Capítulo 18

853 112 9

Me sentí bien en este lugar desde el primer día. Los amigos de Edmund se han comportado de la mejor forma conmigo de lo que otros jamás lo llegaron a hacer antes, y eso me hace sentir muy a gusto.

Técnicamente ahora paso casi las 24 horas del día junto a Edd; y si él pudiese dormir conmigo en mi habitación, estoy segura de que lo haría sin dudar ni un segundo. Él insiste en acompañarme hasta mi habitación nuevamente luego de cenar con la excusa de que Alberto debe creer que yo aún no soy capaz de manejarme totalmente sola, y al llegar aprovecha para quedarse un par de horas más. Lo curioso es que, a pesar de que estamos casi todo el día hablando, jamás se nos acaban los temas de conversación. Él se esfuerza bastante por distraerme de pensar sobre Zack y demás cosas, porque no puedo evitar sentirme terriblemente mal de solo recordarlo. Creo que si no nos conocieran, muchos dirían que somos pareja y estamos saliendo por el trato que hemos llegado a tener entre nosotros; a veces, Leyla, Louis, James y Austin se burlan de nosotros durante el almuerzo o la cena, debido a que él conoce las cosas que no me gustan y come todo lo que yo no quiero, al igual que yo saco de su plato lo que él no desea comer... ¿Eso es demasiado extraño? No lo sé. Me siento tan cómoda que ni siquiera me doy cuenta de eso.

Aún no he podido tener el placer de cruzarme o conocer a la hermana mayor de Edmund, Gemma, quien, al parecer, se encuentra en un breve viaje de 10 días.

De ves en cuando me he podido cruzar con T.J. en los pasillos, y algunas veces insisto para que se quede a almorzar con nosotros. Es bastante amigo de todos, pero evidentemente no posee demasiado tiempo para él mismo. A veces me gustaría saber qué es todo lo que hace en realidad, pero casa ves que tengo la oportunidad lo olvido por otorgarle mi atención a las estupideces de Austin o a lo que fuere que Edmund pudiese decirme en ese instante.

Al octavo día de que me permitieran ser "libre", Alberto llamó por la tarde a Edmund para hablar con él sobre un asunto en particular que llegó a estropear por completo su buen humor. El imbécil no pudo escoger mejor momento para estropearlo que la hora de el almuerzo, por lo que tuve que soportar la mala cara de Edd durante toda la tarde hasta la noche. Obviamente mi paciencia llegó al límite durante la cena, por lo que decidí que antes de que pudiese probar el Muffin de chocolate me acompañara hasta mí habitación para que pudiésemos hablar al respecto; y allí fue cuando me lo dijo...

- Debo partir en un viaje muy importante esta noche. No volveré hasta que acabe el mes, por lo que tú deberás manejarte sola por aquí.

En el preciso instante que él me reveló esa noticia me llegué a sentir terriblemente inquieta e insegura. ¿Manejarme yo sola?

- ¿Con Alberto persiguiéndome por detrás? ¿Quién me confirma de que no intentará volver a encerrarme? O peor aún, podría llegar a aprovechar el momento para inculparme de algo... no lo sé. ¿No puedo ir contigo? -dije, y él sonrió levemente tomando mi rostro entre sus manos con mucho cuidado; igual que siempre...

- Damien se encargará de que él no se atreva a meterse contigo, y pienso hablar con Louis para advertirle al respecto para que él y el resto de los chicos se mantengan al tanto de ti. No pienso dejarte sin cuidado, porque soy consciente de que en mi ausencia nadie se preocupará de permanecer junto a ti la mayor cantidad de horas que él día posee.

- Estarás fuera durante más de 15 días, Edmund. Zack podría llegar a enterarse de que tú ya no estás conmigo, lo cual podría llegar a ser la oportunidad perfecta para que él se atreva a venir por mí  y...

- Zack no se atreverá a hacer tal cosas; y además ¿Tú no te crees capaz de enfrentarlo?

- Yo... yo no...

No sé cómo voy a actuar. Si llegara a verlo una ves más, no sabría qué hacer.

- Dos semanas serán un martirio, pero cuando menos lo esperes yo volveré a estar contigo nuevamente. -me aseguró con total seguridad, y luego me rodeó con sus brazos de tal manera que ni siquiera yo podía negarme a él. ¿Por qué? Porque no quiero que se aleje de mí. He llegado a tenerle suficiente cariño como para sentirme terriblemente mal cada ves que no puedo estar con él.

Offenbarung 3Donde viven las historias. Descúbrelo ahora