Uno.

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-¿Estás segura de que estarás bien, Cami?.-Me preguntó Ally mientras se colocaba sombra en los ojos, asentí.

-Si, además en un momento llegara Sam, me puedo quedar sola.-Le dije y cerré los ojos.

-¿Quieres que te lleve al doctor?.-Me volvió a preguntar, negué con un leve gruñido.

-Odio los hospitales, y además tienes que ir con Nate, se hará tarde.-Le dije dándome la vuelta en la cama, quizás sí me colocaba boca abajo el dolor se iría.

-A tu hermano no le importará si se trata de tu salud.-Contradijo, bufé.

Odio que Ally sea más terca que una mula.

-Allyson, deja de preocuparte, en un momento llegara Sam y todo estará bien, ¿bien?.-Le dije seria, me estaba enfermando más escucharla.

Ella rodó los ojos y se dio la media vuelta para caminar hasta su armario y sacar la ropa que se pondría.

Observé a Allyson todo el rato, hasta que me dieron ganas de comer. Le dije que estaría abajo preparándome algo y ella sólo asintió.

Bajé a la cocina, lo bueno era que los chicos habían hecho las compras hace unas semanas y aunque no quedaban muchas cosas, eran suficientes para mi.

Abrí el refrigerador y me encontré con mucha comida de todo tipo, pensé en hacer una ensalada o algo así, últimamente me he sentido algo gorda, aunque Sam dice que es mi imaginación.

Saqué zanahorias, lechuga, tomate y más cosas 'sanas'. Comencé a lavarlas y picarlas. Unos minutos después escuché el auto de los chicos llegar, bueno de Sam, porque quizás Nate estuviera esperando a Ally.

-¡Ya llegué!.. Oh, estas aquí.-Dijo al entrar por la puerta de atrás, que abría directo a la puerta de la cocina.

-Si, aquí estoy.-Dije y continúe cortando las verduras.

-¿Qué haces?.-Preguntó con una voz tierna y abrazandome por la espalda.

-¿Qué crees que hago, Sam?.-Le dije con ironía.

-Uy, lo siento.-Se hizo el molesto y me robó un pedazo de zanahoria.

-¿Quieres?.-Pregunté, él levantó una ceja.-Ensalada.-Reímos.

-¿Ensalada? Iugh, deberíamos mejor de ir a comer hamburguesas o algo así, Mila.-Opinó, hice una mueca.

-No lo sé, siento que estoy subiendo de peso y no me gusta ir al Gym, mejor comeré saludable.-Me llevé un trozo de tomate a la boca.

-Estás loca, tienes un muy lindo cuerpo.-Se acercó de nuevo a mi y me abrazó, ésta vez si por enfrente y me dio un beso en los labios.

Escuchamos los tacones de Ally bajar y después mi amiga entró a la cocina.

-Que bueno que llegas, Sam. Camila se a sentido algo mal, y me tengo que ir, nos vemos.-Ally me di un beso en la mejilla y a Sam una palmaditas en el hombro.

-¿Te has seguido sintiendo mal?.-Me preguntó, rodé los ojos.-Camila, no es normal, son dos días, tenemos que ir al hospital, ¿recuerdas la última vez que estuviste en un jodido hospital?.

-Te prometo que sí mañana me sigo sintiendo mal, iré.-Levanté mi mano derecha prometiéndolo.

-Prometido, Maloley.-Sonreí.

Tomé mi ensalada, dos tenedores y un vaso con agua. Mientras que Sam sacó un bote de helado de la nevera.

Ambos fuimos a la sala y Sam comenzó a cambiar de canales en busca de uno interesante.

Estaban dando un película de no sé que, bueno eso fue lo que dijo Sam, pero aún estaban los comerciales y estaban dando un comercial de como preparar pollo.

Me gusta el pollo, pero ese enserio que se veía del asco. Como la chef lo movía y le quitaba algunas partes, Iugh.

Sentí esa sensación de vómito en mi garganta y me llevé la mano a la boca, Sam me miró al igual que yo a él.

-Sam, cambia el jodido canal.-Le dije, él río y lo cambió.

-Camila, ¿qué le suceden a tus hormonas?.-Ambos nos vimos entre sí.

Yo sólo negué a lo que ambos estábamos pensando.

-No puede ser, tuve mi periodo.-Le dije, él se llevó las manos al cabello.

-Tenemos que ir al doctor.-Dijo desesperado.

-No, eso no es. Hace menos de tres semanas tuve mi periodo y nosotros no hemos hecho nada en ese lapso de tiempo, tranquilo.-Le dije tratando de que se tranquilizara, aunque yo estaba muy nerviosa también.

Era imposible que eso pasara, no podía, no debía. No había ocurrido nada entre Sam y yo en esos días y todo estaba estable. Es verdad que me a dolido la cabeza, pero eso no es una señal de embarazo. Me siento gorda, ¿y qué chica no? Sam y Nate se la llevan comprando mucha chatarra y además eso de las nauseas, quizás era porque el pollo se veía realmente asqueroso.

-Camila, esto me está asustando, enserio, linda.-Dijo realmente preocupado, y lo entiendo.

-Compraré una prueba, Sam.-Le dije tranquila, él asintió.




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Primer cap de la segunda temporada, les subiré uno más tarde, espero les haya gustado...
Dejen comentario, porque me encanta leerlos y responderlos...

Las amo, lindo domingo en familia

The Sky isn't the Limit | Sammy Wilk¡Lee esta historia GRATIS!