Hoy, me acordé de que no había acabado mi conversación con Celeste aquel día, en el que me reveló una parte de la verdad.

Le mandé un Whatsapp para quedar con ella y reestablecer la conversación:

-Hola Celeste. ¿Puedes quedar hoy? Se nos quedó una conversación pendiente. Si puedes, te espero en el centro comercial a las cinco.

Cinco minutos más tarde, me respondió:

-Hola Sandra. Sí, si puedo. Nos vemos a las cinco.

Como estaba en pijama, me levanté de la cama y empecé  vestirme. Me puse un jersey de rayas azules con una camisa blanca de tirantes por dentro, unos vaqueros verdes kaki y unos botines camel.

Me puse también una bufanda blanca y una chaqueta camel porque hacía un frío fuera...

Enseguida, cogí las llaves y salí de casa. Llegué al centro comercial a las cinco, justo como le dije a Celeste. Ella también estaba. Quizás habrá llegado antes que yo:

-Hola.

-Hola Sandra-dos besos.

-Me he enterado de todo.

-¿De todo? ¿A qué te refieres?.

-David me lo ha contado todo. Todo acerca del vídeo y de la persona que se hizo pasar por mí.

-Yo ya sabía todo eso-comentó:-Me lo contó David. Pero yo no te dije nada porque no es mi vida, y no soy nadie para hablar de mi ex. Y menos si le sigo queriendo.

-Me lo imaginaba.

-¿El qué?.

-Que le sigas queriendo. Uno, he oído rumores de eso y dos, se te nota.

-Me da igual si se me nota. ¿Acaso es malo querer a alguien? No.

-Es que no lo es.-opiné lo mismo que ella.

-Y...¿qué conclusiones has sacado acerca de lo que te dijo David?.

-Que Carla es una zorra. Esa es la primera conclusión. Y no sé Celeste...estoy bastante decepcionada. Yo siempre supe que Carla liga con todos los chicos y que es una chica especial, en el mal sentido, pero jamás se me había pasado por la cabeza que Carla iba a hacer una cosa como esta. Tía, que drogó a Álvaro. ¿Y sabes qué es lo peor? Que Álvaro no sabe nada. Y no puedo decirle nada, porque defendería a su novia y de aprovecho, Carla se haría la santita. Él se enfadaría conmigo y no me creería. Necesito pruebas para demostrar que Carla es la culpable de este follón, pero no sé cómo...

-Yo tampoco. Pero yo sé que algún día las obtendrás. Y no será muy tarde. Ya verás.-me dijo la chica pelirroja:-Cuando David me lo contó todo, yo también estaba decepcionada.

-Créeme, estaba peor que tú. No paraba de llorar. Tenía los ojos rojos e hinchados y casi no podía hablar. Tenía cara de que me iba a dar un infarto.

-Y es normal. Ella ha armado esta movida por ti.

-Si no hubiese salido con Álvaro, a lo mejor, Carla no habría hecho nada de esto.

-No digas eso Sandra. Tú tienes que hacer lo que sientes y no lo que te ordenen los demás, aunque les beneficie a ellos. Además, no debes arrepentirte de haber estado con Álvaro, porque es un encanto de chico.

-Ya. Fue el primer chico del cual, estuve enamorada-comenté:-Y fue la última vez que me he enamorado.

-¿Y de David no lo estás?-me preguntó Celeste un poco asombrada.

-No. Me gustaba mucho pero lo que sentía por él no llegaba a ese límite. Además...he roto con él. Lo dejé hace días.

-¡¿Qué?!-exclamó Celeste:-¿En serio?, ¿pero por qué?.

-Ponte en mi lugar Celeste. Imagínate que Carla armó este follón por ti y no por mí. Y que tu novio lo sabe todo y te lo oculta, hasta que luego te das cuenta de todo. ¿Cómo te sentirías? ¿Seguirías estando con él? ¿Tendrías fuerzas para seguir adelante con él?. Es que...me siento como una puta ingenua, porque si tú no me hubieses dicho que el de las notitas era David, él no me habría contado la verdad. Realmente, me enteré de la verdad por ti y no por él. David me contó el resto, porque descubrió que tu me revelaste algo y se dio cuenta de que ya era la hora, pero aún así, no estaba preparado para ver mi reacción.

-Vale, ahora te entiendo...Si estuviese en tu lugar me habría puesto como tú o incluso peor.

Resoplé. Estaba harta de esta mierda. Cuando estaba con Álvaro en la cafetería hablando del concurso de plástica, me sentía feliz, porque me olvidaba de todo y en lo único que pensaba era en él y en el concurso. Pero ahora que estoy con Celeste hablando de lo que me hizo la subnormal de Carla, vuelvo a donde estaba hace poco días, en el maldito infierno donde no encuentro la salida para ser feliz y volver a cuando estaba empezando con Álvaro, porque ahí sí que era feliz. Ahora es que...mi vida es una auténtica mierda, simplemente:

-Sandra...yo sé que tú me has perdonado, pero...¿podríamos volver a ser amigas?.

La pregunta de Celeste ha hecho que sonriera un poco. ¡Claro que sí! He descubierto que Celeste ha cambiado y que no es la misma:

-¡Porsupuesto! Anda ven aquí-le respondí y la abracé.

Me alegro que mi amistad se haya restablecido con Celeste. Y con esto he aprendido que las personas con la edad cambian, porque maduran y que no debemos guardarle rencor a nadie. 

A veces, es mejor sonreírles a tus enemigos y seguir para adelante. Aunque...¿debería hacer eso con Carla?.

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!