Pasaron semanas hasta que llegamos a la mitad de la película.

Estábamos en la clase de ATU, hablando con la profe de una duda que tenía hasta que apareció Emily:

-Oye Sandra te tengo que contar una cosa- dijo Emily asustada.

-¿Qué pasó?.

-Lee esta escena. Es la que tienes que ensayar hoy antes de grabar- me dijo y me dio el guión.

Lo leí lentamente y…

¡¡ME CAGO EN DIEGO!! ¡TENÍA QUE BESAR A ÁLVARO!

Me piden que me lleve bien con él y lo hago. Ahora van y me mandan a que lo bese en la película. ¡Voy a matar a Diego!.

Me acerqué a Diego, que estaba hablando con Álvaro:

-¿Se puede saber qué haces?- le dije enfadada.

-¿Yo?.

-Sí tú Diego. ¿Eres consciente de que tengo que besar a Álvaro?

-¿Besarme tú a mí?

-Sí Alvarito, lo que oyes.

-Tío Diego, ¿por qué no me has dicho nada? Que esto no es tres metros sobre el cielo, chaval. Es como si en el guión escribes que Leire y Erik lo están haciendo y nosotros lo tenemos que hacer-se enfadó Álvaro. Creo que su reacción fue exactamente que la mía...o incluso peor.

-¡Álvaro!-exclamé de la vergüenza que estaba pasando:-Lo último sobraba ¿sabes?.

Diego me cogió de la mano, me sacó del aula y me llevó al pasillo:

-Lo hice por ti.- me dijo.

-¿Por mí? Me estás fastidiando.

-Al contrario, en el fondo estás deseando que te bese.

Creo que tendría que pedir una cita al psicólogo porque Diego tiene un problema...:

-Estás mal, muy mal.

-No estoy mal. Te va a gustar el beso, ya verás.

Ya claro me va a gustar un beso, cuando en realidad nunca he besado a nadie, y si eso un pico:

-¿Cómo me va a gustar el beso si va a ser mientras grabamos una película?-pregunté confundida.

-A ver Sandra-me dijo:-Es sólo un beso. Es sólo tocar tus labios con los de él.

-¿Tú sabes lo que estás diciendo?-le pregunté:-¿Sabes que es mi primer beso?...Mira Diego, lo voy a besar porque estamos haciendo una película, porque si no la estuviésemos haciendo no te hubiese dirigido más la palabra.

-Exagerada-me dijo.

Entramos en el aula y empezamos a grabar:

-3,2,1…¡acción!- dijo Pablo.

-Leire al fin y al cabo somos iguales.

-No somos iguales Erik. Eres popular y yo soy todo lo contrario.

-¿Y? ¿Eso qué tiene que ver? Al fin y al cabo nuestros pasados están entrelazados. Nuestras madres han muerto y tenemos los mismos sentimientos. Hemos sufrido juntos. Y tú me gustas y quiero estar contigo.

-Tú también me gustas pero para ti y para tus amigos sólo soy una rara.- dije.

-Ser rara es ser única. Y me da igual lo que digan mis amigos. Me gustas mucho Leire.-dijo Álvaro y acercó su cara a la mía:- Quiero estar en tu vida.

Acercó sus labios con los míos y me besó. La verdad es que besaba muy bien:

-No eres como las demás.- me dijo y sonrío.

-¡Bravo!- aplaudió Emily y se acercó a mí:- Joder tía, eres como Kristen Stweart.

¡Qué pelota! ¿Me está tomando el pelo o de verdad era un piropo?

Ahora que pienso, Diego tuvo razón: me gustó el beso, es más, me encantó.

En ese momento me había olvidado de todas las peleas que tuvimos antes de hacer la película y de cuando éramos niños. Sólo había pensado en la única característica de él que me atraía: su aire misterioso.

Y la verdad, es que ya no sé qué hacer con esto.

P.D:...maldito karma.

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!