Capítulo 57- Maratón 2/2

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Daryl's POV.

Habíamos estado caminando bastante, como también habíamos matado a varios caminantes que se nos habían acercado.

No podía quejarme, habían huellas que nos guiaban hacia algún lado y estaba agradecido por ello.

A quien quiera que las había dejado, sin importar cuáles fueran sus intenciones....podría encontrar a mi pequeña.

-Yo creo que esto es una trampa.

Glenn casi se cae al intentar pasar por unas ramas. Haciendo bastante ruido la verdad.

-Shh. Podrían venir más.- le silencié refiriéndome a los caminantes que rondaban por allí, no podíamos gastar las energías luchando contra ellos- También opino lo mismo. No creo que sean tan idiotas para no darse cuenta que podríamos seguirlos.

-¿Y entonces? ¿Que hacemos? -se quedo parado esperando una respuesta por mi parte, pero no tenía una, así que seguí caminando y el, al ver que no tenía intenciones de parar, siguió caminando tras de mi.

-Quiero encontrarla, no me importa enfrentarme a quien sea.- hablé, y esa sería mi única respuesta.

Seguimos caminando, pero las huellas habían llegado a su final.

Levanté la vista dispuesto a maldecir, pero delante de mi había una pequeña cabaña.

Estaba totalmente sucia y daba la impresión de que no era visitada hace siglos. Pero, vamos, es el apocalipsis. Nadie está dispuesto a pasar limpiando lo que le queda de vida

-Vamos.-le susurré a Glenn, camine hacia la puerta, la cual estaba abierta.

Esperaba que estuviera bloqueada con algo...pero era como si esperaran a alguien.

No sabía cuantas personas podían estar dentro, aun así me adentré a esa cabaña, con Glenn pisandome los talones.

Al entrar, comencé a caminar hacia una puerta que estaba allí, me giré hacia Glenn y le hice una seña para que cerrara la puerta tras de el, sin hacer ruido.

Puse la mano en la perilla de la puerta, y lentamente la abrí.

En caso de que Jill no estuviera allí, no quería hacer mucho ruido y ser descubierto.

Cuando la puerta se abrió, una oleada de ira se apoderó de mi cuerpo.

Un maldito estaba besando a mi pequeña, la cual siquiera se movía.

Estaba echada hacia atrás, la silla a la que estaba atada se tambaleaba, su cabeza mantenía la poca distancia que le era posible.

Pero ese imbécil no se despegaba de ella aun así, no me importó hacer ruido. Eso era lo de menos.

Me acerqué a grandes zancadas hacia el. Ese imbécil se separó de ella para ver quien venía detrás de el, al voltearse me di cuenta que se trataba de aquel chico que estaba en la prisión.  El que habia besado la mano de Jill, mostrandose romantico. Gruñi, me miró sorprendido, creo que ni siquiera esperaba que llegara aun.

Abrió la boca para decir algo, pero me adelante a golpearle justo en su asquerosa boca, me abalancé sobre el sin darle tiempo a defenderse.

¿Quien se creía que era?

-¡Hijo de puta! -grité mientras mís puños se estrellaban en su rostro, lo levante apretando su cuello.

Al cabo de segundos su rostro se estaba tornando rojo, casi llegando al violeta.

Sabía que Glenn ya había desatado a Jill, la cual gritaba que parara, porque según ella, iba a matarlo.

Pero eso me importaba poco. Nadie tenía derecho a hacerle daño a Jill.

Sentí que una mano me jalaba el brazo, queriendo apartarme de aquel idiota, pero por más que quisiera no podía.

Y no sabía si estaba tan enfadado por haber visto que la había besado o si estaba descargando el enojo conmigo mismo, con este imbecil.

Lo solté, y Jill comenzó a llorar desesperadamente al ver que el chico ya no se movía.

Mi pequeña ni siquiera me habia abrazado, ni besado....ella estaba haciendo presión en el pecho de aquel tipo, intentando hacerlo respirar.

-¡Lo mataste! ¡Lo mataste!

-Jill, debes calmarte, vamos, debemos irnos.- le dijo Glenn, miré a Jill con dolor, ella simplemente me miraba con miedo.

No quería que me temiera, esa mirada rompía mi estúpido corazón.

Yo sólo quería cuidarla.

-Glenn tiene razón...pequeña, debemos irnos.- mi voz salió apenas audible, y me vi sorprendido de que me oyeran.

-No, no podemos, Meghan está...

-Aquí.- la voz de una chica se hizo presente en la habitación, todos giramos la cabeza hacia allí, Meghan estaba de pie ante nosotros. Con un arma en la mano.

Miró de reojo hacia el cuerpo de Ethan, pero su rostro no mostró signo de tristeza o dolor alguno. Algo que no me sorprendió por completo.

-¿Qué quieres? - me atreví a preguntar, poniéndome delante de Jill, no quería que saliera dañada una vez más.

Debía protegerla, y esta vez iba a dar mi vida con tal de ello.

-A ti.- sonrió mirándome de pies a cabeza, mordiendose el labio- Y ella no será un obstáculo.- habló otra vez.

Y desgraciadamente disparó, Jill se movió detrás de mi, acercándose hacia mi. Seguramente quería interponerse entre la bala y yo, pero como pude la abracé.

Sentí un dolor en mi muslo, gruñí, era insoportable.
Pero al menos me había dado allí y no en otro lugar. Otro disparo se hizo presente en la habitación y no sentí dolor, miré asustado hacia Jill, la cual miraba hacia delante, el cuerpo de Meghan estaba tirado en el suelo. Y detrás de el estaba Rick, guardando su arma mientras se acercaba hacia nosotros con prisa.

Rick nos había salvado.

Se que son pocos capítulos pero no tenía más, igualmente trataré de subir al menos cada un día ¿Si?

Mil gracias por todo pequeñas, perdón que no sean la gran cosa.
Mañana si puedo subo otro.
¡Adiós!




Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!