Me levanté de la cama sabiendo que hoy era lunes y que tenía que hablar con Álvaro de este asunto.

Cuando entré en el instituto, fui a la cafetería a comprar una Coca Cola. Dormí mal por este asunto, que me revolucionaba las hormonas. No quería dormirme a primera hora de la mañana que desgraciadamente tenía Historia.

Vi a Álvaro entrar y se acercó a hablar conmigo:

-Sandra, ¿podemos hablar?.

 Sí claro- afirmé:- ¿Dónde?.

-Vamos al patio que no hay nadie- me respondió.

Fuimos al patio, me senté en la grada y mientras bebía mi Coca Cola me empezó a hablar:

-Creo que me gustas…desde que te besé en la película.

-Ah.

Todavía seguía enfadada con él por el comentario que le dijo a Lucía. Que me diga que soy una rara por mi forma de ser con los chicos, lo acepto, es más me daría exactamente igual. ¡¿Pero bollera?! ¡Se ha pasado tres pueblos, y ha demostrado que es un idiota!:

-Sandra. Deja de hacerte la dura. Quiero que seamos sinceros el uno con el otro, ¿te ha gustado el beso?.

Ahí no sabía si decirle no y echarme a correr o decirle que sí y hacer otra cosa como…besarle :(

Tampoco le quería dar una respuesta a esa pregunta porque no sé si lo que está diciendo es en serio:

-Sí, sí me ha gustado. Pero no podemos estar juntos. Tú mismo lo has dicho: parezco bollera.-respondí secamente

 Me levanté de la grada y me fui. Pero Álvaro me siguió:

 -Vamos Sandra, ya sé que me he pasado, perdón. Pero nunca…he sentido una cosa como esta.

-¿Y con Carla qué?

 -Sandra, éramos críos. Hemos cambiado: tú, yo y todos los que están aquí. Déjame intentarlo.

 -¿Intentar el qué?- le pregunté.

 -Salir contigo. Por probar no pasa nada.

 -A ver Álvaro, yo no voy a salir contigo en este tipo de situación porque tengo que ver que has cambiado. Necesito conocerte al igual que tú a mí.-le expliqué

 -…Tienes razón, ahora que lo pienso. ¿Por qué no quedamos el viernes? ¿Para ir a la Pizzería Da Lucca?-me propuso

 -¿Y dónde comemos?.

 -No sé, en un sitio cualquiera: en un banco, en la playa…

 -Sí verdad. Da igual. Con que coma pizza me da igual. Es mi comida favorita.- le dije.

 -Hombre, yo prefiero el McDonald pero yo ya sabía esa característica de ti, por lo que dijiste cuando se anunció el viaje de Italia de este año. ¿Te parece bien a las 7 en la pizzería?

 -Vale- afirmé y le sonreí.

 Sonó el timbre. Ya comenzaba la primera hora del día:

 -¡Dios, joder! Ahora tengo Historia.- dije con poca ganas de clases.

 -Yo tengo Mates- dijo él.

 -Joder, pero las tuyas son las fáciles. Y las mías son las chungas.- comenté.

 -Eso es lo bueno de ir a letras. Bueno luego nos vemos. Adiós.

 -Hasta luego Álvaro.

Entré en el aula de Historia. Me puse a pensar en lo que había hablado esta mañana con Álvaro. Voy a quedar con un chico...al que he odiado desde que acabé el colegio...guau.

 Más tarde en el recreo, les comenté a las chicas SEIL la cita que tenía con Álvaro:

 -Muy bien, estás cumpliendo la apuesta.- dijo Lucía.

 -Sí-afirmé:- desgraciadamente.

 -Ay Sandra. Si no quieres, no quedes con él.- dijo Emily.

 -Era parte de la apuesta Emily- le corrigió Irene.

 -Bueno, yo ya sé lo que tengo que hacer una cita.- comenté.

 -Uy, ¿quieres que tu cita sea perfecta?- preguntó Irene pícaramente.

 -No, yo sólo quiero NO enrrollarme con él a la primera- respondí.

 Quedan unos cuantos días para la cita, y ya sé cosas que no debo hacer en ella para no crear problemas con él ni caerle mal:

1-No usar mucho el móvil.

2-Escucharle cuando saque un tema.

3-No ir muy maquillada y arreglada.

 4-Ser tú misma: Be yourself :)

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!