Capítulo 1

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Jill's POV (Punto de vista)

Estaba entretenida tecleando en mi celular, semi acostada en el sofá con los pies en la mesita de enfrente cuando la puerta principal se abre, levanté la vista hacia esta para encontrarme con mamá entrando por la puerta con muchas bolsas de papel en sus manos.

Puedo jurar que una manzana se le estaba apunto de caer de la bolsa.
Me levanté del sofá y me dirigí hacia ella quitándole algunas bolsas para que pudiera cerrar la puerta.

-Hola mamá.-sonreí aunque ella no pudiera verme ya que su cara estaba tapada por todas las bolsas.

-Hola cielo.-respondió con tono suave y maternal.

Nos dirigimos hacia la cocina y ella comenzó a sacar todas las cosas de las bolsas mientras las ponía en su lugar.

-¿A dónde has ido? -pregunté con mi ceño fruncido ya que no la había oído salir.

-Oh, aproveché que Jack estaba dormido al igual que tu y fui al supermercado a comprar la cena, hablando de Jack, ¿Ya ha despertado?-habló sin mirarme mientras se agachaba para recoger una cuchara que se le había caído.

-Si, ya ha despertado, Tom lo está vistiendo, ese niño tiene muchísima energía, se supone que luego del baño los pequeños quedan tranquilos pero él no se queda quieto, es un diablillo.-me quejé de mi pequeño hermano de un año y medio.
Mamá soltó una carcajada.

-Tú no te quejes cariño que a su edad eras idéntica y mira, aún sigues igual de inquieta-me miró mientras me regalaba una sonrisa burlona.

-Eso no es cierto.-le eché la lengua-¿Te ayudo con eso?-dije, al ver que estaba cortando las verduras.

-Oh, ya casi termino cielo.-colocó las verduras en la olla arriba de la cocina y se secó las manos en su delantal-Puedes ir poniendo la mesa si quieres.

En ese momento la puerta principal fue abierta nuevamente, mamá fue hacia la entrada y yo fuí detrás de ella.

-Hola cariño, ¿Cómo te ha ido? ¿Demasiado trabajo?-le preguntó mientras le dejaba un beso en la mejilla.

-Me ha ido bien, hay días peores Amy.-le sonrió dándole un beso en la frente.

-Oye tú idiota.-le dije con una sonrisa mientras me acercaba.

-Oye tú.-me respondió y chocamos nuestros puños.

Oímos unos pasos en las escaleras y nuestras miradas se dirigieron allí, no tardó demasiado en hacerse presente la voz profunda voz de Tom en la habitación junto a los ruidos de avión que hacía Jack mientras movía su pequeño avión en su pequeñita mano.

-Buenas tardes.-sonrió, mientras bajaba a Jack de sus brazos para que segundos después este corriera a brazos de su mami.

-Buenas tardes cielo.-respondió mamá mientras se acercaba a él para darle un beso, con Jack en brazos.

-¡Consigan un hotel! -dijimos al unísono, Glenn y yo.
Para así, estallar a carcajadas mientras mamá y Tom ponían mala cara.

Fui hacia la mesa y me dirigí a buscar las cosas que faltaban para cenar, Glenn me ayudó a colocar los vasos mientras yo colocaba los cubiertos, y así terminamos en unos pocos minutos.

-¡Mesa lista! -hablé como si fuera un militar poniendo mi mano en la frente.

-¡Chico hambriento listo! -dijo Glenn mientras hacía mis mismos movimientos.

-¡Comida lista! -dijo mamá mientras colocaba la bandeja de comida en la mesa.

-Te ha faltado hacer el movimiento con la mano cariño.- Tom se sentó en la silla.-No eres cool.- dijo haciendo un movimiento con sus manos imitando a un chico rapero.

Mamá sólo le sacó la lengua. Aún no dejan de sorprenderme.
Se comportan como adolescentes siendo que los adolescentes aquí somos Glenn y yo.

-¡Ven aquí Jackie, la comida ya está cariño! -el grito de mamá inundó el comedor mientras mi pequeño hermanito caminaba con dificultad hacia su avión,  al oír el grito se rió y cambió de dirección para llegar a su lado.
Ella lo tomó en brazos y lo sentó en su sillita para poder comer mejor.

Cogí un poco de puré y vegetales mientras miraba hacia las milanesas compradas que había traído mamá, estaba viendo cual era la más gordita y menos grasosa, ya sabía cuál iba a agarrar y cuando levanté mi mano junto a mi tenedor dispuesta a cogerla alguien más se la llevo.

-¡Oye! -me quejé mientras le pegaba un manotazo en la mano a Glenn.

-¡Auch! -dijo este mientras sobaba su mano.

Con mi tenedor le saqué mi milanesa de su plato y la coloqué en él mío, este al ver lo que hacía, agarró con su mano un poco de mi puré.

A lo que yo lo miré indignada y me apresuré a tomar de sus vegetales.

Glenn agarró el recipiente con mayonesa y me puso en los cachetes, grité y cuando le iba a tirar un morrón a la cara, unos gritos furiosos me detuvieron.

-¡Están castigados!

-No puedo creer que se comporten como niños pequeños, deben madurar. Tienen casi veinte años, no pueden comportarse como si tuvieran la edad de Jack.-regañó mamá revoleando una servilleta, Jack al escuchar su nombre levantó su cabecita hacia nosotros y comenzó a reír, de seguro al ver nuestro aspecto desastroso.

-Lo lamento.-respondió Glenn al mismo tiempo que se levantaba y agarraba su bolso del sofá para luego subir las escaleras y encerrarse en su habitación.
Claro está que antes de subir me mostró su dedo medio.

-Lo mismo que él.- me levanté e intenté irme hacia las escaleras.

-No tan rápido jovencita -habló mamá-, me ayudarás a limpiar todo lo que han tirado.

-Pe..pero, Glenn también ha sido culpable, siempre me regañan a mi.- busqué la mirada de Tom para que me apoyara, pero él estaba muy ocupado intentando limpiarle la cara a Jackie, quien había decidido ensuciarse como nosotros.

-Nada de peros, Glenn debe estar cansado ya que acaba de llegar del trabajo, en cambio tú has pasado en casa todo el día, durmiendo, no creo que tengas prisa por ir a dormir de nuevo.-siguió comiendo.

Ella tenía un punto, no iba a seguir discutiendo porque sabía que debería limpiar de todas formas, comencé a limpiar y a recoger lo que habíamos tirado, creí que tardaría dos años pero terminé rápidamente (escondiendo un par de papas debajo de la alfombra, ni loca las agarraba con la mano) subí las escaleras para ir a mi habitación y poder escuchar música.

Somos una familia unida a pesar de todos los rezongos y de las peleas que tenemos diariamente.

Mamá no había tenido tiempo de conocer a nadie luego de que mi padre falleciera cuando yo tenía diez años, siempre decía que estaba bien sola, hasta que un día comenzó a llegar más tarde a casa o a decirme que debía hacer doble turno en su trabajo ya que habían muchos animales enfermos, por cierto, mamá es veterinaria, el punto es que un día me presentó a Tom, un hombre que es tan simpático como coreano. Desde el primer momento me pareció un muy buen tipo para mamá, al parecer estaba en las mismas que ella, su mujer había fallecido hace años y estaba soltero con un hijo llamado Glenn.

Casi que me tiro en sus brazos a agradecerle de que sacara a mi madre de la soltería, mi madre me hizo un revoleo de ojos y terminé comportándome bien. Sabia que esa mirada significaba que me castigaría hasta los sesenta. Poco tiempo después decidieron casarse y nos mudamos todos juntos a una linda y gran casa.

En su aniversario número uno mamá le dio la noticia de que estaba embarazada, a lo que Tom se desmayó, no, que no bromeo, ¡se desmayó!

Mamá es bastante joven así que estaba en una linda edad de quedar embarazada nuevamente, Glenn y yo somos hermanastros y claro, Jack si es mi hermano de sangre.
Me llevo bastante bien con Glenn a decir verdad, pasamos peleando pero podemos contar el uno con el otro siempre.

Me puse mi pijama y me acosté a dormir, por una extraña razón quería levantarme de la cama e ir a decirles a todos que los quiero, no lo sé, no es algo común en mi, no es que sea una persona cerrada pero tampoco soy una empalagosa.

Sentí un dolor en mi pecho que indicaba que algo iba mal, que algo ocurriría....o que algo malo ya ocurrió.

¡Espero que les guste!

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!