Capítulo 29

700 92 7

- No quiero que te vayas. -gemí al hundir mi rostro en su espalda desnuda y rodee su cuerpo con mis brazos para evitar que me dejara sola en la cama. Es de mañana, y se debe ir a trabajar; pero yo no quiero dejarlo ir...

- Yo tampoco deseo ir. -respondió con voz ronca y agotada.- Pero debo hacerlo, amor.

- Ve un poco más tarde, solamente por hoy... Quiero que te quedes junto a mí un poco más. -supliqué de tal forma que acabé convenciéndolo, y él volvió rápidamente con entusiasmo a ocultarse bajo las sábanas junto a mí. Reí feliz por haberme salido con la mía, y él se colocó sobre mí para besarme apasionadamente igual que la noche anterior, y las anteriores a esa también.

¿Qué puedo decir? A él le complace consentirme.

- Diez minutos más y me iré a vestir. - dijo entre besos, pero yo me alejé de él y lo miré sin poder evitar hacer mala cara por eso.- No voy a llegar tarde, Coraline. No es sencillo encontrar un buen empleo en la ciudad. Yo no tengo esa bonita sonrisa o esos preciosos ojos cautivadores que me permitan obtener lo que desee. - dijo con una gran sonrisa al referirse a mí, pero de todas formas yo no borré mi expresión confusa del rostro.

- ¿Cuál sonrisa y cuáles ojos? Un mono habría podido obtener el estúpido puesto que yo tengo en esa maldita biblioteca, y con mayor suerte.

- Eres una tonta. -comenzó a reír a causa de mi comentario.- Ya lo hemos dicho, Coraline. Este trabajo es temporal, solamente hasta que logre juntar el dinero suficiente que estamos necesitando para vivir más cómodamente; después de eso intentaré pedir solamente un turno o buscaré otras opciones más convenientes.

- ¿Para vivir cómodamente? Yo ya estoy muy cómoda. -expresé bastante feliz, incluso con la posición en la que estábamos.

- No es así, Reina. Quiero que tú tengas tu propia ropa, todo lo que necesitas para poder sentirme mucho mejor contigo misma. - cayó pesadamente a mi lado con su mirada de preocupación perdida en el techo de la habitación.- Cuando vivías con Zack yo sé que él no te hacía faltar nada, incluso tu ropa era impecable; y yo quiero que tengas las mismas cosas, o incluso mejor. Yo debería darte mucho más que él, porque te amo. Yo sí te amo.

- El amor no se demuestra con cosas materiales, Edmund. Si Zack me daba todas esas cosas fue porque él no me quería en realidad, y su único método para conquistarme era mediante obsequios vacíos y sin un buen propósito. Tú sí me das mucho más de lo que ese idiota jamás dudo haberme dado; tú me amas y me lo demuestras constantemente sin faltar ni un día. -lo obligué a que me mirara a la cara porque sé que no me está prestando atención.- Poco a poco nos iremos adaptando ¿Okey? Por el momento yo seré quien guarde los ahorros para comprarme yo misma un poco de ropa extra y/o zapatos también. Por el momento necesito y quiero que mantengas la calma y no te sientas presionado por nada, y mucho menos a causa de mí.

- No me siento presionado de ninguna forma. De todas es bueno ahorrar, por si acaso el día de mañana no tenemos a donde ir... nunca se sabe qué podría pasar, y mucho menos a nosotros por ser... ya sabes.

- Sí tú no consigues trabajo, lo haré yo. - le guiñé un ojo.- Tengo mis métodos para obtener lo que deseo. Todo con tal de que tú logres obtener el título que siempre has deseado.

- Y una ves que yo logre obtener mi título... ¿Qué harás tú? ¿Qué planes tienes? -preguntó por curiosidad.

- También estudiaré, Edmund. Talvez lo que yo estoy deseando hacer sea un tanto más complejo y requiera algo más de atención, pero gracias a mis amplias capacidades anormales para aprender seguramente lograré obtener lo que deseo mucho antes de lo esperado. Verás que en menos de 5 años tú y yo estaremos perfectamente establecidos en algún lugar mejor, en un hogar mucho más cómodo y espacioso, y con unos cuantos lujos incluidos...

Offenbarung 3Donde viven las historias. Descúbrelo ahora