Veintidós.

2.3K 183 15

El jodido vídeo no podía ser un vídeo más demostrativo porque las mujeres esas no tenían más senos.

Estaba detrás de escena, sentada con el director del vídeo y con los brazos cruzados. Posiblemente mi rostro decía a gritos que me quería largar de aquí ahora mismo.

-¿Algo anda mal, Cami?.-Me preguntó Dillon, un amigo de los chicos, negué.

-Para nada, estoy perfecta viendo como esa rubia casi se come a Sam con la mirada, y el idiota que no se da cuenta.-Él río.

Yo estaba hablando muy enserio y volteé a verlo con una mirada de ‘callate’, lo que lo hizo fingir una rara toz y se quedó callado.

-Es un vídeo, así deben de actuar las chicas, y creeme, ella es lesbiana.-Me susurró, reí un poco.

-No me importa, Sam es tan guapo que hasta al mas hombre lo puede volver gay.-Defendí a mi novio como toda buena novia lo haría.

-Que asco, Camila.-Dillon hizo una mueca de asco que nos hizo reí a ambos.

Dillon siguió con lo del vídeo, al igual que los chicos, mientras que yo sólo los veía con las mujerzuelas esa.

Sam me preguntó con un movimiento que era lo que tenía, yo sólo negué enojada y él caminó hasta mi, pero antes de llegar, la rubia tonta que estaba con él lo distrajo.

Bufé y rodé los ojos. Al desviar la mirada de Sam pude ver a un chico lindo que era parte de los encargados del vídeo.

Bien gusano, vamos a conseguirte un nuevo papá. Que zorra me escuché.

-Hola, ¿crees que puedas ayudarme, por favor?.-Me acerqué al chico y coloqué una mano sobre su hombros.

-Claro, ¿que necesitas?.-Me preguntó pasando una de sus manos por mi espalda, pues yo hacía como que me iba a caer en cualquier momento.

-Me siento realmente mal.-Comencé a hecharme aire con la mano y a soplar con la boca un poco.

-¿Quieres agua? ¿jugo?.-Abrí los ojos, no recuerdo haberlos cerrado, pero cuando los abrí vi a Sam aún con la rubia esa.

-Es que, agg.-Dije quejandome de un falso dolor en el vientre.

-¿Cuántos meses tienes?.-Preguntó realmente preocupado.

-Dos, pero es dolor por alguna otra cosa, no puedo sostenerme.-Pasé mi brazo por su hombro, él me sostuvo aún más fuerte.

De la nada, sentí su brazo por debajo de mis piernas y me cargó hasta el camerino.

-Aquí estarás bien.-Me dijo algo preocupado, y de la nada abrieron la puerta del camerino de golpe y Sam entró.

-¿Qué haces con mi chica, idiota?.-Le preguntó de verdad muy enojado.

Gracias a la posición donde Sam estaba, se podía entender que el chico y yo estábamos haciendo otra cosa.

-Tranquilo amigo, yo sólo la estoy ayudando.-Dijo el chico elevando las manos y aún más asustado.

-Para eso estoy yo, largo de aquí idiota.-Le dijo enojado y señaló la puerta para que el chico saliera.

-Sam, calmate y cállate.-Le dije con los ojos cerrados y aún asiendome la sufrida.

Quizás ya era mucho teatro.

-¿Cómo que te sientes mal? ¿Qué es lo que tienes?.-Se acercó preocupado a mi y tomó mi mano.

Náuseas, por verte con la tipa esa, ya dejala en paz.

-Dolor, quizás es por el calor o no sé porque.-Pasé mi mano por su mejilla y le sonreí.

-Eres una gran mentirosa, ¿por qué me asustas de ésta pinchi forma?.-Me preguntó realmente molesto.

-No te quiero ver con esa rubia.-Le dije con un puchero, él sonrió.

-Camila, no seas necia, ya te dije que solo tengo ojos para ustedes.-Rodó los ojos.

-No te quiero...

-Sammy, tenemos que seguir.-La rubia tonta entró sin tocar y me miró con asco, rodé los ojos.

-Claro, Camila vuelvo en un minuto amor, tranquilizate.-Besó mi cabeza, después mis labios, mi barriga y volvió a mis labios para al final morderlos un poco.-Te amo.

-También te amo.-Volví a besarlo en los labios.

Toma rubia estúpida. Que inmadura Camila.

Sam se separó de mi y salió, la rubia me vio unos minutos desde al puerta y ella sola sonrió.

-Lo lamento tanto por ti.-Estúpida, no creas que me harás sentirme mal.

-Lo siento yo más por ti.-Dije y tomé el control de la pequeña televisión.

Ella se fue dando un portazo, malditas zorras, espero que algún día nos dejen en paz.



The Sky isn't the Limit | Sammy Wilk¡Lee esta historia GRATIS!