Capítulo 46

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Glenn’s POV.

Abrí los ojos lentamente, todo mi cuerpo dolía y sentía que donde estaba no era un lugar muy cómodo.

Sentía como si debajo de mi hubieran piedras o hasta quizás clavos, moví mi mano para luego intentar mover el resto de mi cuerpo, gracias a Dios podía moverlo así que sin esperar más me fui incorporando, perdí el equilibrio y mi cuerpo avanzó hacia adelante, dándome una vista para nada agradable.

Muchísimos caminantes estaban debajo de mi, al ya haber notado mi existencia comenzaron a alzar los brazos intentando agarrarme, fallando en el intento.

Recuerdos de lo pasado anteriormente me golpeaban.

¿Dónde estaba Maggie? No lo sabía, sólo sabía que debía encontrarla.

No tardó mucho tiempo en llegar a mi el último recuerdo de lo pasado, a mi lado estaba Jill...pero cuando nos íbamos a ir sólo sentí un fuerte ruido acompañado de mi cuerpo como si estuviera por los aires.

Gire mi cabeza hacia ambos lados encontrándome con mi hermana, camine hacia ella a la velocidad de la luz, si se podía decir así, aunque estaba bastante lastimado y no sabia cuanto tiempo había permanecido inconsciente, tanto así que sentía como si no hubiese tomado nada desde hacía varios días.

Jill estaba tirada a unos pocos pasos de donde yo estaba, aun así su cuerpo casi caía hacia donde estaban los caminantes, no tarde mucho en empujarla hacia mi, a salvo.
Observé su rostro examinando de arriba hacia abajo por si estaba dañada, pero nada.

Puse mi mano en su nariz para comprobar que estuviera respirando, y gracias a Dios lo estaba haciendo, aunque cabe agregar que muy pausadamente.

Mire su cuerpo y en él se podía ver su remera toda rasgada, manchas de sangre y quemaduras abundaban en su hermosa piel.
Me dieron ganas de llorar al ver una gran mancha de sangre en sus ahora, rotos pantalones.

No entendía de dónde provenía, me acerqué más hacia la zona y mi mundo se derrumbó, me alejé un poco de mi pequeña para asimilar lo que estaba ocurriendo.

Jill había perdido a su bebé.

Daryl había perdido a su hijo.

Yo había perdido a mi sobrino.

No, no, no, no, no.

¿Como podría ser capaz de decírselo?

Ella no era ninguna tonta, ella se daría cuenta de lo que había pasado….de lo que esas manchas de sangre eran.

Tapé mis ojos, quería aislarme del mundo, pero aun así los gruñidos provenientes de aquellos monstruos me hicieron volver a la realidad.

Debía sacarla de aquí si quería protegerla.

Volví a su lado, esta vez golpeando sus mejillas con mis manos.

Lentamente fue abriendo sus ojos, su rostro pacífico cambió a uno adolorido, y la entendía.

-Vamos, debemos irnos de aquí.- le dije mientras la ayudaba a pararse.

Al hacerlo, Jill soltó un gemido de dolor y se agachó abrazando su abdomen.

-¿Qué le pasa a mi bebé? -preguntó mientras lágrimas caían por su rostro, el cual se giró hacia ambos lados y se quedó fijo mirando un sólo lugar.

Seguí su mirada y maldecí, al haberla movido de lugar, en el suelo había quedado una gran mancha de sangre y un camino de sangre hacia dónde ella se encontraba segundos antes de pararse.

Jill me miró, dolida pero aun así sabía que sus ojos no querían creer aquello.

-No me digas qué…- susurró mientras se aferraba más hacia su abdomen, sin poder pronunciar cualquier palabra, asentí con la cabeza mientras iba hacia ella y la abrazaba, en un intento de consolarla.

-Lo siento, cariño, lo siento.- repetía en su oído mientras la acunaba contra mi pecho, me dolía verla de aquella manera.

-Debemos irnos de aquí, no todo está perdido, debemos encontrar a Maggie y a Daryl.- le dije, ella se tensó al instante, pero luego se relajó y removió en mis brazos, haciendo que la soltase y la dejara pararse.

-Entonces, vamos.- contestó, algo dentro de mi me decía que….aquella ya no era la chica dulce y simpática de siempre, aunque la entendía, había perdido a su bebé.

-Vamos.- susurré mientras agarraba su mano, una punzada en mi corazón se hizo presente cuando Jill corrió la mano de la mía, para no tocarme.

Sólo espero que encontremos a Maggie y a Daryl pronto...Y que este último le devuelva la alegría a mi pequeña, porque esta persona que va a mi lado, está completamente rota y triste...convirtiéndose en sólo una sombra de la persona que fue antes.

Holaaaaaa pequeñas, lamento la tardanza...a sido por las fiestas, no había podido subir capítulos.
Les haré una maratón mañana, se la merecen por la espera.

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!