Castigo... o ayuda a profesores

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-¿Te sientes bien? -el conserje intentó ponerme una mano en la frente como para medirme la temperatura.

-Que sí -bufé -Solo vine a ayudar.

-Sabes que no es remunerado ¿Verdad?

-Lo sé -gruñí lamentándome que no fuera así.

-¿Castiel?

Me giré hacia la voz que me llamaba. Una de mis profesoras me miraba perpleja.

-Buenos días -saludé.

-¿Qué estás tramando?

El conserje se alejó silenciosamente, tras hacerle un gesto a la recién llegada como responsabilizándola de vigilarme.

-Muy bien, profesora, ¿qué tal sus vacaciones?

-¿Dejaste algo acá? -me miró intrigada frunciendo el ceño.

-Vine a ayudar.

Esperé unos segundos a que reaccionara.

-En serio -insistí.

-Okey, Castiel ¿Cuál es el chiste? No habrás venido a incendiar el lugar ¿verdad?

-¿Qué? ¡No! -reí.

-¡Castiel!

¿Qué manía tenía todo el mundo con gritar mi nombre por los pasillos ese día? Volteé una vez más y me encontré con Melanie. Nunca había estado tan contento de verla.

-Tú si me ayudaras ¿No es así? Vine a colaborar con la preparación, pero nadie me cree.

-Por qué será ¿no? -inquirió burlona, cruzándose de brazos.

-Gracias, ah.

Melanie soltó una carcajada.

-¿De verdad piensas ayudar? -mi profesora volvió a requerir mi atención.

Asentí lamentándome por dentro.

-Bueno, una mano extra jamás está de más.

-Podría ayudar a limpiar los chicles de bajo las mesas -propuso Melanie sacándome la lengua cuando la profesora se distrajo.

La fulminé con la mirada y ella me regaló una sonrisa que me recordó muchísimo a Valerie.

-Creo que nos falta ayuda para inscribir a los nuevos alumnos.

-¿Eso no está ya hecho?

-Sí, hace rato, pero hoy hacen una visita final en la que les cuentas del lugar, los profesores, aprovechan para hacer algunas últimas preguntas...

-Me parece una idea estupenda que ayudes en eso, Castiel -asintió mi profesora -Ve con... No, mejor yo te acompaño a la sala de computación.

-Sé ir solo, no se preocupe.

-¿Vamos? -insistió ignorando mi comentario -Ahí recibirán a los alumnos, revisarán que todos los datos sean correctos y aclaras cualquier duda que puedan tener.

-Perfecto. Suerte, Castiel -me deseó Melanie con una sonrisa medio divertida a mi costa.

Cuando pasé a su lado sin embargo, me dio una palmadita amistosa y una rápida sonrisa sincera. De mala gana, teniendo cuidado de que no note que ese era mi verdadero ánimo, seguí a la profesora de cerca hasta la sala de computación. Al entrar hice un rápido reconocimiento del grupo. La mayoría eran de la promoción de Valerie. Era evidente que la mía ya estaba más que harta del lugar y solo contaba las horas para dejarla. Únicamente habían dos chicas y un chico de mi año. No fueron muchos los que advirtieron mi entrada y me alegré de haberla hecho silenciosamente, acomodándome en una parte menos iluminada del salón mientras el profesor explicaba cómo utilizar la plantilla para comprobar los datos de los alumnos nuevos y mostraba el formato de unos horrorosos folletos que podíamos regalarles para responder algunas de las preguntas más frecuentes. Finalmente nos mandaron a sentarnos frente a las computadoras. Las mesas habían sido acomodadas de manera que parecía una recepción.

Me senté y dejé el celular junto al teclado de la máquina. Al levantar la mirada, comprobé con gran sorpresa, que el profesor se había ido. Una de las delegadas de no sé cuál promoción, estaba tomando su lugar en el centro de todos.

-Chicos, muchas gracias por haber venido hoy a ayudar. Es increíble la cantidad de gente que somos. Les comentaría más al respecto...

"No, por piedad" por lo visto tendría que entretenerme únicamente con mis pensamientos.

-...pero los nuevos alumnos pueden llegar en cualquier momento. Solo quería aprovechar para recordarles que este es un momento perfecto para aconsejarles. Sobre todo los que más años llevamos aquí...

"¿Esa chica estaba en mi promoción acaso?" medité mirándola más atentamente antes de reconocerla recordando que Javier había intentado tener algo con ella hacía ya un tiempo. A decir verdad, ni sabía cómo había terminado eso.

-...podemos tomar esta oportunidad para contarles a los nuevos un poco sobre nuestra experiencia...

"Fastidiar al director es genial"

-...y darles consejos al respecto...

"Fastídienlo"

-Suerte -nos regaló una sonrisa amigable que me resultó irritante -¿Alguno tiene alguna duda sobre qué recomendar o qué tipo de cosas podrían contar?

"¿Puedo aconsejarles de todo corazón que huyan de aquí? ¿O que asesinen al director?" me sonreí burlonamente por las ideas que corrían por mi mente.

-¡Uy! ¿Podemos darles ánimos para que sean persistentes, se esfuercen y no se suiciden a si mismos por la presión de los trabajos y exámenes?

Mi sonrisa cayó al instante al oír ese comentario y me giré para averiguar quién era el responsable de tremenda estupidez. Me sorprendí al ver a Jane. Me había parecido reconocer su voz, pero jamás había pensado que llegaría a decir eso. No podía creer que yo me hubiera metido con tremenda tarada. ¿Suicidarse a si mismo? ¿Era en serio? La miré entre burlón y disgustado. A duras penas me contuve de contestarle con un "¿Qué tal si les aconsejas que no suiciden a los demás ya que por lo visto crees que es una opción factible?" Ya hasta podía sentir en la punta de la lengua el tonito mordaz con el que habría dicho esas palabras. Maldije por lo bajo el tener que contenerme, recordándome que debía actuar como un "chico bueno". Noté que la delegada (era posible que se llamara Sandra) le contestaba algo, pero hice oídos sordos.

Casi en ese momento se abrieron las puertas y entró un gran grupo de futuros alumnos. Un chico les indicaba a qué mesa dirigirse. No tardé en tener a uno sentado en frente de mí que me miró con cierta incredulidad.

-Eh... ¿Hola? -saludó.

-Hola.

-Tú... ¿Me vas a ayudar?

-Si es que lo necesitas... Sí... Se supone que eso hago...

Con las justas noté el sarcasmo de mi voz y logré detenerme antes de añadir algo como "no he venido a que me veas la cara, sé que soy perfecto, pero no exageren" o "así que dime que necesitas que no me pagan por estar aquí y estás gastando mi tiempo".

-¿Tienes alguna duda? -me esforcé por parecer más amable.

Vi que el chico se relajaba. Por un segundo creí que sería sencillo hasta que lo vi desbloquear su teléfono e identifiqué en su pantalla una enorme lista de preguntas. Maldita sea. Esta iba a ser una tarde larguísima. Valerie... me la pagaría tan caro. Más le valía estar preparándole una buena broma al director.


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Bonne soir!!! Je suis à Paris mes chers! jajaja espero haberlo escrito bien :) Estoy en París!!! Escribí el cap en el tren jejeje espero que les guste, lo disfruten etc ;) Estoy super contenta de haber podido actualizar :D
Se que parece más corto, pero todos los caps tienen una extensión mínima antes de subirlos y les aseguro que la pasa ;) lo que sucede es que suelo extenderme del mínimo que me propuse jejeje
Los dejo porque me voy a cenar. Muchísima suerte a mi mejor amiga, que está en finales. Espero que te hayas podido relajar y te haya sacado aunque sea una sonrisa.
Beaucoup des bissous!!

The Real Bad Boy (PUBLICADO)¡Lee esta historia GRATIS!