Capítulo 22

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Pasé casi todo el día pensando en él y en lo que querrá decirme o proponer. Me pregunto una y otra ves: ¿Qué será? ¿Me agradará? ¿Qué voy a responder? ¿Será una broma de mal gusto?

Tengo terribles ataques de ansiedad, y ahora mismo me encantaría tener unas 8 cajas de pizza para comer yo sola, junto con unos cuantos potes de helado de cereza y banana Split con frutas, y jugo de naranja natural para beber porque no me gustan las bebidas que contienen azúcar y químicos. Yo protejo mi salud... Si no me creen, es vuestro problema.

- ¡Hey, Coraline! - Gemma quiso llamar mí atención durante la cena. Yo estaba sentada mirando nerviosamente de un lado a otro, esperando que Edmund llegara para poder comenzar a comer. Pero el maldito no aparecía, y yo tenía hambre; lo malo de todo esto, es que sin importar cuán desesperada esté por probar bocado, no puedo hacerlo hasta que él esté junto a mí.

- Coraline, Edmund no llegará a cenar. Seguramente tuvo un par de asuntos grave que atender y se desocupará tarde de su labor. -Leila intentó alivianar la situación, solamente que ella no sabe lo difícil que puede llegar a ser obligarme a mí a mantener la calma.

Me vale un demonio que tenga mucho por hacer o le haya surgido algún inconveniente, yo quiero verlo aquí ahora mismo.

- Esa mirada dice muchas cosas que no me parecen ser del todo agradables. -opinó Austin respecto a la expresión que perfilaba en mi rostro. Seguramente luzco agotada y molesta a la ves; pero no puedo evitarlo, y tampoco puedo cambiar de expresión con facilidad. Si tanto les molesta, entonces no me vean. Nadie los está obligando a verme a la cara o prestarme atención.

- Puede que Edmund esté planeando una pequeña cita romántica en vuestra habitación. -opinó Louis utilizando cierto tono de voz divertido al hablar.- Hace mucho tiempo que lo he oído hablar en dormido, y créeme que ese chico realmente está desesperado por tener ESA noche contigo.

Ahora sí logró captar mí atención.

- ¿Qué "noche"? -pregunté sin comprender a qué se estaba refiriendo.

- ¿Ustedes nunca tuvieron intimidad, hasta el momento? -preguntó Gemma, y yo la miré se igual manera sin comprender.

- ¿Intimidad? ¿En qué sentido?

No lograba comprender.

- Oh, linda. -dijo Leila.- Ahora puedo ver en qué tema de Biología no pudiste sacar 10. - se burló de mí descaradamente, y yo aún no lograba entender. No porque sea tonta, sino porque mi mente está bloqueada y lo único que tengo en la cabeza es a él entrando por la maldita puerta de entrada al comedor.

- Jamás saqué una nota menor a 10, y mucho menos en Biología. Pero...

- Hudson necesita amor, Coraline. Está necesitando una clase de muestra se amor bastante interesante. -agregó Neels, pero Lucky negó con la cabeza.

- No sean pervertidos. -los retó a todos, y allí fue cuando finalmente logré comprender a qué se refería.

- Son desagradables. -les dije totalmente disgustada e incómoda a la ves. El único que no reía por ello era Lucky, porque pude ver que incluso Gemma se sentía tentada a burlarse de mí.

Maldita sea mi estupidez.

- ¡Es que es la verdad! -exclamó Leila.- Bueno... puede que nos estemos equivocando y él en realidad no tenga ese tipo de planes, pero creo que deberían considerarlo un poco alguna ves. Es una buena forma para liberar el estrés...

- No quiero hablar al respecto. - me apresuré a decir e inmediatamente me puse de pie y le entregué mi cena a James para retirarme.

- Coraline, no te enojes. No les hagas caso. - me dijo Gem, pero yo negué con la cabeza y directamente me fui, dejándolos comer y especular respecto a temas que no son de su incumbencia.

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