Capítulo 84

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Jill's POV.

Semanas después.

Abro los ojos lentamente, sintiendo un peso en mi cintura, me giro en la cama y el rostro de Daryl queda frente al mío. Sus ojos están cerrados y su respiración es lenta, acaricio su brazo y beso su mejilla, haciendo que se mueva abriendo los ojos.

-¿Hace cuanto estás despierta? -dice y su voz sale más ronca de lo normal robandome una sonrisa.

-Hace poco.- contesto y me aferro a su cuello.- ¿Qué te parece Alexandria?

-Por mi está bien...me gusta salir y traer gente. Ustedes están a salvo y no estoy perdiendo práctica con los caminantes...nada puede ir mejor.- sus dedos acarician la parte baja de mi cintura, estremeciendome.

-Mmhm, tienes razón. Aunque no me gusta que salgas, Daryl. Sólo ganas que no pueda estar tranquila todo el dia pensando en sí volverás.- me alejo un poco para verle mejor el rostro.

-Siempre volveré, no tienes porqué preocuparte por eso. Sólo debes centrarte en este pequeñín.- sonríe y me hace recordar algo.

-El Dr. Pete me revisará hoy, para saber si el embarazo está bien.- me levanto de la cama yendo hacia el armario, de este saco un pantalón y una remera floja.- ¿Podrás venir conmigo?

-Claro que si, iré a ducharme. Ya vuelvo.- se levanta y va hacia el baño para que pueda cambiarme.

(...)

Daryl' s POV.

-Sólo ella podrá pasar...uh, si quieres puedes esperar afuera, Daryl.- el imbécil del doctor dice para luego irse hacia la habitación.

-¿Puedes, cielo? Volveré enseguida.- Jill se acerca y besa mis labios.

-¿Está mal tener un mal presentimiento en cuanto a ese imbécil? ¿Por qué no me deja pasar? Soy tu esposo.- gruño jalando su cintura, apegandola a mi.

-No pasa nada malo, simplemente no habrá espacio para todos...volveré pronto cariño. Portate bien.- besa mis labios y se aleja de mi agarre.

-Grita si algo pasa.- digo y asiente sin dejar de caminar.

Me siento en un banco fuera de aquel garaje.
No sé que pretende ese imbécil pero estoy seguro que no es simplemente porque no haya lugar.

Jill cada día está más preciosa, el embarazo le ha sentado de maravilla. Me duele tener que dejarla cada día para salir con Aaron a buscar personas, pero realmente es necesario.
En estas semanas me he dado cuenta que Spencer no es tan mal chico como creía, ha sido respetuoso con Jill y no se ha pasado de listo. Hasta podría decir que me agrada.

No puedo opinar lo mismo de su hermano, ese imbécil recibió un buen golpe por parte de Glenn, quien tiene todo mi respeto luego de eso.
Merle....sigue siendo Merle, claro. No ha dejado de tocar la barriga de Jill, quien en venganza puso jabón en su cepillo de dientes. Se lo merecia, de eso no hay dudas.

Gabriel.....el ha estado distante con todos nosotros, al igual que su sobrino Noah. No es como si me importara lo que hacen o dejan de hacer, tan sólo creo que su distancia se debe a lo de Jace, qué, en mi opinión personal, merecía morir.

Todo marcha bastante bien...todos tenemos un trabajo y seguimos compartiendo la casa, bueno...eso sólo por ahora. Rick me está ayudando a darle una sorpresa a Jill antes de que el bebé nazca, por ello mismo mañana tardaré más en volver a casa. Necesito encontrar algunas cosillas lo más pronto posible.

Minutos después.

Oigo como si objetos se rompieran dentro de la habitación en donde está Jill, frunzo el ceño y espero unos segundos tratando de escuchar algún grito, pero en cambio sólo obtengo silencio. Muerdo mi labio y estiro las piernas, acomodandome mejor en el banco.
Para cuando vuelvo a sentir que los objetos caen, me levanto de un salto para luego intentar abrir la puerta, la cual está cerrada con seguro.

-¿¡Jill!? ¿¡Que está pasando!?- grito forcejeando el pestillo.
Quito el cuchillo de mi cintura y rompo con todas mis fuerzas la puerta de madera, dejando caer el pestillo al suelo.

Cuando abro la puerta mis manos se transforman en puños y camino a grandes zancadas hacia aquel gran imbécil.

El maldito doctor está encima de Jill, tapando su boca. Mi esposa no lleva sus pantalones, su rostro está rojo de tanto llorar mientras intenta alejar sus manos de ella.

-¡Voy a matarte! -grito y lo tomo de la remera, alejandolo de Jill. Le doy un golpe en el ojo para luego dejarlo caer contra el piso, dándole una patada en las costillas.

-¿Te crees muy listo imbécil? Dile adios a tu maldita vida.- digo y lo pateo otra vez, agarrandolo de un brazo sacandolo del garaje. En la calle puedo ver a varias personas disfrutando el aire libre. Tiro al estúpido en el medio de la calle, posicioandome encima de el golpeandolo sin parar.

La rabia me llena por completo y no es hasta que unos brazos me jalan de los hombros alejandome del hombre que me doy cuenta que a mi alrededor hay muchas personas, incluyendo a mi grupo.

-¡Sueltame! ¡Lo voy a matar! -intento zafarme de esos brazos pero me es imposible.

-Debes tranquilizarte Daryl, harás que nos echen de aquí.- la voz de Rick no tarda en hacer presencia cerca de mi oído y me doy cuenta que es el quien me tiene agarrado.

-Tu no sabes nada Rick.- mi voz sale más herida de lo que pretendo- Le ha hecho daño a Jill, merece morir, voy a matarlo. ¡Sueltame ahora o me olvidaré de que eres mi hermano! - mi voz aumenta tres tonos para cuando termino de hablar y siento como Rick me suelta.

Antes de comenzar a caminar, siento algo metalico en mi espalda y trago saliva. ¿Es capaz de matarme por esta comunidad?.

-Acabalo.- le oigo decir y capto enseguida, me está ofreciendo su arma. Tengo el apoyo de Rick. Asiento levemente con la cabeza, comenzando a caminar hacia aquel miserable de nuevo. Pete no deja de lanzar sangre por la boca y oigo los sollozos de su esposa. Me valen mierda sus sentimientos.

Apunto con el arma hacia su cabeza y estoy listo para apretar el gatillo.

-Daryl...- la voz de mi chica sale apenas audible y el nudo en mi garganta crece, Merle la tiene sujetada por los hombros, a su lado está Glenn quien toma su mano y Spencer está tratando de ponerle el pantalón.
Todo el grupo está detrás de ella, como si fueran una manada dispuesta a protegerla. Mi vista se centra otra vez en el malnacido que tengo en frente y no espero nada más, jalo el gatillo perforando su cabeza.

-¡Bastardo! -la rubia grita y se acerca corriendo hacia su esposo, no me importa lo que la gente opine de mi. Miro hacia Deanna, la cual está con su esposo y Aaron. Todos me miran de forma extraña y en este momento no soy capaz de saber si están enojados, pero eso es lo de menos.

Corro hacia Jill y empujo delicadamente a Spencer, quien ya le ha puesto el pantalón.

-¿El llegó a...? -pregunto pero ni siquiera yo mismo soy capaz de terminar las palabras. Fue mi culpa, yo estaba afuera. Jill se echa en mis brazos y solloza de la manera más desgarradora que he escuchado. Siento un dolor en el pecho al saber que ella está sufriendo.
Veo a Carl cerca de nosotros, lagrimas caen de sus ojos y no sé si también está enojado conmigo por matar a alguien.

-Llévame lejos de aquí Daryl, no me siento bien.- Jill pide en un susurro contra mi cuello y asiento, cargandola en mis brazos.

A QUE NO SE ESPERABAN ESTO EEEEEEH.

¡Ese Pete era un desgraciado!

Las quiero preciosas♡♡♡♡

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!