Capitulo 59

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Jill's POV.

Al llegar a la Iglesia, lo primero que hice fue abrir mi boca como si fuera un pez, realmente me sorprendía pensar que nos quedaríamos a dormir en una Iglesia. Antes, solamente obligada me podían traer a una. Pero bueno, los tiempos han cambiado....supongo.

-¿Te sientes bien? -me pregunta Tara a mi lado, asiento con la cabeza y le regalo una pequeña sonrisa.

-Si. No te preocupes.

Y, que más quisiera yo que fuera verdad, todo lo que pasa por mi mente es aquella horrible escena en donde todas las personas del grupo me miraban con tanto odio, Carl....el me odia. No creo poder sobrevivir con tanto odio hacia mi.

No es como si en mi anterior vida normal, todos me adoraran. Pero a ellos no los amaba, como lo hago con cada persona de nuestro grupo.

-Deberíamos entrar, no hay mucho para ver aquí afuera.- habla Michonne mientras me mira calidamente, cosa que me sorprende un poco...ya que ella fue una de las que quedaron en completo silencio cuando aquello pasó, suspiré y comencé a caminar hacia la Iglesia.

-¡Hola! Tú debes ser Tara- se me acerca un chico moreno, el cual se ve demasiado simpático y aunque esté confundido de persona, le sonrio alegremente.- Lástima que eres lesbiana, eres realmente hermosa.- coloca su mano en mi hombro y sonríe mostrando todos sus dientes. Me dan ganas de reír, pero Tara se me adelanta y antes de que caiga al suelo por las carcajadas la golpeo en las costillas con mi codo.

-Ella no es Tara- responde por mi una voz rasposa, una voz especialmente conocida y amada por mi.

-Ella es Jill, yo soy Tara.- habla mi amiga mientras intenta calmar su risa- Pero para tu mala suerte, ese grandote de allí es su marido, y no te está mirando muy contento.- le susurra fingiendo terror, quiero pegarle por asustar al pobre niño pero prefiero divertirme un poco. Así que me concentro en su expresión.

-V-vaya...yo...Dios, que vergonzoso.-murmura mientras se da la vuelta para ver a Daryl detrás de él, que cabe decir que fue él quien dijo que yo no era Tara. El chico al verlo, traga saliva fuertemente- ¿Me disculpa? No fue mi intención ofenderla.- puedo jurar que se ha vuelto blanco de tanto miedo que tiene. Sin contar que ahora esté hablandome de usted.

-No te preocupes, y no me llames de usted. Otra cosa, no le tengas miedo cariño.- sonrio tiernamente mientras hago un gesto con la cabeza hacia Daryl, el cual al oír mi apodo hacia el chico suelta un gruñido.- Es inofensivo.

-No le hagas caso, si quiere, puede clavarte una flecha en la garganta cuando duermas. Es mejor que no toques a su muñeca, ni a mi, soy como su hermana.- oigo que Tara asusta al chico y de paso usa el físico de Daryl para que nadie la moleste. Esta chica está loca, Daryl muy difícilmente sabe su nombre.

Suelto una pequeña risa al ver que el moreno asiente repetidas veces mientras se va caminando asustado, aún no se su nombre.

Camino hacia Daryl y antes de que abra la boca para decir algo tonto, lo beso. Se que piensa que estoy enojada con él por lo que le hizo a Ethan. Pero sólo lo estuve en el momento, sé que él me salvó e hizo lo que tuvo que hacer para hacerlo. No podría enojarme con él jamás.

-¿Qué fue eso? -pregunta luego de habernos separado.

-Un beso, duh.- le respondo sonando lógica.

-Creí que estab--

-Lo se, y no. Se que me has salvado Daryl, y estoy agradecida por ello.- sonrio pero me doy cuenta de que el quizás pueda notar que ya no tengo una pequeña pancita...Y mi rostro cambia rapidamente.

-¿Qué sucede cariño?- me pregunta, e inmediatamente me largo a llorar.

-Fue mi culpa, perdón, perdón. Se que soy la peor mujer del planeta, es sólo que, no sabía que podían hacer una explosión.- lloro con más fuerzas y Daryl me estrecha entre sus brazos.

-Quiero que sepas, que eres la mujer más maravillosa que he conocido, cielo. Y por nada del maldito mundo pienses que ha sido tu culpa, porque no lo es. Y se que no servirá de consuelo, pero el imbécil que nos hizo esto ya está en el infierno.- habla contra mi oído y por alguna razón, mi cuerpo tiembla, pero no de frío. Lo amo y sus palabras me hacen demasiado bien.

-Perdóname, era nuestro bebé.- hablo bajito, ya lo estoy superando...pero Daryl recién se entera y se que es difícil para el. Pero es tan malditamente fuerte que se que ya lo está superando, incluso mejor que yo.

-¿Sabes? - me pregunta aún más contra mi oído y me estremezco por el tono de su voz- Podemos comenzar a crear otro bebé...siempre y cuando eso no te moleste.- y dicho esto, mordió el lóbulo de mi oreja. Tomándome por sorpresa.

¿Quien es este y que ha hecho con mi Dixon?

Deben habermelo cambiado por su gemelo malvado y pervertido, si, Jesús, debe ser eso.

Porque hasta donde yo sé, mi Daryl es romántico sólo a veces y...jamás es atrevido.

Y aunque no quieras admitirlo, adoras este cambio, muñeca.

No seas insensible, consciencia.

Bueno, espero que les hayan gustado.

¡MUCHAS GRACIAS PEQUEÑAS!


Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!