Soy algo del montón de chicas, que siempre están apartadas de la realidad y que en lo último en que piensan, es acostarse con algún chico, enrollarse con él o lo que fuera. Ahora mismo, mi mente no está para esas cosas, sino para prepararme para el primer día de clases, que es mañana, en el que empezaré mi último año de secundaria para pasar posteriormente a Bachillerato de Ciencias Biológicas y finalmente, entrar en la ULL a estudiar la carrera de mis sueños: medicina.

Siempre me ha apasionado la biología, la química y el ámbito sanitario, así que ¿qué mejor carrera que medicina contiene esos tres campos que me encanta?. A pesar de que la nota media sea muy alta, alrededor de un 12'5, haré lo que sea para entrar ahí y dedicarme a lo que más me gusta.

Podéis pensar que soy la típica pardilla, friki o nerd, que es fea, lleva gafas de empollona y tiene toda la cara llena de granos. Que viste horriblemente fatal, que saca todo diez en clases, que no tiene ni un sólo amigo, que nunca ha tenido una cita ni novio y que en lugar de invertir su tiempo libre en salir con la peña de juerga, se queda en casa a estudiar. Y no chicos, no soy así. Aparentemente, puedo ser del montón de chicas iguales que hay en este planeta, pero si me conocéis de verdad, sabréis perfectamente que no soy así. Mi tiempo lo invierto en otro tipo de cosas, y no en follarme al primer tío que vea o en el amor y ese tipo de fantasías.

¿Qué si me arrepiento de ser diferente? Mmmm...pues sí, demasiado ¿eh?. Es que lo normal SIEMPRE es aburrido.

Oye, que no soy tan borde ¿eh?. Sólo soy así cuando me sacan ese tema o cuando me conocen al principio; en el fondo, soy un osito de peluche.

Y aparte de borde, podría decir que soy algo maleducada, mira que no presentarme... Me llamo Sandra y tengo quince años.

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