En las nubes

108K 7.5K 1.1K

-Gracias, señora -le sonreí a su mamá cuando me dejó pasar y me señaló las escaleras indicándome que suba.

Ya estaba por llegar al descansillo cuando me detuvo.

-Castiel, espera. ¿Te importa si te hago una pregunta?

"Ya la hizo..."

-Claro que no -me giré con una sonrisa bastante sincera -¿Qué ocurre?

-¿Qué pasó antes de ayer?

Fruncí el ceño, extrañado.

-Ni idea ¿por qué? -inquirí confundido.

-¿No te acuerdas? -pareció sorprendida -Es que Valerie llegó con la sonrisa más grande que le he visto en mi vida. De vez en cuando se sonrojaba y reía un poco. Si se ponía a cantar de la alegría, hubiera jurado que estaba borracha...

Solté una buena carcajada. Ya había entendido de qué día hablaba. No podía creer que ya hubieran pasado dos días. Para mí solo había sucedido hacía unas pocas horas.

-Le conté algo -sonreí engreídamente.

-¿Privado?

-Se puede decir... Le aseguro que me ha alegrado la tarde al contarme la reacción de Valerie -reí un poco.

-Supongo que me quedaré con la curiosidad -me sonrió con ternura -Anda, sube a verla, se pondrá contenta.

-Eso espero -le guiñé un ojo.

Poco después ya estaba tocando la puerta de su cuarto. Valerie no tardó en abrirme y su sorpresa al verme entrar me sacó una sonrisa.

-¿Qué haces acá?

-¿Quieres que me vaya? -pregunté en tono burlón.

-No, no, no es eso... solo -lanzó una mirada nerviosa fuera del cuarto.

-Tu mamá sabe que estoy aquí -le aseguré.

-¿Ella te abrió la puerta? ¿No estaba en el jardín?

-Ella sí oyó el timbre.

-Perdona, estaba con los audífonos. ¿Cómo así viniste?

-Tú eres la que me dijiste que viniera -me reí.

-¿Qué... ¡Oh Dios! ¡Verdad! ¡Lo había olvidado! ¡Demonios! Castiel, perdona, lo siento tanto, tanto, tanto... -se tapó la boca horrorizada y añadió susurrando entre dientes -carajo, qué sonsa soy.

-Adoro cuando maldices -fue imposible evitar sonar burlón.

-En serio, perdóname, por favor, no puedo creer que se me pasara.

-Solo te disculpo porque ya me contaron.

-¿Te contaron? -su expresión de culpa desapareció al instante, siendo remplazada por una de duda y quizás una pizca de curiosidad -¿De qué hablas?

-De que has llegado a la novena nube por mí.

-¿Qué...

-Admítelo, sientes que soy un sueño hecho realidad -me burlé en broma, guiñándole un ojo.

Valerie empezó a reírse a carcajadas al entender lo que decía. Cerró los ojos aún riendo con cara de "no puedo creer esto".

-¿Qué te dijo mi mamá? -retrocedió hasta sentarse en su cama, con una sonrisita nerviosa adornando su rostro.

Me puse en cuclillas delante de ella y la tomé de las manos.

-Más o menos lo mismo que me respondiste -contuve una sonrisa engreída, guardándola para la siguiente frase.

The Real Bad Boy (PUBLICADO)¡Lee esta historia GRATIS!