Unos días más tarde, cuando fui a clase, vi a David en los pasillos y no me dirigió la palabra.

¡Joder! ¿Qué he hecho para que mis amigas y él me dejen de hablar?.

Bueno, el caso es que mis amigas siguen sin dirigirme la palabra y hoy no he visto a Álvaro en todo el día. Seguramente, no habrá venido a clase.

A cuarta hora, en Biología, cuando se fue la profe a hacer unas fotocopias de unos ejercicios para el examen global, saqué el móvil y vi a David en línea. Le mandé un mensaje en el que le dije:

-David, ¿te pasa algo conmigo? Bueno, me gustaría que me lo contases si me esperaras a las dos y media en el parque que está al lado del bar, enfrente del instituto.

Y me respondió:

-Vale, espero que me des tus razones porque me has decepcionado un montón Sandra. Te dejo que estoy en Historia y como el profe me pillé me mata.

No le respondí, para que no sacase el móvil otra vez y el profe no le diga nada. Además el profe que da Historia a todo cuarto…da miedo :(.

Cuando se acabaron las clases, salí del instituto y fui al parque donde había quedado con David. Y ahí estaba

Ese lugar me provocaba nostalgia. Ahí quedamos nosotros dos el año pasado cuando arreglamos nuestro lío amoroso. Qué recuerdos:

-¿Qué es esto?-me preguntó y me dio su móvil.

Adivinad qué era…

¡¡La conversación que me enseñó Lucía!!. ¡¿Cómo ha llegado a las manos de David?!:

-¿Quién te ha mandado eso?-le pregunté nerviosa.

-La mandó Jenny en el grupo de clase. Esa conversación la tiene casi todo el instituto.

¡¿QUÉ!? ¡¡Quiero saber quién es esa persona que se ha hecho pasar por mí porque cuando la pille se va enterar como Sandra que me llamo!!:

-Esa no soy yo-le dije.

-Mira Sandra, si no quieres estar conmigo dímelo, pero no me seas Carla II.

-¡¡Claro que quiero estar contigo David!!-exclamé bastante cabreada:-En primer lugar, ¿cómo puedes ser tan idiota de creerte eso?,¿piensas que estoy contigo por estar y que soy capaz de decirle esas cosas a Álvaro a la vez que soy tuya?. Y en segundo lugar, no soy esa chica por las siguientes razones, yo nunca he llamado ‘’cariño’’ a Álvaro, nunca me ha gustado ese mote; luego, en la conversación la supuesta ‘’yo’’ dijo que tenía nuevo móvil y yo no he cambiado de móvil. Mi iPhone 4 lleva dos años.

David estuvo unos segundos sin hablar, y yo al final acabé llorando:

-Es que no sólo perdí a mis amigas por la puñetera conversación, también te he perdido a ti-hablé:-La única persona que me cree es Diego.

-Ven-me dijo.

David se sentó en un banco que había en el parque y me mandó a que me sentase encima de él. Me senté encima de él, pero de lado, claramente y rodeó con su brazo mi cintura:

-Perdón por no haberte creído antes, pero…-prosiguió:-Al ver la conversación en la parte en la que decía ‘’tú eres más importante que David. Él es sólo un compañero de clase y nunca habrá algo entre nosotros. No le quiero a él, te quiero a ti’’ me había sentido engañado. No quería que me pasase lo mismo que me pasó con Carla, pero al haber oído tus palabras he reflexionado y tienes razón. Tú no eres esa, alguien se ha hecho pasar por ti.

-¿Me crees?-le pregunté.

-Claro. Y perdóname de nuevo-me dijo.

Le besé y luego le dije:

-No pasa nada. Un error lo comete cualquiera.

-Ahora que pienso…¿tus amigas te dejaron de hablar por lo de la conversación?

-Así es. No me creen. También hay que darse cuenta de que Lucía y Álvaro son muy amigos y claro…ella lo defendió, al igual que Emily e Irene.

-Ya, pero deberían creerte porque son tus amigas. No sé digo yo, las amigas están para lo bueno y para lo malo-comentó.

-Ya…-resoplé.

-¿Tienes dinero?-me preguntó cambiando de tema.

Saqué la cartera de mi bolsillo y conté el dinero que tenía. Tenía diez euros:

-Tengo diez euros, ¿por?.

-Para ir a comer los dos al CandelBurguer-me respondió:-¿Te apetece?.

¡¡Me encantaría!! Pero…mi madre está preparando el almuerzo, jo :( :

-Me encantaría, pero…mi madre está preparando el almuerzo. Pero la voy a llamar y la convenceré para que me deje almorzar contigo pero eso sí, no me puedo quedar hasta tan tarde porque tengo que estudiar.

-Vale, yo también tengo que estudiar así que no te preocupes.

Cogí el móvil y llamé a mi madre:

-Hija, ¿qué pasó?.

-Mamá, hay un cambio de planes. Me han dicho de quedar para almorzar, ¿puedo?.

-Vale, no pasa nada. Te has salvado porque todavía no he preparado el almuerzo porque acabo de llegar del trabajo, ¿y con quién vas?

-Con un amigo.-respondí.

-Un amigo…¿es Álvaro?

-Mamá, Álvaro y yo rompimos desde qué…ahora estoy con otro. Bueno te dejo, no voy a llegar tarde a casa. Adiós-le dije ,colgué y me dirigí a David:-Venga, vamos a comer.

-¡Bien!-exclamó.

David rodeó mi hombro con su brazo y yo rodeé su cintura con mi brazo y salimos del parque a almorzar al CandelBurguer. Al fin y al cabo, este problema se ha resuelto :)

Llegamos al CandelBurguer y pedimos dos hamburguesas, con papas fritas y dos coca-colas.

Cogimos una bandeja en la que llevábamos nuestra comida y nos sentamos en un sitio que estaba más cerca de la puerta de entrada.

Mientras estábamos comiendo:

-¿Has pensado en hacer las paces con tus amigas?-me preguntó.

-Que hagan las paces ellas conmigo, porque me parece fuerte que no me hayan creído-respondí.

-Vamos Sandra, tampoco seas así. Yo al principio no te creí y mira como acabamos, almorzando juntos en el CandelBurguer y como si no pasase nada.-me enunció.

Tiene razón, pero mi orgullo me impide que no vaya a pedirles perdón. Soy así de orgullosa:

-Vale, tienes razón-suspiré:-Pero lo voy a hacer por ti ¿eh?. Mañana iré a hablar con ellas aunque creo que no me harán mucho caso que digamos.

-Inténtalo, y si no te hacen caso yo hablo con ellas-me dijo.

-No creo que sea muy buena idea. Cuando se enteraron de que empecé a salir contigo no les hizo mucha gracia. Pensaron que me ibas a hacer la misma jugada que el año pasado. Hasta Diego lo pensó.-le expliqué.

-Bueno, por una parte los entiendo. Querían protegerte, pero de todas formas yo ya aprendí la lección, así que no creo que te la vuelva a hacer una segunda vez y peor menos todavía. Pero de todas maneras, quiero que te arregles con ellas, que vean que eres inocente, y entre tú, Diego y las chicas podríamos averiguar quién se hizo pasar por ti en la conversación. Confía en mí-me dijo mientras colocó su mano en la mía y me la apretó suavemente.

-Vale, pero con una condición-le dije.

-¿Cúal?.

-Que cuando vayas a hablar con ellas, vayas con Diego-le respondí.

-No tengo ningún problema-me dijo y me sonrió.

Y una vez más, me he enamorado de su sonrisa :)

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!