CAPÍTULO 5.

Hoy era viernes por la tarde.

Estaba en mi cuarto haciendo la tarea de Física y Química hasta que oí el timbre de mi casa.

Me levanté de mi sitio, salí de mi cuarto y abrí la puerta. Era Álvaro…desgraciadamente:

-Hola Sandra, ¿te molesto?.

-Estaba ocupada pero no pasa nada. ¿Qué haces aquí?- le pregunté.

-Estaba en casa de mis abuelos. Viven enfrente de ti.

¡Dios! Sus abuelos son mis vecinos. ¡¿Ahora lo tengo que aguantar todos los días aquí, cerca de mi casa!?

No sólo lo aguanto en el instituto, es que también lo tendré que aguantar en mi urbanización. ¿Algo he hecho mal para que el karma me lo esté pagando?:

-Son Elvira y José. ¿Los conoces?.

-Sí-afirmé:- Son muy simpáticos. ¿Para qué venías?.

-Para ensayar la 2º y 3º escena, si no te importa.

-Claro, vamos a ensayar. Pero en el patio de la urbanización si no te importa.-le dije.

Fuimos al patio y ensayamos las escenas:

-Vamos a hacerlo unas cuantas veces con papel y luego sin papel- le dije.

Ensayamos las escenas varias veces con papel hasta que llegó la hora de hacerlo sin él.

Hice como que abría mi taquilla y estaba él a mi lado:

-¿Eres la nueva?- me preguntó.

-Sí.

-Soy Erik encantado y tú eres…

-Leire.

-¿De dónde vienes?- preguntó.

-Eso no es asunto tuyo- dije secamente.

Me largué:

-¡Vaya! No sabía que tuvieses carácter.

-¿Acaso no puedo tenerlo?- dije enfadada.

La protagonista al principio es muy seca, ya que la muerte de su madre le ha afectado demasiado como para que sea una antipática con sus nuevos compañeros.

Álvaro (Erik) se me acercó:

-Te puedo compensar si te llevo hoy al cine a ver Bajo La Misma Estrella.

-Lo siento, estoy ocupada- dije y me largué.

Ahora llegó la 3º escena:

-¿Quieres que te invite a tomar algo esta noche?- me preguntó Erik.

-No gracias- respondí y me fui.

El supuesto ‘’Erik’’ se me acercó:

-Eres una antipática.

-Y tú te diviertes mucho pidiendo a todas las chicas quedar.

El protagonista masculino es un donjuán. A quién me hará recordar el protagonista...

-Sólo intento ser simpático contigo pero tú me lo impides. ¿Tienes amigos?

-No sabía que fueses un cotilla.

-Vete a la mierda anda Leire.

-Vete tú que estás más cerca- dije con un tono más alto y le hice el corte manga.

Álvaro aplaudió:

-Perfecto- dijo y me sonrió.

Yo no le sonreí, mi orgullo me lo impide pero en el fondo me gustaría hacerlo y ser un poco más buena con él.

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!