Capítulo 25

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No recuerdo demasiado, solamente una habitación vacía, luz roja y un ambiente muy pesado... creo que Edmund también estuvo allí, pero es bastante probable de que todo haya sido nada más que un extraño sueño muy confuso.

Siento que cada centímetro de mí cuerpo duele, y me cuesta demasiado abrir los ojos para poder averiguar en donde diablos es que estoy. A pesar de todo, me siento bastante cómoda y tranquila. Por alguna razón creo que debería sentirme bien, pero aún no recuerdo por qué...

Lentamente y con cuidado me decidí por abrir los ojos, y lo primero que pude divisar fue una ventana abriera, por la cual los molestos y desagradables rayos de sol entraban a la habitación para iluminarla completamente e interrumpir mi descanso. Quise poderme de pie para cerrar esa maldita ventana, pero mis fuerzas son demasiado escasas por el momento; entonces decidí hundirme lenta y cuidadosamente entre las sábanas para que estas cubrieran mí rostro...

- ¡Oh, despertaste! -exclamó la femenina voz de una mujer mayor, y yo puse mi total atención en ella, quien entraba a la habitación para cerrar las cortinas de la ventana para evitar que la luz continuará molestándome. Era nada más y nada menos que Anne, la madre de Edmund.

¿Llegué a la casa de su madre? No recuerdo en qué momento se me pudo haber ocurrido tele transportarme aquí, pero creo que es el mejor lugar en el que pude haber pensado a pesar de la presión.

- S... Señ..ora.

- Hush, bonita. Ni una palabra. - me obligó a callar educadamente, y con evidente delicadeza británica se retiró rápidamente de la habitación, para luego de unos cuantos minutos volver a entrar en la habitación con una pequeña bandeja de plata en la cual tenía una bonita jarra de agua transparente, un vaso vacío, un pequeño plato con bocadillos, mermelada, galletas saladas, y un pequeño cuchillo de plata.- Has estado dormida casi 12 horas completas, y aún así me parece que necesitas descansar mucho más. Has llegado pálida y ensangrentada, y de inmediato pude deducir que habías pasado por una muy mala situación. Perdiste demasiada sangre, y me he encargado de utilizar contigo un par de viejos métodos que aprendí en mis tiempos de Cazadora. Todos nosotros aprendemos algo de medicina, no es solamente aprender a defenderse con artes marciales y demás.

Ella colocó la bandeja de plata sobre la mesa nocturna junto a la cama y luego me ayudó cuidadosamente para que me sentara sobre esta; incluso acomodo mi almohada tras la espalda.

La señora Anne es la mujer más amable y preciosa que jamás pude conocer, a pesar de ser inglesa y una "enemiga" por naturaleza. Me sorprende bastante su actitud tan amable, cuidadosa y protectora para conmigo de su parte, ya que, después de todo el daño que le he causado a su hijo, pensé que ella podría odiarme. Si fuera así, no la culparon en lo absoluto, porque está en todo su derecho; yo también me repudio a mí misma.

- Es agua natural mezclada con azúcar y sal. Has perdido demasiada sangre, y necesitas hidratante más. - dijo mientras servía el agua natural en un vaso, y luego lo acercó a mis labios lentamente con la intención de darme de beber, pero rápidamente me las ingenié para sujetarla con mis propias manos y beber por mí misma.

Aún tengo la capacidad de recuperarme con rapidez. Otras veces he llegado a estar inconsciente durante días completos por cosas más graves que esta, y ahora simplemente he tardado 12 horas en recuperarme. Lo único que deseo ahora mismo, es beber todo el líquido posible. Tengo demasiada sed.

- Gracias. -pude decir, pero aún siento un extraño malestar en mi garganta que no me permite expresar más de lo que me gustaría. Siento como si me faltara algo...

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