-DEBAJO LA PIEL, JUSTO EN EL CORAZÓN-

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—Definitivamente en tu caso fue mucho peor, ahora entiendo que lo mío no era nada

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—Definitivamente en tu caso fue mucho peor, ahora entiendo que lo mío no era nada...

—Cuéntame— le dijo Catriel con curiosidad y ella  subió los hombros sin saber por dónde empezar.

—Fui una mujer muy inconsciente,  bueno lo sigo siendo supongo; durante toda mi vida me centré en mi revista, logré que fuera una de las mejores de Londres y todo el tiempo me sentía presionada.

— ¿presionada por qué?

—Por... ya sabes, tener una familia, el que dirá la gente de la "gran" Rosael Krentz, y cuando la mayoría de mis hermanos empezaron a tener miniños y casarse yo no avanzaba en ese aspecto, así que hice algo muy estúpido... quise comprar con dinero el amor de una persona, claro que no era amor, era interés, un arreglo, él sería la fachada de mi vida perfecta y yo le pagaba todo alimentando su ego.

—Supongo que llegó el punto donde tú te creías tus propias mentiras... ¿no?

—sí, el mentirme a  mí misma me dolió mucho, pero por lo menos tenía la mínima esperanza de terminar en la vejez con alguien...

— ¡Pero Rose, eres hermosa, tienes todo para tener al hombre que quieras a tus pies!

—No... no es así, Desiré es hermosa, puede conquistar a quien quiera y esa persona la amará por todo lo que es,  en mi caso ven todo lo superficial, ven mi cara, mi dinero, mi revista...  esa gente no sabe que me gusta la jardinería, o que me puedo acabar una caja completa de chocolates si me dejan sola, o de mi alergia por las mañanas,  ellos ven a una mujer con glamour pensando que tengo una vida perfecta cuando no es así, yo ya no puedo empezar una, y eso me da mucho coraje.— en sus últimas palabras se encendía la verdad sobre su estado estéril y le dolía.

—Eso no es del todo verdad, a mí me gustas y ni siquiera sabía que tienes una revista. — le dijo tomando sus manos con más fuerza y le sonrió dulce.

—Pero no me conoces, hay cosas de mí que no sabes; fantasmas que me atormentan y que no me dejan avanzar.

—Entonces dímelas y yo me encargo de espantar a esos fantasmas— tomó su barbilla y estudió su mirada llena de lágrimas, sabía que en Rose había una espina muy grande y sacarla no sería nada fácil.

— ¿prometes no tenerme lastima?

—te lo prometo, es más... Layla me enseñó una forma de jurar ¿Cómo era? ¡Ah sí! Pinky Promise — Y subió su dedo meñique para que Rose lo entrelazara, algo que le sacó una sonrisa llena aun de lágrimas, Rose unió su meñique y Catriel sonrió tierno.

—Cuando era una adolescente creí haberme enamorado de un chico, y quedé embarazada; mi padre quien  era un hombre nada encantador se ofendió y me obligó a abortar, yo quería tener a mis bebés pero no estaba en situación de poder elegir, no con un padre como el mío, el tiempo pasó y pensé que todo había quedado en el pasado, hasta mi última visita al médico...— Rosael miró la ventana y mordió su labio inferior sin poder creer que se lo estaba contando a "él" era más complicado de lo que creía, pero quería dejar las cosas claras desde el principio, Catriel notó lo difícil que era para ella y se pasó al sofá para estar más cerca.

— ¿Qué fue lo que dijo el médico?

— ¿Sus palabras exactas? Fueron... señorita Rosael, me temo que no es una noticia muy buena, los exámenes recientes tras dos pruebas continuas nos dieron un resultado claro de que usted tiene un daño severo en el útero, así que lamento decirle que usted es estéril.— Rosael bajó la mirada y Catriel guardó silencio por respetó a lo que ella acababa de confesarle, sin duda para muchos era algo simple "siempre hay otras soluciones" podrían decir, pero para ella era entender que jamás sería madre y que jamás engendraría vida.—Tu también me gustas, mucho desde que me salvaste, y te digo todo esto porque quiero que quede claro... yo entendería si tu no aceptas a una mujer como yo, tal vez ni siquiera te interese... — pero Catriel al ver que empezaba a tener una crisis nerviosa la interrumpió.

— ¡Oye, Oye Rose!  Tranquila, no he dicho nada; jamás te juzgaría por algo así, ven aquí. — Abrió sus brazos para abrazarla y Rosael al ver la reacción que había tenido después de contarle aquello tan difícil para ella lloró en su pecho, Catriel tenía el don de espantar a los fantasmas del pasado con un abrazo, sus brazos eran mágicos. — Llora todo lo que quieras, sácalo todo... al diablo con los que te juzguen por ello, eso no te hace menos mujer Rose, jamás pienses eso, tu puedes vivir una nueva vida con el hombre que quieras y aun así te amarían por lo maravillosa que eres, mientras más te conozco más me sorprendo por las cosas que tenemos en común. — Rosael al oír lo último se enderezó y lo miró, él sonrió comprensivo y asintió. —Poca gente sabe que los Lycans solo pueden tener un hijo en su vida. 

—Entonces... tú...

—Yo tampoco puedo tener hijos, ya no. —Rosael se pasmó, se encontraba atónita, es cierto que ambos tenían muchas cosas en común, ¿pero esto? Ya era más que una señal.

—Ambos cambia formas...

—Ambos engañados por un falso amor...— dijo  completándo y Rosa terminó con lo mas fuerte.

—Ambos sin poder procrear más... ¿Quién lo diría?— respiró hondo y lo miró. — perdón por llegar así a tu casa, me enfadé por nada.

—No... estuvo bien, es solo que me concentré haciendo cosas más interesantes contigo a noche, era absurdo contarte sobre mi "amada" esposa, los últimos días no ha dejado de insistir que volvamos, pero cada vez que la veo me doy cuenta que fue lo mejor, por respeto a Layla.—Rosael se dejó caer de nuevo en sus brazos y mientras él acariciaba su espalda ella comenzó a ronronear dulcemente, Catriel sonreía curioso y sobó su espalda para calmarla aún más, si eso la relajaba estaba bien, él había prometido espantar sus fantasmas y lo había logrado.— Eres muy nueva en el pueblo, intenta no salir muy tarde, han pasado cosas extrañas últimamente, y escuches lo que escuches no salgas de tu casa en la madrugada, no te impliques... mañana empieza la luna llena y tendré que salir,  pero te prometo que en cuanto regrese seré tu guía en el pueblo, es... curioso.

—Es cierto, Desiré mencionó lo del toque de queda, ¿Qué es lo que ocurre?

—Hay algo que está matando a las personas del pueblo, hasta ahora el comisario no da con él, sea lo que sea es muy sanguinario, no se tienta y ataca sin piedad, escogiste un lindo pueblo para  empezar de cero Rose. — Comentó haciéndole burla  y ella río.

—Ahora entiendo por qué me vendieron la casa tan rápido,  la compré con mis últimos ahorros así que no puedo irme a otro lado, no tan fácil.

—Y creó que después de todo lo que nos hemos contado yo tampoco te dejaré ir tan fácil, es decir... ¿Dónde más conseguiría a una mujer con el gen minino?

 ¿Dónde más conseguiría a una mujer con el gen minino?

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Engatozada: Rosael¡Lee esta historia GRATIS!