Capítulo 47- Maratón 1/4

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Tyresee's POV.

Salí de la prisión con Judith en brazos, mientras que a mi lado estaban las pequeñas Lizzie y Mika, las cuales, habían salvado mi vida.

De eso hacía dia y medio, me encontraba muy agradecido con aquellas pequeñas, aunque debía admitir que también me había sorprendido de sobremanera sus actitudes a la hora de matar, aun así no podría decirles nada, si bien aquello estaba mal, habían salvado mi vida haciéndolo.

Habíamos estado caminando por la carretera bastante tiempo, así que les avisé que nos adentrariamos en el bosque, ya que faltaba poco para que la luz solar se fuera.

Sentí como las ramas detrás de nosotros se rompían, me giré rápidamente mientras me colocaba delante de las pequeñas, en una posición protectora.

Una cabellera gris se hizo visible delante de nosotros, solté un suspiro y un gran alivio creció dentro de mi, ya no estaría sólo con las pequeñas.

-¿Qué haces aquí? -pregunté rápidamente cuando Carol ya estaba a mi lado quitando a Judith de encima de mi para luego agarrarla ella.

-Estaba cerca de la prisión cuando todo sucedió, llegué justo a tiempo cuando ustedes se estaban yendo, así que los seguí.- explicó, coloque mi mano en su hombro en señal de que estaba todo bien.

-Ahora estaremos mejor, ¿cierto? -habló esta vez la pequeña Mika, sonreí con ternura, esa niña era bastante tierna al parecer.

-Nada estará mejor Mika.- le respondió su hermana mientras comenzaba a caminar hacia donde nos dirigiamos anteriormente.

-¿A dónde nos dirigimos? -preguntó Carol, las niñas iban delante de nosotros, unos pasos más alejadas.

-Hemos visto unos carteles, están por todas partes, hay un santuario, podría ser un buen lugar.

-¿Terminus? También lo he visto, creo que deberíamos intentar encontrar algo por aquí y descansar, tu lo necesitas, has estado caminando con las niñas desde que saliste de la prisión.

-Tienes razón.- admití- , pero será difícil encontrar algún lugar justo ahora que está por anochec--

-¡Vengan! ¡Rápido! -los gritos de Lizzie nos alertaron, comenzamos a correr en dirección a las niñas, Lizzie se alejaba adentrándose más hacia el bosque, intenté ver mejor hacia donde nos dirigía pero no veía muy bien.

-¿Qué es lo que--

La pregunta de Carol se quedó en el aire antes de ser formulada, reemplazandose por una mueca de asombro al ver lo que se encontraba ante nuestros ojos, yo también estaba asombrado, es que ni siquiera podía comprender cómo es que las chicas habían podido encontrar una cabaña antes del anochecer, estaba seguro que habían tenido ayuda de parte del señor de arriba.

Sonreí y agradecí al cielo por esta nueva oportunidad, se veía bastante tranquilo todo.

-Vamos, ¿Qué esperan? -preguntó la pequeña Mika rompiendo el silencio que se había formado, pasé por la pequeña portera que había y ayude a Carol con Judith para que pudieran pasar sin lastimarse, las niñas pudieron pasar solas así que estando todos dentro comenzamos a caminar.

La cabaña tenía un gran patio delantero, estaba en el medio del bosque y por lo que se veía, no era muy habitual que los caminantes anduviesen por aquí, sólo esperaba que todo siguiera así.

Al entrar a la cabaña, las niñas eligieron su dormitorio, como si recién hubiésemos comprado la casa y ellas pelearan por quien se quedaba la habitación más grande, como si el mundo siguiera igual que antes.

Carol caminó directo a la cocina, dejando a la pequeña Judith en mis brazos, a la cual coloque en un sillón mientras dos almohadas la rodeaban para no dejarla caer.

-Iré a ver si encuentro leña.- avisé mientras Carol revisaba estantes en la cocina, con un sonido de aprobación por su parte salí de la cabaña para juntar todo lo que fuera posible y fácil de prender fuego.

Al ya tener bastantes ramas y troncos que se encontraban por allí, entre a la cabaña, encendí la estufa y me senté allí observando como la pequeña bebé miraba felizmente el fuego y sus movimientos.

Al poco rato comenzaron a entrar Lizzie y Mika con una bandeja en sus manos, las cuales minutos antes habían estado cocinando junto a Carol, que las había dejado encender el horno.

En ronda, nos sentamos cerca del calor que irradiaba la estufa, Mika había encontrado una pequeña muñeca de trapo en una habitación, mire a Carol la cual me sonrió.

-Podríamos quedarnos aquí por siempre, como una familia.- sonrió Mika mientras peinaba a su muñeca, suspiré mientras giraba mi vista hacia la estufa, de verdad que aquellas palabras me habían hecho pensar en todo lo vivido.

Aún tenía esperanzas de que Sasha se encontrara viva, claro que si, la esperanza era lo último que yo perdía.

Pero aun así, no podía evitar que aquellas palabras me hicieran dudar.

¿Y que si íbamos a Terminus y eran malas personas?

¿Qué sucedería si en el camino nos encontráramos con muchos caminantes?

¿Por qué irnos de aquí, si lo tenemos todo?

Todo lo que necesitábamos para sobrevivir, claro.

Cerré los ojos mientras comenzaba a planear cómo decirle a Carol que quería estar aquí con ellas y protegerlas.

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!