Capítulo 20

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Cuando Gemma me dijo que iría a verme en el laboratorio pensé que quería supervisarme, que su padre la había enviado a controlarme; pero resultó ser todo lo contrario. Ella quería trabajar conmigo, y obviamente yo no me negué porque era mi oportunidad de conocerla.

En poco tiempo ella llegó a caerme bastante bien. Su personalidad es bastante similar a la mía en algunos aspectos, y lo suficientemente inteligente como para comprender mis teorías e ideas respecto a diversos temas; además, a veces siento que ya la conozco desde hace mucho tiempo, como sí fuéramos amiga de toda la vida. Puede que sean mis recuerdos sobre ella deseando volver. Poco a poco estoy luchando contra ello, pero creo que los recuerdos que pelean con mayor intensidad son los que involucran a Edmund...

Puedo notar en ella muchas cosas de Edmund, y de su padre también. Los días pasaban y yo a penas me daba cuenta de ello, debido a que me sentía bastante cómoda estudiando en el laboratorio con ella. Con la hija de Damien Hudson a mi lado estaba segura de que Alberto no se iba a atrever a molestarme.

- Coraline. Ven aquí. -me dijo un día mientras estábamos haciendo unos estudios de mí sangre para comprobar mí teoría sobre la posibilidad de que Zack me haya colocado un suero capaz de impedir que mis memoria vuelva a la normalidad, y ella logró encontrar algo bastante interesante...

- ¿Qué sucede? -dije al acercarme a ella. Estaba observando algo en el microscopio.

- Mira esto. -se hizo a un lado y me permitió observar a través del lente. Cuando me acerqué, pude observar algo bastante curioso. Células modificadas eran consumidas por otro tipo de células.

- Wou...

- Este es el examen de hoy.- Dijo ella.- Y este es el que te hiciste la semana pasada. -y me mostró una foto que sacó de las mismas células, solamente que las que ahora están siendo consumidas eran mucho más grandes y fuertes; incluso parecía que estas intentaban destruir a las otras.

- Eso quiere decir que...

- He comprobado que esas células forman parte de un sistema ajeno al tuyo. Se podría decir que alguna ves le pertenecieron a alguien más. -concluyó la chica de manera muy inteligente.

- Entonces... tenía razón. -expresé entusiasmada, y Gemma asintió con la misma emoción.

- Esas células pudieron haber pertenecido a un Portento diferente. Puede que ese tal "Zack" haya logrado recuperar o conservar diversos ADN de los laboratorios de Los Cazadores. Lamento admitir esto, pero...¡Es un chico bastante inteligente! Como persona es un asco, pero debo admitir que me sorprende su nivel de inteligencia debido a que no cualquiera es capaz de engendrar células capaces de atacar otras tan fuertes como las tuyas. Debió de haberle tomado bastante tiempo...

- Eso. -chasqueé los dedos, finalmente dándome cuenta de otras cosas en realidad.- Es por eso que le molestaba tanto que yo pasara tiempo en el laboratorio estudiando y practicando. -hablaba conmigo misma. Ahora todo tiene sentido.- Tenía miedo de que yo continuara experimentando con el ADN de los demás...

- ¿Experimentando? ¿ADN de los demás? - preguntó curiosa y yo sonreí divertida por eso.

- Estás uñas no son postizas. -presumí ante ella mis uñas largas y puntiagudas de color plateado. Gemma me regaló la pintura de uñas porque pensaba que me quedaba bastante bien, y yo lo acepté sin dudar. A mí también me agradan así.

- Ven aquí. -se acercó rápidamente a mí para tomar una de mis manos, y me obligó a colocarla sobre un portaobjetos de vidrio para el microscopio. Con una pequeña pinza logró sacar algo de la cutícula y la examinó con el microscopio.- Estas células son bastante similares a las de un animal. Son una mezcla bastante extraña e interesante, como las de un...

- ¿Reptil? -dije y ella me miró sorprendida.

- ¡También posees la capacidad de aceptar las células foráneas!

- Hmmm algo así. -ladee la cabeza.- ¿Sabes? Eso me hace pensar que... Eureka. -chasqueé los dedos nuevamente y ella me observó un tanto extrañada. No entendía qué estaba sucediendo y tampoco sabía lo que se me estaba cruzando por la cabeza. He descubierto cómo volver a ser yo misma lo antes posible.

- Esa mirada me asusta, pero también me agrada. -opinó misteriosa pero ansiosa de averiguar la razón que se ocultaba tras mí sonrisa.

- Mis células se encargan de defenderme de otras células nocivas, pero estas se niegan a desaparecer de un día para otro. Por eso, se me acaba de ocurrir una excelente idea.

Corrí en busca de una buena aguja y una jeringa, y respiré profundamente para desactivar mi estado Transire por un momento para extraer una medida de sangre. Después de todo lo que me han hecho y lo que he pasado, una extracción de sangre es como el beso de una mariposa. La necesito para trabajar en algo importante...

- ¡Ya sé! -exclamó Gemma.- Sé qué es lo que piensas hacer, pero... ¿Crees que funcione?

- Edmund no volverá hasta dentro de 1 semana, o puede que más tiempo. Estoy segura de que podré lograrlo hasta que llegue si trabajo día y noche.

Tengo un fin, y ahora que acabo de tener la idea siento que me estoy comenzando a obsesionar. Mi plan es crear un antídoto que [de alguna forma] pueda ayudarme a acelerar el trabajo de mis propias células, de tal manera que estas puedan acabar definitivamente con las células malas que Zack inyectó en mí hace ya mucho tiempo. Tengo el leve presentimiento de que dolerá bastante; pero no me importa, siempre y cuando eso me permita volver a la realidad.

- Coraline... - me advirtió Gemma.

- Sé lo que hago. No te preocupes, y ayúdame con las notas. - le lancé un cuaderno y un bolígrafo para registrar a cada paso. Si sale bien, quiero conservarlo; y si llegara a salir mal, eso me servirá para prestar más atención y averiguar en qué me equivoqué. Gemma dudó por un instante antes de aceptar la libreta, pero luego acabó casi tan entusiasmada en ese proyecto como yo.

Llegamos a centrarnos tanto en este trabajo, que llegamos a descuidarnos de muchas cosas. De ves en cuando Neels, Louis o Leila debían traernos nuestro desayuno, almuerzo y cena. Pasábamos todo el día estudiando y trabajando tan diligentemente que Damien comenzó a preocuparse por nosotras. Él mismo en persona llegó para supervisarnos.

- Pienso que ambas merecen un pequeño descanso; tú más que nadie, Coraline. -me dijo con cierto tono preocupado en su voz. A diferencia de Gemma, he permanecido casi 4 días completos despierta sin dormir ni descansar. Me siento agotada, pero la ansiedad es aún mayor que mí agotamiento físico.

- Es solo cuestión de un poco más de atención y paciencia para lograr obtener lo que deseo. ¡Lo hemos acelerado bastante! No podemos retroceder ahora mismo nada más para descansar. Una ves que haya recuperado todos mis recuerdos, finalmente podré dormir en paz.- confirmé totalmente segura mientras iba de un lado a otro por todo el laboratorio. Gemma está descansando un momento; le he permitido ir a dormir hasta la tarde porque ella se quedó a mí lado acompañándome durante toda la noche.

- ¿Estás segura de eso? -preguntó con la intención de hacerme dudar, pero en estos momentos mí mente no puede razonar bien. Si me detengo tan sólo una ves, perderé el hilo y no podré recuperarlo con sencillez.

- Totalmente. - respondí casi sin prestarle atención.

- Hmmm... -dudó.- Edmund volverá dentro de 3 días con exactitud. Alberto pensaba enviarlo por más tiempo, pero debido a la situación en la que nos encontramos...

- ¡Genial! Espero con ansias. -sonreí ampliamente entusiasmada por eso, pero también me sentía aún más presionada.- Espero lograr que esto funcione antes de que él llegue.

- Coraline. -volvió a decir mi nombre para obtener mi atención, y no tuve de otra que hacerle caso esta ves por un momento.- Has las cosas con calma. No puedes apresurar a la ciencia cuando la genética se encuentra involucrada. Debes tener mucho cuidado. -advirtió nuevamente.

- Sé lo que hago, y estoy segura de que lo voy a hacer bien. No se preocupe, porque aún si esto llegara a salir mal, no me afectará. Estoy más que segura de eso...

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