Capítulo 77

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Jill's POV.

Los hermanos Dixon cocinan las ardillas y a los perros que nos habían atacado minutos atrás. Tyreese se encarga de traer todo lo que encuentre y sirva para hacer crecer el fuego y evitar que se apague. Por ahora, están haciendo un buen trabajo.

-¿Necesitan ayuda? -pregunto, pero ya es la cuarta vez que lo hago y sólo recibo una mirada de negación proveniente de Merle. Muerdo mi labio conteniendo las ganas de echarle el dedo medio.
Y no lo hago sólo por una simple razón; estoy teniendo un antojo ahora mismo, maldita sea.

Quiero chocolate, lo exijo.

Abro mis brazos como si esperara un abrazo, separo mis piernas dejando un hueco entre ellas. Y no hago esto porque esté loca, lo hago porque cuando mamá estaba embarazada de Jackie, siempre decía que si se tocaba alguna parte del cuerpo teniendo antojo, el bebé nacería con una mancha en ese lugar.

No quiero que mi hijo me odie cuando sea grande al ver una mancha en el, aunque en mi opinión personal, adoro mi manchita que permanece en mi nalga derecha.

-¿Qué te sucede? -Tara habla a mi lado, suspiro cerrando los ojos fuertemente. Estoy saboreando ese delicioso chocolate.

-Ten-tengo un antojo.- murmuro intentando contener estas ganas de comer un rico chocolate. ¡Ahg! ¿Es en serio? ¡Quiero mi chocolate, mundo cruel! ¡Lo merezco! Soy una pobre chica embarazada que no se baña hace más o menos cuatro meses, y, que tampoco come algo delicioso desde hace mucho tiempo.

Tara chilla llamando la atención de los demás, que me miran como si tuviera un bigote dibujado en mi rostro.
No, esperen, no me he depilado el bigote desde que todo comenzó. ¿Qué tal si parezco machete? Oh, por Dios, ¿Por que me pasa esto?

-¡Tu primer antojo! -grita, y enseguida se acercan Sasha, Maggie, Mich, Carol y Rosita. ¡Chusmas!

-¿Es verdad? ¿Ya tienes un antojo? -habla Maggie tan rápido que apenas la oigo, asiento irritada.

-No sé porqué se emocionan. Es horrible, ¡Aquí no hay chocolate!

Michonne suelta una risita complice y me siento mal conmigo misma, así que de la nada, unas lágrimas comienzan a caer de mis ojos.
Siento como jalonean mi pobre brazo, pero ni siquiera me tomo la molestia de protestar.

Unas manos grandes secan las lagrimas que caen, y sé quien es el dueño del agarre.

-¿Qué sucede? ¿Te duele algo? ¿Es el bebé? - mi esposo me hace sentir aun más mal. Así que hago un pequeño berrinche y me cuelgo de su cuello. Logro ver que detrás de ambos, están parados todos los hombres, Merle delante de todos, junto a Glenn.

-Bebé y mamá quieren chocolate. ¡Pero no hay chocolate! -lloro y escondo mi cabeza en su cuello, a pesar de transpirar bastante con este tiempo. Su cabello huele bien, mucho mejor que el mío. El cual está hecho un asco sin siquiera estar peinado.

Siento como Daryl se tensa, pero aun así sigue masajeando mi espalda.

-Cariño...lo lamento tanto. Haría lo que fuera por poder darte una vida mejor.- susurra, y me siento la peor persona del mundo por tener estos cambios tan repentinos en mi persona.
Me separo un poco de el cuando lo siento moverse, y murmurar cosas con Michonne, quien se debe estar burlando de mi. Mala amiga.

Cuando miro el rostro de Daryl, está sonriendo más que nunca, y quiera o no, me asusta un poco.

-¿Por qué sonríes? ¿Es divertido ver como queremos algo? Inmaduro..- comienzo una conversación basada en mi solamente, diciendo todos los insultos poco ofensivos que se me ocurren contra mi esposo-...sabandija, mala persona, burlón...- me veo interrumpida cuando sus suaves labios chocan con los míos. No sé si sentirme mejor ahora que siento su tacto con el mío, o sentirme más mal porque me ha besado para callarme.

-Cariño, bebé, les tengo algo.- dice y mis ojos se abren a más no poder cuando levanta un chocolate con su mano. El paquete no es tan pequeño, a decir verdad es gigante. Chillo y le quito el chocolate de la mano, revisando si no es producto de mi afectada cabeza.
Cuando veo que es de verdad, miro a Daryl feliz, y dejo un camino de besos húmedos por todo su rostro, suelta una risita y me alejo de el para saborear mi chocolate bajo la sombra del árbol.

Abro el papel, cortando un trozo y metiendolo a mi boca. Una sola palabra: delicioso.

¿Como obtuvo un chocolate en el medio de la nada? Hago una mueca pensativa mientras observo a todos, no voy a ser egoísta, ellos no han comido chocolate desde hace mucho tiempo. Y yo aquí, comiendo uno completamente sola (bueno, no tan sola, también lo come mi pequeño, pero bah, se entendió) está muy mal.

Acaricio mi vientre, bastante abultado, y camino hacia los demás, quienes decidieron darme unos momentos a solas a mi y a mi felicidad, digo, chocolate.

-Oigan..- digo, y no me hacen caso.- No lo repetiré dos veces, chicos. O me prestan atención, o no probarán chocolate.- ahora todos se voltean hacia mi, sonrió y comienzo a cortar trozos pequeños, algo es algo y sé que el chocolate será más rico si comparto con todos.

Llego hasta Daryl y le doy un pedacito. La tableta casi está terminandose, pero viendo las sonrisas de todos, me siento más que satisfecha.

-Yo quiero chocolate, pero de tu boca.- me dice Daryl, no me doy cuenta a que se refiere hasta que me da un beso poniendo el trozo de chocolate en su boca, comenzando a jugar con nuestras lenguas en un intento de guerra. Una guerra en la cual saboreamos el dulce chocolate de nuestras bocas.

¡FELIZ DIA DE SAN VALENTIN!

No interesa si tienen novio o no, también es el día de la amistad♡♡♡ y como podemos ver aquí, Michonne le ha dado su chocolate a Daryl, sabiendo bien como se sentía el pobre al no poder hacerle el gusto a su esposa.

Perdón por no subir capítulos, he estado muy atareada últimamente.

Nos vemos pronto pequeñas♡♡♡♡♡

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!