Pasaron semanas y ya llegó diciembre, por lo que tengo el mes petado de exámenes, trabajos y exposiciones.

Aunque parecía que estuviese mejor, mi tristeza no ha desaparecido todavía.

Durante estas semanas he sacado una conclusión, y es que enamorarse es una mierda, ¿para qué me enamoré si ahora estoy sufriendo?. La verdad es que he quedado como una puta inocente, porque mientras estaba con Álvaro, me ha metido la puñalada besándose con Carla en una verbena. Además, por una vez que había cogido el papel de chica difícil, por culpa de los cuernos que me puso Álvaro, lo he perdido. Ahora tengo el papel de ‘’chica inocente e idiota’’.

 Me enamoré para sufrir…y sí, ahora sé el significado de sufrir, porque no es lo mismo que te guste una persona, que te atraiga y que a lo mejor la quieres como un amigo o amiga a que te enamores y quieras hacerlo todo con esa persona, con Álvaro y que de repente, te enteres de que te ha puesto los cuernos besándose con una chica a la que odias, como Carla.

Bueno, eso era lo que sentía, ahora volvamos a la realidad: estaba sentada en las escaleras del primer piso del centro, sola, ya que estaba repasando los apuntes de Francés. Hoy tenía examen de vocabulario y gramática.

Oí unos pasos cerca de donde estaba sentada. Me di la vuelta y era David.

Sinceramente, estoy empezando a trabarme. Desde que me tropecé con él, en el laboratorio de Física y Química, lo he visto más a menudo en los pasillos. ¿Será cosa del destino?:

-¿Qué? ¿Cómo es eso que has acabado con Álvaro?

-Fue algo mutuo- le respondí bastante seria:- Y mi pregunta es ¿qué haces hablándome?

Le hablé muy seria porque desde que rompí con Álvaro, todo el mundo no paraba de preguntarme cómo estaba, y empecé a cansarme un poco.

Además, mi confianza con David se ha perdido. A pesar de que ahora esté más educado, no tiene ningún derecho a preguntarme cosas sobre mi vida amorosa.

También es que, ese mismo día, tenía la regla. Cuando la tengo, estoy antipática e insoportable:

-¿Y no te puedo hablar?-me preguntó un poco ofensivo.

-Sí que puedes, pero es raro que lo hagas después de tanto tiempo. Fue el año pasado cuando me diste calabazas y te fuiste con Carla-le contesté.

-Pero Sandra, eso es el pasado. Nunca es tarde para arreglar las cosas, además, nos hemos arreglado después de tantas movidas que tuvimos.

Sí, tenía razón. Después de haberle soltado cosas que le hirió, me pidió perdón, hablamos de lo sucedido y luego se arregló todo, pero cada uno fue su camino hasta que en el mío apareció Álvaro hasta ahora. Y de David…no sabía nada, ya que este rollo amoroso se acabó cuando empezaron las vacaciones. En todo el verano no había visto a David hasta que empezaron las clases.

La primera vez que lo vi, en serio, es que me quedé a cuadros. ¿Qué habrá hecho para parecer otra persona?

Estoy notando como el pasado está volviendo otra vez…:

-Ya…

Todavía seguía en mi cabeza Álvaro, así que pensé…¿Y por qué no borro todo lo que me ha pasado con David, empezamos desde cero y estando con él, me olvido de Álvaro? Sé que lo estaría utilizando, pero es una cura que me hace efecto en este tipo de situaciones:

-¿Qué hay de ti? No supe nada más de ti desde que empezó el verano-le pregunté.

-Me fui a un partido mundial en Hungría de baloncesto, quedamos terceros. La verdad es que me lo pasé muy bien. También quedé con mis amigos. Aunque ya no me llevo con ellos.

-¿Y eso?.

-Te lo cuento con una condición-me dijo.

-¿Cuál?

-Si me dices por qué rompieron Álvaro y tú. Hacían muy buena pareja y se os veía muy felices.

-Vale, pues resulta que ayer estaba en Educación Física. Carla me pidió que le cuidase su mochila en las duchas. Oí vibrar su móvil, era un mensaje de ella. Emily y yo lo oímos y como Emily la odia a muerte pues lo cogió. Tenía un mensaje, era de Diana en el que le decía que había conseguido grabar un vídeo que Carla quería. ¿Sabes de qué era el vídeo?.

-¿De qué?.

-De Carla y Álvaro besándose en la verbena de Igueste.

-¿En serio? No me lo esperaba de él la verdad- se sorprendió David:-Y luego…¿qué pasó?

-Me enfadé demasiado y le metí un tortazo. Discutimos cuando le mostré el vídeo, que fue ese mismo día cuando lo vi…y rompimos. Ni siquiera somos amigos.

-Vaya, qué mal…yo también tuve una movida amorosa… con Carla. Después de que nos arregláramos, estuve de palique con Carla a principios de verano, pero me pidió que estuviéramos saliendo en secreto, que nadie se enterase hasta que me di cuenta de una cosa. Quería que eso estuviese en secreto porque los amigos de Carla se avergonzaban de mí, vamos, que les caía mal. Y perdí a mis amigos porque los dejé tirados por Carla, cosa de la que me arrepiento…y bueno, ahí sentí lo mismo que tú sentiste cuando mis amigos te criticaron, les hice caso y te di calabazas.-me explicó.

-Bueno, aprendiste la lección que es lo importante. No me sorprende eso de Carla. Es tan…

-…puta-me siguió David.

-Sí, eso mismo.

En ese momento, tocaron el timbre. Se acabó nuestro rato de palique ya que David no está en mi clase, sino en 4ºA y yo en 4ºB:

-¿Qué tienes ahora?-me preguntó.

-…Francés ¿y tú?.

-Informática-respondió.

Nos separamos y subí al segundo piso, en el cual vi a Emily, Lucía e Irene charlando:

-Hola chicas- las saludé.

-Hola Sandra.-me saludó Irene

-¿Sabéis que David me habló hoy? Es un poco extraño

-¡¿David?!-exclamó Emily,sorprendida.

-Sí-le dije:- Me habló él y hubo buen rollo. En el recreo os cuento más que ahora tengo Francés y no quiero llegar tarde al examen.

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