Capítulo 34.

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Louis maldice internamente cuando ve a Harry salir del comedor, el corazón se le rompe en pedazos. ¿Por qué todo tiene que salir mal el día que pensaba declararse finalmente? ¿Por qué Brianna está aquí en primer lugar? Eso es lo menos importante ahora, lo más importante es Harry.

—Con permiso.

Louis se pone de pie, y sale corriendo detrás de Harry, ignorando a Brianna por completo. Le preocupa Harry, le preocupa que haya salido así de repente. Le preocupa lo que vaya a pensar, porque Harry siempre saca conclusiones erradas antes de preguntar.

—¿Harry? —Abre la puerta de la habitación del chico. Lo ve sentado en su cama, con los brazos cruzados y un ligero ceño.

—Ella vino a arruinar todo. —Se queja. Louis sonríe porque Harry realmente luce igual que un niño caprichoso. Siempre luce como un niño, porque en teoría, es un niño.

—No. No lo voy a permitir. —Dice sin ocultar su sonrisa.

—Pero hoy era nuestra noche, Louis, había esperado mucho tiempo para esto, y ella vino a arruinarlo. ¿por qué tuvo que venir precisamente hoy? Ya no querrás decirle a tus padres sobre nosotros si ellas están presentes, y ahora tendré que esperar mucho más para que hables con ellos. No voy a salir de esta habitación, ya no quiero cenar, quiero que se vaya. —Louis suspira profundo.

—Harry, tienes que salir. Mi mamá te invitó a la cena. —El menor sacude la cabeza.

—No quiero, Louis. Brianna va a humillarme frente a tus padres como lo hizo en la academia, y no puedo contar contigo porque sé que tú no vas a defenderme. Dejarás que me humille. —Eso es un golpe bajo para Louis, pero lo acepta.

—No será igual esta vez. —Promete.

—Quiero creerte, sé que lo estás intentando, pero también sé que no serás capaz de defenderme frente a tus padres. No voy a salir allí a exponerme. No me gustan los insultos. Prefiero evitar todo el sufrimiento, por esa razón me quedaré aquí. —Insiste.

—Ella no va a humillarte. —Harry suelta un bufido.

—¿Tú qué sabes? Obviamente está resentida conmigo porque terminaste con ella por mi culpa. Quiere arruinarme.

—Quiero que bajes. Quiero que estés en la mesa conmigo. —No lo dice como una orden, más bien como una súplica.

—Ya te dije que no, Louis.

—No dejaré que nadie te insulte. Por favor, acompáñame. —Sacude la cabeza repetidas veces.

—No quiero.

—Harry, confía en mí. —El menor lo mira fijamente.

—Siempre confío en ti, aunque no me lo hayas pedido... El problema es que siempre me decepcionas, Louis. Duele. —Admite, con un brillo de tristeza en su mirada.

—Hoy no será igual.

—¿Me lo prometes?

—Lo prometo. —Harry quiere creerlo, pero no puede.

—No estoy seguro. —Hace una mueca.

—No tengas miedo, chiquito, todo va a salir bien. —Louis se acerca a él con los brazos estirados, y Harry se apoya en sus manos para levantarse—. Tu hidratante de manos hoy luce bastante brillante en tus uñas. —Comenta, observando las manos del más joven.

—¿Cuál hidratan..? Oh. Sí, ése. —Se sonroja al ver de qué habla. Louis se ríe. Desde aquél día supo que no se trataba de ningún hidratante. Sabe distinguir muy bien cuando se trata de esmalte.

Houseboy 🍭 Larry AUDonde viven las historias. Descúbrelo ahora