Hermione abria poco a poco sus ojos con dificultad, asi como recobrado la sensibilidad al igual que el dolor que le habian causado las maldiciones de los mortifagos, deseaba con ansia despertar e incorporarse, pero sentia su cuerpo demasiado pesado, como si la gravedad de la tierra se concentrara en ella, comenzaba a tener sensibilidad en las manos que poco a poco comenzaba a mover, mientras que sus piernas le dolian terriblemente.
Comenzo a ver borroso, pero poco a poco recobraba su claridad, se encontraba en una recamara desconocida, no pudo distinguir los colores o la estructura debido a la debilidad y el dolor, pero no se daba por vencida, ¿Acaso aquellos mortifagos la habian secuestrado?, no podia saberlo pero decidio esperar un poco mas, penso que seria buena idea fingir convalecencia ya que si no la habian matado en la discoteca, seguramente algo necesitaban de ella, pero por otro lado, pudo ser la persona que le habia salvado la vida, asi que debia saber quien era.
-Por fin despertaste- Una voz masculina se escucho a pocos metros de ella.
-Quie..., quie...- Tartamudeo la castaña que aun no recuperaba el habla del todo.
-No hables, descansa un poco mas- Le decia aquella voz suavemente.
La castaña pudo reconocer esa voz al instante, aquella que la humillo cinco años seguidos por su naturaleza de sangre, ¿Acaso el le habia salvado la vida?, era imposible de creer, se preguntaba una y otra vez, que estaria haciendo el ahi.
Debia recuperar la fuerza, necesitaba saber lo que habia pasado con sus amigas Maddy y Casey, asi como lo sucedido con Armand y sus dos amigos. Habia varias preguntas que se intento contestar a si misma pero era imposible debido al cansancio y al dolor.
Draco estaba preparando una pocion curativa, mientras eliminaba las cicatrices que la castaña tenia en las manos con un hechizo, cubriendolas con unas hojas de maple, señal que habia aprendido bien de Hermione.
-Parece ser que esta funcionando bien- Draco comentaba tranquilo, seguro de lo que estaba habiendo.
-Maddy, Casey!, donde estan mis amigas- Preguntaba hermione desesperada pero aun debil.
-Ellas se encuentran bien- Puntualizo Draco
Pasaron unos minutos y la castaña comenzaba a recuperar su sensibilidad, pero no por completo, al menos se sentia preparada para hablar, aunque sabia que no podia decir mucho por su estado.
-Que haces tu aqui Malfoy- Pregunto la castaña con un hilo.
-Curandote Granger, estas heridas no iban a sanar solas- Respondio el rubio con una sonrisa en los labios.
Habia tanto que deseaba decirle, comenzando por pedirle perdon por llamarlo estupido y por golpearlo, por poner ante todo su confusion al no querer trabajar con el, por evitarlo, pero sobre todo agradecerlo por haber salvado su vida.
-Curacion de maple he?, quien te enseñaria- Hermione intento decirlo de broma haciendo que sintiera dolor todavia en el estomago.
-Una rata de biblioteca e insufrible sabelotodo- Comentaba infantilmente el rubio.
-Gracias Malfoy, sin tu ayuda creo que ahora estaria muerta- Agradecio Hermione quien desviaba la mirada hacia una de sus heridas.
-Tu hiciste lo mismo por mi en la casa de los gritos- Draco le respondio sinceramente.
El rubio termino de aplicar las curaciones y se levanto para verificar la posion que estaba preparando. La castaña vio que iba hermosamente vestido, un saco negro y un pantalon que hacian juego, su cabello estaba revuelto y lacio, tambien sin quererlo se dio cuenta que tenia un hermoso trasero, cosa que sonrojo a la castaña y decidio no mirarlo.
Draco se quito el saco y lo dejo a escasos centimetros de ella, pudo disfrutar su aroma favorito, era inevitable enloquecer con ese aroma.
-Que estabas haciendo ahi?- Pregunto la castaña al tiempo que se sentaba con las piernas aun extendidas.
-Viendote bailar con otros muggles, vaya que te mueves bien- mencionaba el rubio mordiendose un poco el labio inferior, haciendo ruborizar mas a la castaña.
-No me refiero a eso, quiero saber como es que te encontrabas en ese lugar, ¿No me digas que te gustan las discotecas muggles?, yo te hacia de lugares sofisticados o algo parecido- Pregunto la castaña quien aun sentia algo de dolor en las piernas y el abdomen.
-Te segui- Hizo una pausa. -Te segui desde el expreso de Hogwarts hasta tu casa, rente esta habitacion de HOTEL y pude ver tambien a tus amigas- Draco se puso serio como si hubiera confesado un crimen.
-Creo que ya se lo que pasa aqui- Hermione empezo a adquirir otro tono.
-Lo que pasa es que quieres decirle a tu padre donde vivo, para que los mortifagos puedan venir y atacar a mis padres- Hermione se estaba empezando a enfadar.
-Mi padre no sabe donde estoy, y si hubiera querido atacar a tus padres lo hubiera hecho desde hace dias no crees?- Draco fulmino con la mirada a la castaña.
Hermione pudo ver en aquellos ojos grises sinceridad, si Draco hubiera querido atacar a su familia lo hubiera hecho, ya que los habia dejado solos la ocasion que salio caminando del consultorio de su madre o simplemente esa noche lo hubiera hecho. Simplemente se avergonzo de si misma.
-Perdoname es solo que no pense que me siguieras- Hermione bajo el tono de su voz al mismo tiempo que Draco regresaba a la pocion que estaba preparando algo enojado.
-Draco?- La castaña le pregunto tiernamente como una niña pequeña.
-Ahora que?- El rubio no volteó pero era evidente que estaba enfadado.
-Perdoname por lo que paso en el lago, no debi llamarte como te llame, no debi anteponer mi frustracion a nuestro proyecto, no era mi intencion hacerlo- Hermione agacho la mirada mientras se disculpaba.
Draco nunca penso que Hermione Granger se llegara a disculpar, ahora sin querer estaba derramando una lagrima, de emocion. Pero habia algo pendiente.
-No Hermione, jamas te atrevas a pedirme disculpas- Draco comento
-Lo se, soy una tonta, no merezco que me hayas salvado- Hermione continuo pero se vio interrumpida por Draco.
-El que debe ofrecer disculpas soy yo, perdoname, perdoname por cinco años de humillacion, por llamarte sangre sucia, por querer pisotearte por mis malditos estatutos de sangre, de fortuna.- Draco no pudo continuar, por que en ese momento se acerco a ella y de la manera mas sublime se hinco, sus ojos estaban llenos de lagrimas, aquellos ojos grises pedian perdon, lo necesitaban.
-Draco, yo..., no se que decir- Hermione comenzo a acariciarle la mejilla.
-Comprendo que me odies, me lo merezco, necesitaba verte- Draco la miraba tiernamente, como un niño pequeño.
-No Draco, no necesitas pedirme perdon, si es lo que necesitas esta bien te perdono- Hermione lo miraba comprensiva, llena de ternura.
-Gracias- Susurro el rubio mientras se la abrazaba.
Hermione no podia creer lo que estaba pasando, sabia perfectamente que recurrio a su hogar no solo para desconectarse del mundo magico por un rato, sino para alejarse de lo que sentia por Draco, pero ya era demasiado tarde. Ahora estaba perdidamente enamorada de el.
-Ya todo esta olvidado Draco- Le susurraba la castaña a Malfoy.
El rubio se aparto un poco viendola a los ojos, sus ojos grises la miraban fijamente, dulcemente sin malicia. Tomo su rostro con las dos manos y con un dedo acaricio el contorno de su cara, su cejas, sus pomulos, sus labios, deseaba apreciar detenidamente la belleza de la castaña. Ella por su parte cerraba sus ojos, le encantaba el contacto, sintio que el dolor cesaba se evaporaba con cada toque del rubio, y la beso.
Hermione se derretia aun mas con aquellos labios, sentia que su corazon se saldria en cualquier momento de su pecho, se aferro aun mas a ellos tocando la nuca del rubio, fue un momento magico, su respiracion se entrecortaba mas y mas, ahora sus propios labios no le pertenecian, se fundian cada vez y mas intensamente con los de Draco.
Se separaron por un rato pero sin dejar de tocarse el rostro, se pusieron frente a frente.
-Te necesito Hermione Granger, si te hubieran matado no se que seria de mi- Le decia entrecortadamente el rubio sin dejar de mirarla.
-Yo tambien Draco, mas de lo que imaginas, yo tambien- Hermione volvio a besar sus labios, sus mejillas, su frente seguido por una caricia.
-No quiero perderte, mas ahora que te encontre, siempre supe que estabas ahi, pero era demasiado orgulloso y altanero para admitirlo- Suspiro un poco mientras la rodeaba con sus brazos completamente.
Ella solo recargo su cabeza en el pecho del rubio,y lo abrazo por la cintura.
-Tengo miedo que solo quieras jugar conmigo, tal vez siempre supe que no serias para mi, ya que soy una sangre...- No termino de decir Hermione cuando la interrumpio el rubio.
-Jamas mi amor, jamas vuelvas a decir esa inmunda palabra, te lo prohibo- Le reprendia dulcemente Malfoy.
Hermione le dio un beso en la mejilla.
-No es eso, es solo que pienso en tus padres, no estaran deacuerdo con lo nuestro- Puntializo Hermione mientras seguia abrazada del rubio.
-No me importa Hermione, ahora mis mas grandes amores son mi madre y tu- Le respondio el chico abrazandola aun mas, como si en algun momento se fuera a evaporar.
-Pero ella, tampoco estará deacuerdo Draco- Se preocupaba sobremanera la castaña.
-Ella no es como mi padre, tambien esta obligada a obedecerlo solo por la maldita ambicion de un mestizo- Le indico Malfoy.
-Lo se mi cielo, pero mis padres...¡Mis padres!, ellos no saben que estoy aqui, y mis amigas Maddy y Casey- Se acordo de repente la castaña al mismo tiempo que observaba el reloj, eran ya la una de la madrugada.
-Tus amigas estan bien, logre apartarlas de los mortifagos, que aun no se que hacian ahi. Pero ellas ahora estan con el hermano de una de ellas, creo que se llama Andrew, le comente que yo era tu novio y que llegue para recogerte, si te hubiera visto con las heridas hubiera alarmado a tus padres- Le indico el rubio.
-Te adelantaste a los hechos Huroncito, desde cuando era tu novia sin saberlo?- Le indicaba divertida la castaña mientras le daba un golpecito en el estomago.
-Desde que senti ganas de romperle la cara al tipo que estaba bailando contigo- Le indicaba maliciosamente el rubio.
Hermione le volvio a dar otro golpecito, y saco su telefono celular, mismo que miraba el rubio con gran curiosidad ya que no habia celulares en el mundo magico, observo que la castaña hablaba con el aparatito luminoso.
-Mama, hola soy Hermione... si, se que es algo tarde, Madeline y Casey no han llamado?...si estoy aqui cerca...adortunadamente no paso a mayores- Hermione le indicaba a su madre quien estaba preocupada por la tardanza de su hija.
-Dile que hubo incendio, se lo que te digo- Le indicaba Draco
-Si mama, fue un sintetizador que hizo corto circuito pero todos estamos bien, llegare a casa mas tarde, tomare un taxi, prometo llamarte si ocurre algo...yo tambien te quiero, nos vemos al rato- Colgo la llamada Hermione.
-Tuve que usar un hechizo desmemorizador y hacerles creer que habia incendio en la discoteca- Le explicaba Malfoy mientras tomaba un vaso para servir la pocion y darsela a la castaña.
-Bebelo mi amor, esto reconstruira tus huesos y eliminara las contusiones- Le ofrecia el rubio el vaso humeante color amarillento.
Hermione bebio hasta la ultima gota, sintio que su cuerpo recobraba totalmente su fuerza, mientras se colocaba el saco de Malfoy para cubrir sus heridas, como no eran de gravedad esa misma noche podria quitar las hojas de maple.
-No hay prisa mi niña sabelotodo, tu casa esta algo lejos de aqui, asi que todavia debes recuperarte.- Le indicaba el rubio abrazando a Hermione por detras mientras le daba un beso en el cabello.
-Que ventajoso eres Draco- Le indicaba divertida la castaña.
-Lo que no me explico, que es lo que hacian mortifagos y dementores precisamente ahi- Hermione se detuvo a pensar un poco.
-No lo se, mi padre nunca me habla de los planes que tiene Voldemort, yo solo te segui- Le indicaba el rubio quien tampoco sabia la razon del por que se encontraban ahi.
-Pero de seguro te reconocieron cuando me rescataste- Comento preocupada la castaña.
-No lo hicieron, al momento que tu utilizaste el hechizo de cambio de apariencia a mi se me ocurrio esa misma idea. Era eso o usar el gracioso sombrero con luces de un tipo que estaba baliando a unos metros de donde tu te encontrabas- Respondio el rubio al mismo tiempo que hizo que la castaña soltara una risotada, pues recordaba que habia un muchacho que traia un sombrero corto con luces de neon y unos lentes con el armazon luminoso.
-Y se suponia que deseaba huir de ti- Suspiro la castaña.
-Creiste que no lucharia por ti, o que me daria por vencido?-Pregunto retoricamente el rubio.
-Bendita la hora en que decidi venir a casa entonces- Hermione le devolvio otro beso mismo que lo correspondio el rubio tomandola de la cintura.
-LLevame a casa- Le temino de decir.
-Esta bien amor, te aviso que aqui me hospedare, ya le avise a mi madre- Le idico el rubio.
En ese momento el chico realizo una desaparicion, ahora la castaña estaba mejor asi que podia soportar el proceso. Reaparecieron detras del arbol que estaba en frente de la casa de Hermione.
-Quiero decirle a tus padres que estas bien y que yo te traje a casa- Le comentaba serentamente Malfoy.
-No creo que sea buena idea, de hecho ellos saben tu nombre y ya sabes- Le indicaba la castaña dandole a entender que Draco era conocido por su forma de molestarla.
-Con mayor razon debo entrar, ademas debemos de proteger la casa, recuerda que hay dementores sueltos, no quiero que les suceda nada- Le indicaba el rubio al tiempo que caminaba hacia la puerta principal de la casa.
Hermione se adelanto y toco la puerta de su casa, para avisar que habia llegado por fin. Salio el señor Granger y le dio un abrazo a su hija, seguido por su esposa quien no dejaba de acariciar preocupadamente a su hija, ambos estaban en bata pero no decidieron dormir hasta que la castaña llegara.
-Te encuentras bien mi nutria?, llamaron tus amigas y me dijeron que no te habian visto, pero les dijimos que te reportaste- Le indicaba el señor Granger.
-Si papa, no tuve oportunidad de llamarlas, pero lo hare en la mañana, ahora quiero que conozcas a alguien...-Hermione disminuyo su tono de voz y observo que Draco se puso frente a su padre con la frente en alto.
-Draco Malfoy, es un placer Señores granger- El rubio reverencio a los padres de la castaña con demasiada diplomacia haciendo que la castaña encontrara esa situacion algo divertida pero a la vez peligrosa.
-Malfoy?, acaso tu eres el mismo muchacho que molesta a mi hija en el colegio?- El Señor Granger no estaba molesto, pero estaba demasiado contrariado, mientras su esposa miraba al chico con detenimiento.
-Si señor, admito que si, y estoy aqui trayendo sana y salva a su hija, pido perdon por mi comportamiento años atras, y si usted lo desea puede abofetearme o matarme si asi lo desea, creame que no opondre resistencia alguna- Le indicaba el rubio sin quitar su reverencia.
-Papa, el fue quien me rescato del intento de incendio, gracias a el estoy aqui- Hermione intento suavizar las cosas.
-Si mi hija ya te perdono, nosotros tambien lo haremos-
-Gracias señor Granger, perdon el atrevimiento, pero deseo pedirle permiso para visitar a su hija, ya que debo informarle que siento un interes y un gran aprecio por ella- Draco miraba a ambos con mucha seguridad.
Los señores Granger incluida la propia Hermione estaban boquiabiertos, ya que no recordaron la ultima vez que un chico pedia permiso para cortejar a su hija, la mama de la castaña sonrio con asombro mientras su esposo observaba a su pequeña quien se notaba esperaba una respuesta positiva.
-Nos sorprendes mas muchacho, tienes mi permiso- Dijo el señor Granger.
-Y el mio tambien guapo caballerito- La mama de la castaña continuo.
-Entonces vendre mañana, y una vez mas, gracias por la oportunidad, su hija estara bien cuidada conmigo, con su permiso me retiro- Draco se despidio de mano de los papas de Hermione.
-Descansa, te veo mañana- Finalizo el rubio.
-Claro, cuidate y muchas gracias Draco.- Se despidieron de beso en la mejilla.
Hermione entro a su casa, mientras escuchaba de sus padres la grandiosa impresion que les habia causado el rubio, se sintio como una princesa real cortejada por un apuesto principe gallardo parecido al de los cuentos que solia leer de niña. Se recosto en su cama y durmio abrazada del saco que le habia dado Malfoy, durmio tranquila, en paz, y estaba segura del amor que le tenia al chico de ojos grises, ahora le pertenecia.