Al día siguiente, estaba estudiando Francés que tenía examen la próxima semana.

Oí el timbre de mi casa. Iba a abrir la puerta pero mi madre me interrumpió:

-¡Voy yo,hija! Sigue estudiando.

Abrió la puerta y estuvo hablando durante unos segundos con un chico. Supe que lo era por la voz pero no sabía quién era exactamente:

-Pasa Álvaro-le dijo mi madre.

¿Álvaro?, ¿y por qué quería hablar conmigo?.

Entró en mi cuarto, que menos mal que estaba ordenado cuando entró. Odio cuando entra alguien en casa como invitado y vea mi cuatro o la casa hecha una porquería:

-Hola Sandra. ¿Puedo pasar?-me preguntó.

-Claro-le respondí:-Siéntate aquí-dije mientras me levanté de la silla, la deje libre para él y me senté en la cama.

Se sentó en mi silla:

-Me he enterado de que estás con David. Y de que tú no fuiste la que me lanzaste millos a la vez que estabas con él.

-Me alegro de que lo sepas-hablé en un tono bajo…y triste. Hacía tiempo que no hablaba con Álvaro y sentía tanta nostalgia.

-Te sigo queriendo Sandra. ¿Por qué…dejaste esto ir?.

Esa pregunta me hizo enfadar un poco:

-Y fue a hablar el que me puso los cuernos ¿no?.

-Sandra, estabas enamorada de mí, no entiendo porque semanas después de lo nuestro empezaste algo con David.

No voy a negar que empecé algo con David para olvidarme de Álvaro, pero al final me acabó gustando. Su cambio fue a bien, no a mal, cosa que pensé al principio de curso:

-Bueno, decidí darle una segunda oportunidad-mentí:-Las personas tienen derecho a fallar.

-Ya…discúlpame por ser un poco metiche-se disculpó:-No he venido aquí para criticar tu relación con David, sino de la persona que se hizo pasar por ti mientras me hablaba…debía haber pensado desde el principio que tú llevabas con el iPhone 4 dos años y que no habías cambiado de móvil. Y también debí haber pensado que tú no eres capaz de reírte de mí después de lo que ha pasado.

-Bueno…un error lo comete cualquiera-comenté.

-Ya…pero vamos a lo de antes. ¿Quién crees qué es?-me preguntó.

Estaba pensando en decirle que es Celeste, pero no nos sentirá muy bien hablar del pasado.

Le conté las dos notitas que aparecieron en mi taquilla y en mi mesa en el laboratorio de Física y Química y que me daban pistas de quién es la persona que está andando en esta movida:

-¡Vaya! ¿En serio?-se sorprendió:-Ni que esto fuese una película…

-Yo pensé lo mismo que tú, Álvaro. Creo que la que anda en esto es Celeste.

-¡¿Celeste?!.

-Una de las pistas era que esa x persona sale en el vídeo, Celeste sale en el vídeo. Y la última pista decía que esa x persona es una chica y Celeste es una chica. Y si en el colegio se ha metido en nuestras vidas, lo puede hacer otra vez.

-No sé si podría ser ella Sandra…es que hace días he hablado con ella y no es la misma que era en el colegio.-opinó.

-Igualmente sigo sin fiarme. No quiero llevarme otra decepción que bastante me he llevado…

-Bueno, también te quería pedir dos favores.

-¿Cuáles?-pregunté.

-El primero, que me dejes ayudarte en descubrir a esa persona y el segundo, que seamos amigos. Sandra, me has gustado muchísimo y no me gustaría que esto acabaría mal, por lo menos que acabaría siendo amigos ¿no?.

-Sí, tienes razón. Te hago esos dos favores.

Me alegro de que a partir de ahora, Álvaro y yo seamos amigos, porque tiene razón. No es justo que nuestra relación acabe mal, por lo menos, que acabe en una bonita amistad :) .

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!