Capítulo 8

5.7K 454 177

Jill's POV.

No se cuanto tiempo ha pasado exactamente, pero no más de un año, he querido rendirme pero no lo hago por Jack.
Este niño es todo lo que tengo en el mundo, posiblemente Glenn haya muerto en todo este tiempo.

Mis esperanzas ya no son las mismas de antes, ya se han acabado.

Me encuentro en una cabaña un poco alejada de la ciudad, es lo más seguro que he conseguido por ahora.

Los primeros meses fueron los peores, Jack lloraba por sus padres atrayendo más de esos bichos.

Luego de tres meses Jack ya no lloraba tanto, sólo cuando tenía hambre, sed, miedo o sueño.
He tratado de darle una vida digna en todo lo posible, el pequeño ha crecido, ya habla más fluido y sólo pocas veces balbucea.

Esta más que claro que este niño es mi única alegría, siempre lo llevo pegado a mi.

He tenido la gran suerte de no estar rodeada por muchas de estas cosas, eso sólo me ha sucedido dos veces y he salido no sé como.

Jack duerme plácidamente en una pequeña cama a mi lado, es tan inocente, tan ajeno a este nuevo mundo lleno de maldad.
Acaricio su frente quitando algunos mechones de ella.

Miro por la ventana, nada, absolutamente nada.
No hay rastro de esos bichos y por mi cuerpo recorre toda la tranquilidad que hace algunos meses ya no habitaba en mi.

Tenemos varios paquetes de galletas que he sacado de algunas otras casas, también algo de agua y barras energéticas.

No es comida totalmente saludable pero es lo que nos queda.

Dos días después.

Como siempre, todo lo bueno tiene que terminar.

La cabaña está rodeada de al menos quince de esas cosas y como no, no puedo con todos, y como no, están rompiendo la puerta, y como no, Jack comienza a llorar asustado.

Lo tranquilizo mientras lo coloco en mi pecho, agarro mi mochila, mis dos cuchillos, la comida que esta sobre la mesa y el martillo que conseguí en una casa.

Salgo corriendo lo más que puedo por la puerta trasera, y así pasan las siguientes tres horas.
Sin encontrar nada para dormir.

Mato a varios bichos en el camino, más de dos docenas, al fin encuentro un lugar, algo así como un almacén,  entro y hago ruido llamando así a tres caminantes, los mato sin dificultad y cierro la puerta tras de mi.
Coloco una estantería bloqueando la entrada, debo admitir que con mucha dificultad ya que pesa demasiado.

Jack tiene hambre así que le doy un paquete de galletas de mi mochila y abro una lata de sopa, deberá tomarla fría porque no hay para hacer una fogata.

Mi pequeño hermano se duerme luego de comer y dejar casi la mitad.

Lo cubro con una frasada y me siento a vigilar sólo por si acaso.

Mis ojos empiezan a cerrarse y no puedo hacer nada para evitarlo, cayendo así a un profundo sueño.

Me despierto algo desorientada y me froto los ojos sin ningún tipo de cuidado, ladeo la cabeza y sonrío al ver a Jack durmiendo con la boca semi abierta.

Mi sonrisa desaparece al escuchar murmullos cerca del almacén, claro está que no son los bichos.
Levanto a Jack y agarro mi  mochila colocando alguna que otra bolsa de comida del almacén.
Tomo a Jack en brazos, el cual esta medio adormilado, pobre mi pequeño, no merece esto.

Saco el estante con cuidado de no hacer mucho ruido y salgo de allí, mato a un bicho y camino lo más rápido que puedo.

De pronto siento como algo frío y afilado se coloca en mi cuello, joder.

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!