Y otra vez más, llega el viernes. Y estoy muy contenta porque ha sucedido un milagro, y es que este fin de semana no tengo que estudiar :)

Estaba bajando las escaleras y oí una voz que me llamaba. Me di la vuelta y era Celeste. ¿Por qué me estaba llamando? ¿Y por qué me dirige la palabra ahora después de tanto tiempo?

Si queréis que os sea sincera, su presencia me ha asustado. Y también me ha matado:

-¿Qué quieres?-le pregunté.

-Ya veo que estás con David…¿qué tal con él?...¿cuánto tiempo lleváis juntos?-me preguntó. Me sorprendió el tono de su voz. La tenía apagada.

Ahora que estaba pensando, David y yo llevamos juntos dos meses y dentro de poco haremos tres. Ojalá esta relación vaya a bien :) :

-¿Y a ti qué te importa?-le pregunté atacadamente.

-Sandra, yo…no era mi intención molestarte…

-¡Mira Celeste! No tiene sentido que me vengas a hablar ahora después de lo que sucedió en el colegio. Y menos, para meterte en mi vida amorosa con David. Si de verdad te quieres enterar de algo, pregúntale a él y déjame en paz-le dije en un tono elevado. Estaba cabreada.

Celeste no me dijo nada. No supo qué responderme.

Salí de la puerta del instituto y vi a David montado en su scooter. Me acerqué a él y me monté:

-¿Por qué has tardado?-me preguntó.

-Es que estaba hablando con la profe de Inglés porque tenía una duda-le mentí.

Durante el tiempo que esté con David, no nombraré más a Celeste.

A dos vidas¡Lee esta historia GRATIS!