-¡Estás preciosa!.-exclamó al verme con el vestido que llevé en fin de año. Era rojo, corto, de manda larga y lleno de lentejuelas.

-Gracias Álvaro. Oye, tú también estás guapo ¿eh?. Esa camisa blanca te favorece.

Álvaro y yo salimos de mi urbanización porque fuimos directos al ayuntamiento de nuestro pueblo. Ya han pasado días desde que entregamos la lámina a la profesora para el concurso.

Teníamos que ir porque nos iban a decir quiénes eran los ganadores. Y sinceramente, en el fondo estaba bastante nerviosa. Si consigo el premio y voy a Praga, conseguiré olvidarme de todo y sería feliz toda la semana que estaría en la ciudad de la moda.

Cuando entramos en el ayuntamiento, vi a los padres y a la hermana (la que se casó) de Álvaro.

Aunque fuesen mis ''ex suegros'' y ''ex cuñada'', yo los saludé por educación y también porque quería:

-¡Ah! ¡Hola Sandra!-me saludó la hermana de Álvaro:-¡Qué guapa estás! Ese vestido rojo de lentejuelas te favorece mucho.

-Muchas gracias-le agradecí a su hermana.

Sus padres también me dijeron lo mismo, que el vestido rojo que llevaba me favorecía mucho.

Un hombre cuarentón se subió al escenario y empezó a hablar un poco sobre el concurso.

Álvaro me cogió la mano y me la apretó fuerte. Estaba nervioso, al igual que yo:

-Bueno, en primer lugar, doy las gracias a todos los participantes adolescentes de este concurso. Hemos visto trabajos muy buenos, pero como ya expliqué antes sólo pueden ganar cinco personas, y como premio, conseguirían un viaje para ir a la ciudad de la moda, Praga.

Otro hombre se subió al escenario y le dio cinco sobres. Supuse que en ellos, estaban el nombre de las cinco personas ganadoras y un diploma, también:

-Empezamos a nombrar a los cinco ganadores y a los futuros viajeros de Praga-dijo y abrió el primer sobre:-El primer premio es para...¡¡Emma!!.

Emma es una chica de mi instituto que está en 4ºA. La chica se subió al escenario. Me hablaron de ella y me han dicho que es buenísima pintando. Llevaba un vestido largo precioso que llamaba la atención.

El fotógrafo le sacó una foto al hombre que estaba hablando anteriormente y a la ganadora número 1.

Luego nombró al segundo y tercer ganador. El segundo era un chico que se llamaba Jose y el tercero era una chica que se llamaba Adriana. Ambos eran de otro instituto diferente al nuestro. Y a ellos también se les hicieron una foto.

A la vez que nombraban al segundo y tercer ganador, Álvaro me susurró:

-Espero que el cuarto y quinto ganador seamos nosotros. Me encantaría ir a Praga contigo.

-Quizás tú seas uno de ellos y yo no. O viceversa, pero si pasa eso...

-¿Qué pasa?.

Estaba demasiado nerviosa. Me sentía en una situación de vida o muerte:

-Que pasa que quiero que sepas que gracias por animarme a participar porque he estado demasiado mal con David y necesitaba hacer algo que me motivara. Todo esto ha sido gracias a ti y eres tan bueno que...

¿De verdad sabían que iba a decir en ese momento? El jurado me interrumpió y no me dio tiempo a acabar la frase en ese momento, porque iba a nombrar al cuarto ganador. He aquí mi frase: Todo esto ha sido gracias a ti y eres tan bueno que no te mereces a una chica tan zorra como Carla.

Agradezco que el jurado me haya interrumpido, porque en ese momento se me cruzaron un poco los cables, y si no fuese por él, habría insultado a la novia de Álvaro y entonces nuestra amistad se habría acabado, tristemente. Y mi felicidad también se habría acabado porque durante estos días él ha sido la única persona que me ha hecho feliz:

-Y el cuarto ganador es...-nombró el jurado a la vez que abría el sobre:-...¡¡Álvaro!!

Álvaro se emocionó muchísimo y me abrazó de golpe. Fue el mejor abrazo que he recibido nunca.

Se subió al escenario y el fotógrafo le sacó una foto con el jurado mientras Álvaro sujetaba con sus manos su querido diploma.

¡Sólo le quedaba una ganadora por nombrar!. ¡Rezo para que sea yo y no otra persona!:

-Y para finalizar esto, el último premio es para...

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