Capítulo 14

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He decidido no adelantarme a sacar conclusiones respecto a nada ni nadie. Durante un corto período de tiempo pienso poner a prueba a Hudson; porque si hay algo que he aprendido en todo este tiempo, es que todo el que te ofrece una mano lo hace con un fin oculto, aún más tratándose de mí. No es que me consideré superior y mucho menos alguien "importante", pero es mi deber tener siempre en cuenta que mi poder es superior al de muchos otros; en el sentido de que nadie más lo posee, y nadie lo puede igualar.


No debo dejarme llevar con facilidad como lo hice con Zack, y mucho menos engatusar por cualquiera que me afirme con una sonrisa agradable "Yo quiero ayudarte". Primero que nada, deben demostrarme que no es un falso interés.

Hasta el momento, Hudson me ha demostrado ser muchas contrarias a otras cosas que yo conocía de él por medio de Zack. La única razón por la cual he decidido darle una oportunidad, es porque me he dado cuenta de que T.J. posee cierto grado de razón al acusarlo de ser una vil calumniador. Yo sé que Zack tiene envidia de él y es muy probable que haya dicho y me haya hecho ver tantas cosas... Con él me he dado cuenta de que no puedo afirmar con seguridad qué es real y qué no lo es. No puedo afirmar con exactitud de qué lado debo estar, porque tampoco sé cuál es el verdadero fin de ambos bandos.

¿Porqué Zack siente envidia hacia Edmund? ¿A qué se debe su odio?

Una noche, muy tarde, que yo no me encontraba nada bien, él vino a mí habitación. Yo no podía dormir, y evidentemente él mucho menos. Se veía triste, preocupado y decaído, y yo supuse que eso debía de ser demasiado grave en él debido a que la mayoría de las veces que se ha presentado ante mí, siempre se mantuvo inexpresivo e impenetrable; un chico con una habilidad impecable para ocultar sus emociones... Y que es 100% británico.

Él necesitaba desahogarse con alguien, y yo, a pesar de no estar de muy buen humor, sentí lástima y acepté oír lo que necesitaba decir. Al principio no pude comprender muy bien a donde quería llegar con sus preguntas; pero de alguna forma, aquellas preguntas me ayudaron a razonar respecto a muchas cosas que ya he confesado anteriormente. Me ha ayudado a confirmar con seguridad que la única razón por la cual yo me sentía tan dispuesta a defender a Zack ante todo, era porque me sentía de cierta forma "en deuda" con él.

Aclaro; no estoy diciendo que Zack es el único en quién desconfío. Ya dije desde un principio que todos se encuentran en un periodo de prueba, porque es muy evidente que tanto Edmund como T.J. y el resto de los malditos lunáticos que se encuentran en este lugar, ocultan algo. No soy estúpida, y tarde o temprano me enteraré de la verdad.

Soy una mujer, siempre lo hago...

Mi cabeza está hecha un lío; repleta se suposiciones y especulaciones respecto a diversos temas que desearía comprender, conocer y comprobar a ciencia cierta que son verdad.

Volviendo a lo que respecta a Hudson, aquella noche él me contó muchas cosas respecto a su vida que sin lugar a dudas voy a creerle.

Él me contó respecto a su familia y sobre todo lo que tuvo que pasar para llegar a ser un "inútil sin futuro" (se refirió él a sí mismo), y yo pude ver en su rostro el verdadero dolor de una persona triste y afligida.

¿Y cómo puedo yo identificarlo? Simple. A través de todo lo que he visto y hecho (hasta donde tengo memoria), he aprendido a diferenciar y descubrir un par de cosas respecto a las personas, y más sobre los ingleses. Demostrar sentimientos abiertamente no es algo sencillo ni agradable, a menos que sea con la persona a quien tú consideras especial.

¿Él realmente me considerará alguien especial? No por mis poderes o mi inteligencia, porque esos son simples factores que no deberían importar, sino por mí personalidad o alguna "cualidad" sobresaliente... No sé cuáles, pero supongo que alguna debo tener.

- Bueno... Resumiéndolo todo, jamás he tenido suerte en ningún aspecto; ya sea en el amor

- Me he dado cuenta de ello, pero descuida; no eres el único que no ha tenido "suerte". -respondí, comprendiendo perfectamente cada una de sus palabras... Okey, talvez no logre comprenderlo por completo ni pueda ponerme en su lugar porque, hasta donde yo sé, mis padres jamás me obligaron a hacer algo que yo no quisiera y tampoco se separaron a causa de mí y nuestras diferencias. Ninguno de mis padre era como yo, y ninguno de ellos era un Cazador; pero lo comprendo en el sentido de que mi vida jamás será tranquila y nunca tendré la oportunidad de disfrutar de un buen "momento" como las demás personas.

- Aún que... Creo que si hubo una ves en la que finalmente creí haber logrado cambiar mi suerte. Aquella ves, fue la primera ocasión en la cual pude disfrutar de el delicioso sabor de la paz, la emoción y la felicidad. -me dijo con una mirada soñadora perdida en la nada y una sonrisa de bobo enamorado.

- ¿Sí? ¿Cuando? - le pregunté por curiosidad y él me miró aún sonriente.

- No te lo diré. -me respondió, y yo me disgusté con él.

- ¿Porqué no?

- Porque creo que apenas faltan un par de horas para que amanezca, y tengo mucho trabajo que hacer. -acarició mi mejilla con su dedo pulgar y luego besó mi cabeza. Se levantó de la cama para irse, pero yo no quería. Lo tomé del brazo firmemente y él se detuvo, mirándome... ¿Porqué?

Demonios, no sé qué carajos hago.

《Suéltalo, Coraline.》

- ¿Cuánto tiempo tendré que soportar este encierro? ¿Alberto me mantendrá encerrada por siempre? -lo solté rápidamente, como si me quemara el simple contacto con él.

- Pronto saldrás de aquí. Aún que no sea la voluntad de él, tú ten por seguro que en muy poco tiempo estarás fuera de aquí. -me aseguró, y por su mirada firme creo que puedo llegar a decir que está completamente seguro de ello

- Muchos me han fallado y mentido en diversas ocasiones. No me des falsas esperanzas, Hudson. -le advertí, pero aún así él me dedico una sonrisa tierna y segura. De esas de las que jamás puedes dudar.

- Te juro por mi propia vida, que yo mismo te sacaré de aquí y lograré que vuelvas a ser la misma chica de antes. -juró, tomando mis manos con firmeza y las besó a ambas antes de dirigirse hacia la puerta.

- ¿A qué te refieres con "la misma de antes"? - le pregunté rápidamente antes de que se fuera, pero el muy maldito se fue de todas formas sin decir ni una palabra más al respecto...

Maldito.

Él vino hasta mí habitación buscando un consejo y un poco de consuelo y distracción, y acabó yéndose de aquí muy conforme y satisfecho. Pero... ¿Porqué debería yo creer en él?.

《Por tu propia conveniencia, tonta》 me dijo esa voz en mi cabeza y yo suspiré pesadamente, acostándome con la cabeza sobre la almohada y mi mirada perdida en el techo blanco.

¿Él realmente podría tener verdadero interés en mí?

No, no lo creo. Simplemente... es obsesión. Sí, podría ser obsesión; igual que los demás. Pero eso no tiene nada de malo; debo aprovecharlo.

Debo aprovechar mientras dure y no caer en el error de ser yo la que comience a sentir verdadero interés en él...

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