Capítulo 19 (2a Parte)

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- Interesantes descubrimientos. -opinó Neels luego de oír lo que me había dedicado a hacer en la mañana. Como dijo Damien, él vino por mí  y ahora ambos nos dirigimos al comedor para almorzar junto con los demás.

- Bastante -aseguré entusiasmada y un poco pensativa a la ves.- Supongo que Damien desea mantenerme bastante distraída durante la ausencia de Edmund...

- Distraída y totalmente alejada de Alberto. -agregó el rubio.- Descuida, él no se acercará a ti. Damien es consiente de que a él no le agrada para nada tu presencia en este lugar.

- Hmmm a varios les desagrada mí presencia en este lugar. -observé al ver cómo me miraban un par de chicas que pasaron junto a mí con la intención de golpearme, sin saber que a ellas les iba a doler más.

- En sí no es por ti. Ellas... Bueno, Katty es bastante querida en este lugar y a muchas les molesta saber que Edmund terminó con ella por ti. -dijo y yo hice una mueca extrañada por eso.

- ¿Por mí? ¿Y yo qué culpa tengo de que él haya hecho eso? Yo jamás le he coqueteado o intentado conquistarlo.

- No hizo falta. -comentó divertido y yo lo miré de reojo.

- Entonces mi conciencia se encuentra inatacablemente limpia al respecto. -afirmé con la frente en alto y él sonrió levemente.

- Eso es algo muy bueno.

Entramos al comedor y cuando apenas intenté tomar una bandeja para recoger mi comida, sentí que alguien tomó mi brazo para obligarme a que me girara; obviamente no tenía la suficiente fuerza como para hacer o, y por eso fui yo quien tuvo que darse vuelta para poder enfrentar al responsable. Era aquella chica Katty, la ex novia de Edmund, y parecía bastante molesta por alguna razón...

- Tú y yo tenemos un asunto que arreglar. - me dijo y yo la observé detenidamente de arriba hacia abajo. Su tono de voz no era agradable, y mucho menos su actitud para conmigo.

- ¿Yo? -pregunté confundida y observé a mí alrededor sin comprender qué diablos estaba sucediendo. Neels me miró de reojo y rápidamente salió corriendo hacia nuestra mesa donde estaban los demás chicos; creo que fue a buscarlos...

- ¡¿Quién más?! -exclamó disgustada.- ¡Tú eres la maldita con la que mi novio me estuvo engañando durante todo este tiempo! -exclamó molesta e intentó empujarme, pero yo me mantuve de pie en mi lugar sin retroceder ni un milímetro.

- No tengo idea de qué demonios estás hablando. -reí descaradamente e intenté ignorarla para tomar mi bandeja de una ves por todas y almorzar en paz; hasta que la muy maldita se atrevió a golpear las bandejas de manera amenazante, y eso me estaba comenzando a fastidiar.

- Sí que lo sabes, maldita. -me insultó la maldita rata de ojos claros. ¿Quién rayos se cree? Yo me giré para enfrentarla como se debe, y al dar un paso adelante, ella retrocedió.- Eres una ladrona de novios, y no pienso permitir que las cosas se queden así. ¿No tienes vergüenza de estar coqueteando con chicos que le pertenecen a alguien más teniendo ya pareja propia? SÍ, sé que tienes novio, estúpida.

- ¡Oye! ¿Qué rayos te sucede, Katty? -Leyla llegó rápidamente para colocarse ante mí y empujó a esa estúpida brabucona para que se mantuviera alejada de mí.

- Tú no te metas, Leyla. Este asunto es entre esa maldita y yo. -me señaló. La pobre tonta está actuando de la manera más ridícula que puede haber. Yo podría decir algo y humillarla aún más, pero si lo hago sé que la situación se va a descontrolar y seré yo la única perjudicada.

Me encerrarán.

- Tú no tienes ningún asunto que arreglar con Coraline. -me defendió.- Edmund terminó contigo hace ya varios días, así que ten un poco de respeto por ti misma, recoge la poca dignidad que te queda regada por el suelo y déjala en paz.

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