Capítulo 30

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Tal como lo supuse, la tarde no era el mejor momento para hablar con él, y estoy comenzando a pensar que la noche tampoco lo es...

Al llegar a la biblioteca lo primero que hice fue intentar buscar una forma de conseguir un periódico o acceso a Internet mediante las computadoras, pero en ningún momento tuve la oportunidad de hacerlo porque la bibliotecaria no paraba de darme órdenes u encargarme tareas que supuestamente ella puede y debería hacer. Es bastante agotador tener que chequear uno por uno todos los libros de la biblioteca para ordenarlos alfabéticamente como deberían estar. Tardé casi 4 horas organizando mucho menos de cuarta parte de la gran biblioteca, y me siento agotada.

Edmund tampoco tuvo un día del todo agradable. En la fábrica tuvo un problema al intentar convencer al dueño y jefe del lugar que le pagara de forma adelantada, pero le puso una condición que Edmund no quiso aceptar en un principio, pero lo hizo de todas formas: tendrá que trabajar el fin de semana también.

- Debiste haber utilizado tus poderes. - dije con total disgusto y amargura.- Así las cosas habrían sido más fáciles...

- Hemos acordado casi no utilizar nuestros poderes a menos de que sea realmente necesario, Coraline. - me respondió disgustado.- Si vamos a vivir normalmente, actuaremos normalmente como todos los demás. ¿Está claro? Hemos optado por vivir en el mundo de las personas normales e ignorantes que carecen del conocimiento respecto a nuestra existencia, y por ello vamos a vivir como ellos bajo sus reglas.

- Reglas. -gruñí aún más disgustada que él, y simplemente me crucé de brazos porque no puedo hacer ni decir más.

No volvimos a dirigirnos la palabra hasta llegar a la Universidad donde cada uno tuvo que ir por su lado. Yo estaba molesta con él, pero mi enojo no duró demasiado, ya que de solo pensar lo difícil que es tener que enfrentar esta situación con tanta presión y desesperación, yo también puedo llegar a sentirme terriblemente frustrada.

Cuando sus clases acabaron y pasó por mí a la biblioteca, se disculpó conmigo por haber utilizado un mal tono de voz a pesar de que yo no tenía la culpa, y eso me conmovió; pero de todas formas pude ver que continuaba molesto, agotado y frustrado.

Al llegar a casa él se sentó en el living junto con todos sus libros y, aún que los ojos se le cerraban de sueño, se puso a leer y estudiar. Yo tuve que prepararle más de un café fuerte para poder ayudarlo a permanecer despierto, y decidí quedarme junto a él para acompañarlo.

Me puse cómoda sobre el sofá, acostada con la cabeza apoyada sobre un cojín mientras lo observaba detenidamente beber café y leer. Sin parpadear ni desviar la mirada de él, me puse a pensar detenidamente en cómo hablarle o qué métodos utilizar para persuadirlo de la manera más simple y correcta posible, analizaba también los pros y contras teniendo en cuenta nuestra situación actual; y creo que los contras me superan en número...

Pros: 1- En vista de lo terriblemente frustrante que es ese maldito trabajo en la fábrica y el constante estudio agotador, no le vendrá nada mal unos cuantos días fuera. 2- Juntos, seguramente lograremos derrotar a Zack y ya no tendremos que vivir con el temor de tener que volver a enfrentarlo otra ves. 3- Si todo sale bien, o mejor de lo que esperamos, podremos dejar de ocultarnos. Los Portentos llegaremos a finalmente formar parte de la sociedad como iguales...

Contras: 1-Si abandona su trabajo y la Universidad por... quien sabe cuando tiempo, es bastante probable que llegue a perderlo todo. 2- No estamos seguros de nada, e ir allá en total ignorancia podríamos caer en una trampa de Zack. 3- Si las cosas no resultan bien, podríamos separarnos otra ves, y eso es seguro de que no le agradará ni en broma. 4- Edmund jamás toma riesgos que no le parezcan realmente necesarios, y este seguramente no lo considerará necesario para él. 5- El haber sido humillado por Zack lo ha convertido en un maldito cobarde. 6- Prefiere mil veces vivir y permanecer como un cobarde, antes que arriesgarse a perderme definitivamente. Etc...

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