dijo y se rió:-Oye...

-Dime.

-¿Estás bien?

-Sí-mentí:-Me he peleado con David. No te preocupes.

-Vaya, lo siento. Oye, ¿sabes qué?, aunque ya no estemos juntos quiero que sepas que estaré aquí para lo que quieras y que siempre seré tu amigo.

¡Qué bueno es! Y pensar que de verdad no me ha puesto los cuernos...

-Muchas gracias Álvaro.

-Bueno, ¿qué te parece si mañana que es viernes, me pase por tu casa y vayamos a tomar algo? Así me cuentas qué te pasa. Si quieres...

-¡Claro! No me importa para nada.

 Aunque ahora que pienso...¿qué tendría que inventarme para que Álvaro crea que ''me he peleado con David''?

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