-EL BENEFICIO DE LA DUDA-

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Para cuando Rosael volvió a su pequeña casa se encontraba flotando por todo lo que había pasado,  aún no podía creer que un día anterior Catriel era un ser casi mitológico para ella, casi imposible, y hoy

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Para cuando Rosael volvió a su pequeña casa se encontraba flotando por todo lo que había pasado,  aún no podía creer que un día anterior Catriel era un ser casi mitológico para ella, casi imposible, y hoy... bueno hoy había amanecido entre sus brazos a sabiendas que era un hombre lobo.

Se dejó caer en su pequeño sofá aun con el vestido rojo puesto y su teléfono sonó.

—Aquí Rosael...

—Mi hermosa niña, discúlpame por no haber asistido a la junta familiar cuando la convocaste, las cosas en la corona aún están tensas, Devlin me informó de todo lo que hablaron y no puedo creer lo de tu secuestro.

—Mamá estoy bien en verdad, las cosas ocurren por algo; además valió la pena...

— ¿Valió la pena que te secuestraran? ¿Pero qué cosas dices hija?

—Conocí a alguien el día del secuestro, una persona que me rescató siendo gata, y me mudé al mismo pueblo donde vive...

—Aunque no fue la mejor forma de conocerlo me alegro por ti miniña, intenta relajarte, cálmate y encuéntrate... Cameron va increíble en tu revista, la llamé y parece muy feliz, te amo hija y no quiero que pienses que porque estoy lejos dejo de preocuparme por los diez, todos están presentes en mi corazón.

—Lo se mamá, es solo que no te llamé porque quería estar sola, siempre he estado rodeada de uno que otro paparazzi y todo se me juntó...

—Miniña, ¿Cómo te sientes respecto a los resultados médicos que te dieron? Debió ser muy duro para ti.

—Sigue siendo duro, tener miniños no era mi prioridad mamá, pero... —Rosael dejó de hablar comenzó a llorar... — pero soñaba con que algún día los tendría con un increíble hombre... te extraño mamá, quisiera que estuvieras aquí ahora.

—Mi amor no puedo imaginar el dolor que sientes, yo también te extraño, te prometo que me ocuparé de todo y te visitaré cuando menos te lo esperes, hablaremos hasta altas horas de la madrugada y tomaremos vino del bueno, pero mientras mi hermosa Rosa se fuerte y disfruta de ti, te prometo que todo estará bien.

—Si mamá, me gustó oírte; espero que los asuntos de la corona se resuelvan pronto porque me urge verte, adiós. —Colgó y limpiando sus lágrimas escuchó un par de voces discutiendo cerca de su casa, al abrir la puerta notó a Desiré cerrándole el paso a una muy hermosa mujer, con una trenza larga, esa mujer se veía totalmente furiosa y cuando las dos vieron a Rosael la extraña mujer se deshizo de Desiré y caminó hasta la casa de Rosael fulminándola con la mirada.

— ¡Kate espera! — le gritó Desiré pero era imposible pararla.

— ¡Tú! — Gritó la mujer un poco más baja de estatura que Rosael y con su dedo le picó el abdomen— ¡Yo estaba a punto de hacer las paces con él!— Kate comenzó a llorar aun sin dejar de hablar cosa que a Rosael le extrañó. — ¡Y luego llegas tú y me quitas a lo último que me queda de mi marido!

Engatozada: Rosael¡Lee esta historia GRATIS!