Capitulo 65

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Jill's POV.

Entro dentro de la Iglesia, pero esta está casi vacía. Rick está hablando muy seriamente con Carl, el cual tiene a Judith llorando en sus brazos. Esta imagen hace que mi corazón pare y mis ojos echen más lágrimas de las que ya estaban echando. Judith debería estar en brazos de Beth ahora, si no fuera por mi culpa, yo distraje a Daryl quien debía estar cuidandola y no teniendo sexo conmigo.

Noah dice algo que no logro escuchar, Jace inmediatamente gira su cabeza hacia nosotros y en cuanto me ve, no hace más que correr hacia mi. Pataleo para que Daryl me baje y con varios gruñidos este lo hace.

Jace se acerca hacia mi y toma mi mano, puedo ver que detrás de el viene un Rick totalmente preocupado.

Daryl gruñe al ver la mano de Jace, pero no puedo hacer más que caer en los brazos del rubio a llorar más fuerte aun.

-¿Qué pasa? ¿¡Que le hiciste!? -grita Jace cuando me tiene en sus brazos.

-¡Yo no he hecho nada! ¡Deja de meter tu nariz en donde no te llaman y quítate de mi esposa! -Daryl grita y estoy segura que está tragando sus ganas de golpearlo porque yo estoy entre sus brazos.

Siento las pisadas de rick y levanto el rostro, alejandome de Jace para evitar cualquier estupida pelea que pueda suceder.

-¿Qué..?- pregunta, pero le interrumpo antes de que diga nada.

-Beth..- susurro y lloro aun más fuerte, no sé hacer más nada que llorar ahora.

Los ojos de Rick se llenan de lágrimas, y se que le duele todo esto. Las mejillas de Carl no tardan en humedecerse y Noah se aleja para rezar por el alma de Beth.

Jace no se quita de mi lado y Daryl está intercambiando miradas con Rick, como si se entendieran haciendo eso.

-¿Qué pasó? -preguntó Rick finalmente.

-Fue mi culpa. Fue mi culpa, ese caminante salió y yo intenté, te juro que intenté.- sollocé cayendo al piso, cerca de los pies de Rick, toqué estos mismos como si estuviera implorando su perdón, y es que esto era lo que hacía.- Por favor Rick, debes creerme, yo intenté, lo juro.- sollozo más fuerte y siento unas grandes manos quitarme de alli. Daryl me carga y me lleva lejos, lejos del rostro triste de Rick, el cual me mira con pena. ¡Pero no quiero su pena! ¡Quiero que me perdone!

Mis ojos se van cerrando, siento que ya no puedo siquiera con mi propio cuerpo. Así que dejo que se cierren, necesito dejar de sentir dolor, necesito irme de aquí y no pensar en lo que acaba de pasar. Porque la culpa está carcomiendome.

Daryl's POV.

Hace ya unas horas que dejé a mi pequeña recostada en el suelo, me parte el alma verla de tal manera. Llora entre sueños y quiero despertarla para que deje de sufrir, pero aun así no me muevo de donde estoy, tampoco quiero despertarla y que se sienta aun peor al no ver a Beth aquí. Suspiro y paso mis manos por mi rostro, no puedo hacer nada más que esperar la llegada de Maggie.

-Daryl, ¿Podríamos buscar leña? Hace bastante frío.- Carl rompe el incómodo silencio, asiento porque se que tiene razón.

No tenemos muchos abrigos para calentarnos y no quiero que Jill enferme, no tenemos casi medicinas.

Salgo afuera con un machete en mano, corto varios troncos que están tirados en el suelo y luego levanto el rostro hacia el cielo.
Este está oscureciendo, aunque aun le queda un rato de luz solar.

Agarro todo lo que más puedo y entro a la Iglesia a paso lento.
Allí ya están todos los que faltaban; Sasha, Bob, Carol, Tara, Tyreese, Michonne y Gabriel. Habían ido en la tarde a buscar comida a un supermercado. Por sus apariencias deduje que no les había ido bien del todo, pues estaban mojados hasta la cintura.

-¿Están bien? -iba a preguntar eso, pero el perfecto rubio teñido lo hizo primero. Agh, no lo soporto.

Paso por su lado y dejo la leña en la gran estufa de la Iglesia, luego de salir nuevamente a buscar lo otro que había cortado, las puertas de la Iglesia se cierran para que podamos dormir seguros. Pues no esperamos la llegada de nadie más, supongo que Maggie y Glenn tardarán en regresar.

Gabriel se encarga de prender el fuego, todos los otros nos sentamos en un redondel, donde tratamos de tener paz un poco. Ya todos saben lo que sucedió con Beth, Tyreese se largó a llorar y Carol también. Todos la queríamos mucho.

-Carol...quiero que sepas que no estoy enfadado contigo, ya no más.- traté de sonreír hacia ella pero sólo salió una mueca. Ella asintió con una sonrisa.

-¿Crees que debamos despertarla? Debe comer algo.- habló refiriéndose a Jill, asenti e iba a levantarme cuando una Tara enojada me negó el paso y se levantó, indicando que iba ella.

No se porqué está enojada, pero creo que no le gusta ver a Jill de esa manera. Ambas se han vuelto muy unidas, al igual que con Maggie.

Observo como Tara despierta a Jill, de una manera dulce, creo que pude ver una ligera sonrisa por parte de mi pequeña.
Esta misma tiene el cabello revuelto por tantas vueltas que ha dado para dormir, y sus mejillas tienen lágrimas secas. Sus ojos hacen contacto con los míos y me siento mal por verla de aquella manera, ya no tienen brillo, ahora están rojos e hinchados por haber llorado tanto.

Suspiro y espero su llegada hacia mi, camina con pasos lentos, como si le doliera caminar y eso me hace querer sonreír picaramente. Pero no es el momento, tengo sentimientos y también estoy de luto por Beth.
Mi pequeña esposa se sienta en mi regazo, escondiendo su rostro en mi pecho, no puedo hacer nada más que abrazarla fuertemente y susurrarle que todo estará bien.

Los chicos nos cuentan como les fue todo, dicen que habían unos caminantes debajo del agua y que los han atacado. Bob fue uno, pero el dice estar muy bien y cero mordidas.
Gracias a Dios sólo fue el susto y ahora todos están descansando aquí dentro, con el calor de la estufa y tomando una sopa caliente de las que han podido traer de alli.

Jace se acerca con la intención de hablarle a Jill, pero basta una mirada de mi parte para que se largue por donde ha llegado.

Sasha y Bob me dan ternura, ambos están juntos abrazados y sólo puedo ver un espejismo de que somos Jill y yo, ambos, a pesar de todo lo que nos ha tocado vivir, seguimos juntos y lo seguiremos por mucho tiempo. O eso espero.

Veo como Bob besa a Sasha y susurra algo en su oído, ella asiente y sonríe enamorada. El moreno abre la puerta principal y se va, no quiero preguntar a donde, aunque me de curiosidad.
Jill se remueve entre mis brazos y beso su cabeza, odio verla mal.

Con todo lo que ha pasado, me doy cuenta que ni tiempo he tenido de pensar sobre mi hermano, pero se que el gilipollas está bien. Es un gran hijo de puta, el mejor que haya visto, es fuerte y sé que está vivo. Listo para aparecer en escena pronto.

Espero que les guste, quiero agradecer a sus votos y comentarios porque la historia ha llegado a sus 31k de leídas y eso me hace inmensamente feliz. Muchas gracias hermosas♡♡♡♡

Faith - (Daryl Dixon)¡Lee esta historia GRATIS!