Capítulo 25 (3a Parte)

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- Coraline... Quédate. - lo oí decir tras de mí, e inmediatamente me giré para mirarlo. Por un momento pensé que aquellas palabras habían sido solamente alucinaciones mías, pero él también me estaba mirando y tenía una pequeña sonrisa dibujada en su rostro.- No quiero que te vayas.

Entusiasmada cerré la puerta de una ves por todas y me dirigí hacia él con paso firme para darle un fuerte abrazo, el cual fue perfectamente correspondido por él. Sus brazos me rodearon y todo su calor corporal me devolvió la vida. No pude evitar dejar salir unas cuantas lágrimas más a causa de la emoción y la desesperación que este maldito imbécil causó en mí. Realmente llegué a pensar que el muy imbécil se atrevería a dejarme ir así como si nada...

- Perdón. -lloré tristemente en su pecho, y el me apretó con más fuerza aún, mientras frotaba mi espalda de arriba hacia abajo; luego entrelazo sus dedos en mis húmedos cabellos y también los acarició. Podía sentirlo bastante tenso a través de su ropa, y también puedo sentir su dificultosa respiración, por eso me alejé de él y tomé su rostro entre mis manos para observarlo. Nuevamente estaba llorando, ahora más que hace un instante, sólo que esta ves es de emoción y felicidad; no de dolor.- Perdóname, Edmund. No quise irme de esa forma sin que supieras nada, pero no podía... no podía arriesgarme a que Zack pudiera volver a entrar en mi mente, ya sea por medio de ti o de alguien más. Perdóname por haberte dejado sólo y permitir que ese imbécil se atreviera a hacerte daño otra ves. Te juro y prometo que ahora él no podrá encontrarnos, definitivamente no nos volverá a descubrir, y yo... -como una buena manera de obligarme a callar, él se lanzó a mí para besarme desesperadamente. Yo rodee su cuello con mis brazos para acercarlo aún más, y así evitar que se alejara demasiado pronto.

Finalmente puedo besarlo sin tener que lidiar con el maldito pensamiento de que tarde o temprano alguien nos separará. Dolió demasiado, y creo que aún me resulta un tanto incómodo; pero de todas formas no me arrepiento de nada. Edmund no puede hacer lo mismo que yo, debido a que eso sería muchísimo más arriesgado por no tener la capacidad de auto curarse a sí mismo, pero con que yo no tenga más en mí ese maldito rastreador basta para que el suyo no pueda funcionar nunca más... Ahora recuerdo que...

- Te amo. - confesó él con dificultad luego de aquel deleitable beso apasionado tan satisfactorio. Y por eso yo volví a besarlo una ves más, solamente que esta ves mi demostración afectuosa duró un poco menos que el anterior.

- Y yo a ti. Te amo más que a nada en este mundo, Claude. - dije y luego le guiñé un ojo para hacerlo sonreír. Sé que no le complace demasiado ser llamado por su segundo nombre, pero a mí siempre .e ha fascinado molestarlo de cualquier manera.

- Estás empapada, Rouge querida. - mencionó mí segundo nombre con intención evidente, por lo que ya no me agradó la idea de continuar el juego. Detesto mis dos nombres, pero Rouge es mucho peor que Coraline. ¿Qué carajos pensaron mis padres? Ni siquiera me gusta ese tono de color...

- Es lo que sucede cuando caminas 8 kilómetros a pie bajo la agradable y suave llovizna que hay allí afuera, cariño. - me esforcé por sonar lo más suave posible al hablar, debido a que estoy intentando no comenzar a molestarme de nuevo por su falta de atención hacia mí desde un principio por ello. Afuera está lloviendo a mares y el idiota aún se atreve a decir "Estás empapada". Evidentemente es un observador nato...

- Ven conmigo, te daré una toalla y algo de ropa seca para vestir. -tomó mí mano y me condujo por el no muy grande, pero acogedor departamento. Ahora que lo veo, el lugar se ve bastante agradable y acogedor. Llegué tan centrada en algo más que no me sí cuenta de lo impecablemente ordenado y bonito que es el lugar. Tiene living y cocina comedor; y al entrar en su habitación llegué a quedar nuevamente sorprendida a causa de lo amplio y acogedor que es. El color de la decoración no es del todo mi agrado, ya que no soy del todo fanática del verde, pero creo que si él me permite quedarme aquí (lo cual es más que obvio), muy pronto haré un par de cambios en el lugar...

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