Capítulo 34 (2a Parte)

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Observé un pequeño grupo de chicos que formaban un círculo al rededor de un par que evidentemente estaba luchando, mientras los demás los animaban. Yo decidí acercarme a ellos por mera curiosidad; y resulta que en realidad no era una verdadera lucha, sino que estaban practicando el tener que enfrentarse el uno al otro.

Una chica morena de cabello corto y enrulado con poderes naturales se enfrentaba a otra chica un poco más robusta y alta que ella de cabello rubio con un sorprendente poder, el poder de una gran fuerza sobrehumana [mayor al mío].  T.J. se encontraba entre los demás que los observaban, y parecía estar analizando cada movimiento de ellas. Yo también las veía combatir, y la morena procuraba defenderse de aquella bestia a distancia utilizando sus poderes y esquivando sus golpes porque [obviamente], si la llega a alcanzar, la destrozará.

En un instante la chica morena sacó de sus bolsillos unas cuantas semillas y las lanzó al suelo frente a la rubia rápidamente, y luz resplandeciente salió de sus manos logrando cegar por un instante a su oponente y también haciendo crecer rápidamente una enredadera que la atrapó. Las ramas crecían rápidamente y acabaron envolviendo a la gran chica completamente, haciendo que está cayera en seco al suelo y la victoria acabara perteneciendo totalmente a la joven morena. Todos los chicos obviamente le aplaudieron, pero ella solamente observó T.J. como si esperara que él aprobara aquel enfrentamiento; y el muy maldito permaneció callado en silencio sin decir nada. La pobre chica temblaba ante él, y todos los demás se sentían intimidados. Claro que no los culpo, porque muchas veces yo también llegué a sentirme intimidada e incómoda a causa de él. Es demasiado grande, lindo y serio...

- Ahora mismo acaban de comprobar que no importa cual sea nuestro tamaño; no importan nuestro poder o nuestra capacidad física; no sirven de nada si no sabemos controlarlas bien. -observó a la chica rubia luchar sobre el suelo y retorcerme como una oruga, intentando librarse de aquella enredadera, y por eso él se inclinó y destrozó aquellas ramas para liberarla.- Mary, no estudiaste bien los movimientos de tu oponente y simplemente comenzaste a moverte. Presta atención a sus movimientos, y principalmente a los tuyos también. - la corrigió; y como si de la nada se hubiese vuelto pequeña, la gran chica rubia retrocedió rápidamente y se ocultó entre los demás asintiendo rápidamente.- ¿Alguien desea practicar o demostrar algo más? Talvez retar a algún compañero...

- Tengo una duda. - expresé en voz alta y con la mano levantada para que él pudiera verme, y los chicos que se encontraban frente a mí se hicieron a un lado para que todos pudieran verme.- Si yo me enfrentara a ti en un duelo... ¿Crees tener posibilidades de derrotarme, a pesar de que conoces muy bien que soy invencible? - dije y una leve sonrisa apareció en su rostro. Todos a mí alrededor me observaron expectantes, como sí estuvieran en presencia de una celebridad lo cual aún no puedo entender, pero intentó no sentirme incómoda por ello.

- Creo tener muchas posibilidades, pues conozco un punto débil de ti. Sí quieres podemos mostrárselo a los chicos ahora mismo... - me ofreció caballerosamente, pero yo negué con la cabeza de inmediato.

- Eres Cora... Coraline M. -balbuceó la morena.

- No hace falta. Ahí tienen otra interesante observación, chicos: Sean observadores. Talvez vuestro contrincante de un aspecto de ser tan hábil que podría parecer invencible, pero no deben intimidarse por ello.

- Todos tenemos puntos débiles. Su deber es encontrar el de su oponente, y evitar que él logre encontrar el vuestro. -agregó T.J. Y yo asentí ante ello.

- Prepárense, chicos. -les dije.- Y tengan presente que están del lado correcto, siempre. Para ganar, lo primordial es estar convencidos de ello. -concluí con esas palabras y me alejé del grupo, seguida por T quien rápidamente logró alcanzarme.

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