Capítulo 61

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Jill's POV.

Tragué saliva al ver que todas las personas del grupo estaban afuera de la Iglesia, unas caminaban de aquí para allá y otras estaban sentadas mirando al cielo, como si esperaran alguna respuesta sobre algo.

Daryl caminó hacia mi, furioso y a grandes zancadas, si esto fuera una caricatura, le saldría humo por las orejas y por sus fosas nasales.

-¿¡Dónde maldita sea estabas!? -gritó cuando llegó a mi lado, me sujetó fuertemente del brazo y me acercó hacia él, mientras sus ojos me examinaban el rostro y luego el cuerpo.

-Sueltame, me lastimas.- murmuré con lágrimas en los ojos, mi brazo dolía como los mil demonios. Jamás me había tratado así.

-¡Dime donde estabas!- y eso no era una pregunta, era una orden. -¡Estuve buscándote todo el puto día! ¡Responde!- me sacudió como si quisiera hacerme reaccionar.

-Dijo que la sueltes.- la voz de Jace se hizo presente en la discusión, tomando mi otro brazo, pero con delicadeza.

La mirada de Daryl se dirigió hacia la mano de Jace, el agarre fuerte comenzó a desaparecer lentamente, una vez liberado de su agarre, Jace me jaló suavemente hacia él, poniéndome detrás de su espalda, como si quisiera protegerme de Daryl.

¿Pero eso no era necesario, cierto?

-Estuvo conmigo todo el dia, ¿feliz? - preguntó con un tono de pocos amigos, si lo conociera más a fondo, podría atreverme a decir que lo estaba desafiando.

-¿Es eso cierto Jill? ¿Estuviste con él todo el dia? -su mandíbula se apretó, me dio la impresión de sentir sus dientes rechinar de tan fuerte presión que ejercía. Las palabras no salían de mi boca, así que me limité a asentir con la cabeza tímidamente.

De un segundo a otro, Daryl se había abalanzado hacia Jace, gruñendo como si de un animal salvaje se tratase, un golpe por parte de Jace hacia la mejilla de Daryl fue suficiente para apartarlo un poco. Pero eso no fue todo, Jace se acercó peligrosamente hacia Daryl, pegándole una patada hacia la parte baja de su pierna, mi esposo se quejó por el dolor y cayó directo al suelo lleno de tierra.

-¡Basta! ¡Por favor! -grité, acercandome un poco, Daryl se levantó cojeando un poco, acercándose amenazadoramente hacia Jace, lanzándole un golpe de puño cerrado hacia el ojo, Jace tambaleo un poco hacia atrás y Daryl aprovechó ese momento de debilidad para patearle su parte íntima. Jace se retorció de dolor en el piso, tapándose aquella parte con las manos. Daryl se acercó hacia él y tomó su cuello con tanta fuerza que creía que lo quebraria.

-¡Daryl! ¡Sueltalo ahora mismo! ¡Vas a matarlo! -grité desesperadamente, Rick se acercó hacia mi pero me alejé, acercandome más hacia Daryl, coloqué mis manos en sus hombros, jalandolo hacia atrás.

Chillé de dolor cuando sentí un golpe en mi pecho, un golpe muy fuerte que me quitó todo el aire en mis pulmones.

Caí al suelo retorciendome boca abajo, la tierra llenaba mi rostro pero eso no importaba ahora, alargué mis brazos, clavando mis uñas en la tierra, en un intento de querer respirar.

-Jill, cariño ¿Qué tienes? -Glenn tomó mi cara, y a su lado apareció Carl, dándome aire con sus manos, moviéndolas como si fueran un abanico.

-¿Jill? -la voz temerosa de Daryl hizo eco en mis oídos, no lo quería cerca, no ahora. Me había golpeado muy fuerte.

-¡Callate de una maldita vez! -gritó Rick- ¿No eres capaz de ver que está mal? Eres un imbécil, ¡Tyreese!, por favor, levanta al chico y llévalo adentro. Tu Glenn, apartate, yo llevaré a Jill.

Quisiera decir que perdí la consciencia, pero no fue así. Sentí como era elevada y luego pude observar de cerca el rostro de Rick, descuidado, lleno de barba, tambien estaba sucio y sus ojos brillaban de tristeza.

Acerqué mi mano a su mejilla, y el dirigió sus ojos azules hacia los míos, sonreí débilmente. El aire ya estaba entrando a mis pulmones correctamente, después de todo sólo había sido un susto.

-¿Estas bien? -susurró mientras caminaba hacia la Iglesia. Asentí lentamente.

-Estaré mejor si me perdonas...- hablé y una lágrima cayó por mi mejilla. Odiaba que él me odiara.

-No tengo nada que perdonarte- habló dejandome sobre unas  frazadas -, pero si con eso estarás mejor...Te perdono.- acarició mi mano con cariño y me sentí muy feliz, quizás no me odiaba como imaginaba.

-¿No me odias?

-Por supuesto que no. Espera un momento.- dicho esto se levantó, cerca de donde estaba yo pude ver que tenían a Jace, este estaba acostado con los ojos cerrados, se encontraba bastante bien, si se puede decir.

Hola peques, espero que les guste, es algo cortito.
Les agradecería si dejaran un comentario sobre lo que opinan, en fin...eso es todo.

(JACE EN MULTIMEDIA, imaginenlo con manchas de mugre por favor, está guapísimo)

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!