Capítulo 22

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Daryl's POV.

Jill me sonrió luego de contar todo lo que ese mal nacido le había hecho, si supiera donde estaba iría y lo volvería a matar mil veces si era necesario.

No sabía como sentirme, ese desgraciado le había hecho lo mismo que mi padre me hacia a mi. Su bella piel ahora estaba marcada de por vida, un acontecimiento que jamás podrá borrar, al igual que yo.

Jill me sonrió intentando calmarme, le iba a sonreír de vuelta, sería la primera vez pero antes de poder hacer algo ella se abalanzó contra mi abrazandome, me sentí feliz por unos segundos.
¡Jill me estaba abrazando! Quizas ella me queria, como yo a ella.
Todo sucedió rápido, un sonido resonó en toda la prisión, sentí el cuerpo de Jill comenzar a deslizarse por mi. La agarré con más fuerza antes de que cayera y fui bajando hacia el suelo junto a ella.

Miré hacia los lados para descubrir de donde había salido ese disparo, sentí a Jill moverse entre mis brazos así que la miré.
Mi vista se fijó en su mano llena de un líquido espeso rojo, era sangre.

Miré mejor hacia su cintura y de esta salía mucha sangre, me alarmé de inmediato.

-¡Está herida!- grité- ¡Ayudenme por favor!

Todos se acercaron hacia nosotros, mire hacia Jill y esta intento sonreír.

-¿Porque has hecho eso? ¿Eres idiota? -hablé nuevamente, me dolía verla así por mi culpa.

Tenía miedo de perderla.

Intentó sonreír otra vez acercandose más a mi pecho.

-Te dije que nadie moriría hoy, te dije que haría lo que fuera para demostrarte que no era un estorbo.- habló en un susurro.

La miré triste, no podía permitir que ella estuviera así gracias a mi.

-No debiste hacer eso.- la reté, Jill cerró sus ojos y la miré preocupado, no podía permitir que cerrara sus ojos.
Volvió a abrirlos y me miró fijamente, me tranquilice un poco al verla despierta.

Me regaló una linda sonrisa...aun así sentía que se estaba despidiendo.

-Fuiste....fuiste importante para mi.- me habló ahora cerrando los ojos.

Sus palabras habían roto mi corazón, un corazón que nadie había logrado tocar y era irónico que alguien no sólo lo tocara, sino lo rompiera dejándome.

La sujeté con más fuerza y me levanté del suelo.<br>

Vi que ya no se movía y comencé a desesperarme, todos se dieron cuenta de lo que sucedía y Glenn comenzó a gritar.

-¡No cierres los ojos! -gritó.

-¡Por favor no te duermas!- gritó nuevamente.

-¡Quédate despierta! -grité esta vez yo, sintiéndome enfermo al verla tan pálida.

Ya no sentía su respiración cerca de mi y comencé a correr para colocarla en su cama, Hershel vino inmediatamente luego de mi.
De seguro al escuchar que los disparos ya no estaban volvieron a la prisión.

Glenn quiso entrar pero Hershel prohibió que lo hiciera, según él le haría peor.

Me tocó salir a mi, con la misma excusa.

Salí de la celda, estaba frustrado, no quería perderla sin haberla podido tener.

Me arrepentia de no haberle dicho que me importaba cuando me di cuenta que lo hacía.

Merle estaba a mi lado, su rostro estaba tan preocupado como yo.
Estaba bastante triste, pocas veces lo había visto así.

Sentí una especie de presión en mi pecho y no lo pensé dos veces antes de hablar.

-¿Tu y Jill son algo? -pregunté al ver su expresión tan triste, era extraño verlo así.

Merle se giró hacia mi y sonrió levemente.

-No, ¿Sabes? Siempre me golpeaba cuando la llamaba cuñada- habló mirándome como si recordara algo, me sorprendi al escuchar eso ya que yo le había dicho eso a ella en el encuentro con el gobernador- Y estos últimos días sólo sonríe y niega la cabeza.- codeó mi brazo y no pude evitar que una ligera sonrisa saliera de mis labios.

-Deja de decir estupideces.-le respondí colocandome más seriamente recordando como se encontraba Jill en estos momentos.

Hershel salió luego de varias horas en la celda.
Rápidamente me paré del suelo.
Le miré fijamente.

-¿Qué tal está? -pregunté ancioso, Glenn asintió hacia mi dándo a entender que quería saber lo mismo.

-Ella está fuera de peligro.- un suspiro salió de los labios de todos nosotros- La bala no tocó ningún órgano, es más, pude sacarla sin problemas. La herida ya está cosida, sólo necesita descansar unos días y no hacer fuerza cuando despierte debido a que perdió bastante sangre.- terminó de explicar con una gran sonrisa, Hershel quería mucho a Jill, se le notaba en el rostro.

-¿Puedo pasar a verla? -preguntó Glenn con cierto tono de tristeza.

Hershel negó con la cabeza.

-Será mejor que descanse, mañana tendrás tiempo de verla.- Glenn asintió soltando un suspiro para darse una vuelta y alejarse de aquí.

Yo me limité a asentir y salir de allí, Carol, Maggie, Michonne y Rick habían salido hace un tiempo atrás para vigilar a Woodbury. Según Rick, temía que volvieran a atacar.

También temía eso, suspiré.

Pasaban los minutos y ellos aun no aparecían, decidi ir a buscarlos.

Salí hacia el patio de la prisión y vi que ya estaban llegando, comencé a correr para abrirles paso.

No venían solos, miré mejor y Rick conducía un gran camión con muchas personas dentro.

¿Qué estaba pasando?

-¿Qué es esto? -hablé dirigiéndome a Rick.

-Al parecer el gobernador demostró ser lo que era, hemos encontrado a una mujer: Karen. Nos contó lo que había sucedido, todas las personas que llegaron aquí están muertas gracias al gobernador. Hemos ido hacia Woodbury a traerlos a ellos, no tienen a donde ir y estoy convencido que será un gusto tenerlos aquí, si cooperan.- terminó Rick. Beth, Hershel, Carl, Merle y Glenn ya habían escuchado su discurso.

Miré con atención a todas las personas mientras bajaban, faltaba alguien.

-¿Dónde está Andrea? -volví a preguntar.

Rick bajó la cabeza tristemente.

-Ella no sobrevivió.- me respondió Michonne para luego irse hacia la prisión.

Hice una mueca, este día había estado lleno de sorpresas.

-Rick, quiero hablar contigo.- dijo Hershel.

Rick asintió y se alejaron unos cuantos pasos, vi la expresión preocupada de Hershel mientras que Rick no se notaba para nada así.

-¡Sólo quería protegerlos!- casi gritó Rick tratando de convencerse.

-¡Era sólo un muchacho pidiendo ayuda Rick!- le gritó Hershel- Carl mató a un chico que sólo estaba asustado.- terminó diciendo Hershel mientras se alejaba de Rick.

Quedé perplejo, ¿en serio había pasado eso?

Todos estaban cambiando, todos poco a poco nos convertiamos más en ellos.

En unos monstruos.

Bieeeen pequeñas, espero que les guste.
Se que no está muy wow.

Estaba pensando en hacer un maratón pero los siguientes capítulos están bastante jugosos y creo que esperaré un poco para el maratón.

¡Nos leemos luego!

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!